Gran Bretaña

Reconquista y Usurpación

Conocí a mi amigo Jonathan en 1999, en Ushuaia. Venía con varios ingleses en un camionazo adaptado para hacer un gran periplo por América del Sur y la última parada era en Tierra del Fuego.

Habían entrado a Argentina por el norte y me contó sorprendido: “Y qué es lo primero que vemos en territorio argentino? Un cartel gigante que dice ‘LAS MALVINAS SON ARGENTINAS’!”

Yo lo miré y le habré dicho “Y claro!” y creo que de ahí habremos hablado algo del tema o no sé, pero me acuerdo que en varias oportunidades hablamos de esto, él con su posición y punto de vista y yo con el mío.

Como no manejo mucho el tema ni he leído concienzudamente su historia, me abstengo de involucrarme en diálogos para convencer a otro de mi posición. Como él sí ha leído bastante (el relato inglés, obvio) y encima es militar, tiene más argumentos para noquearme, así que mejor me callo.

Porque qué pasa cuando uno se involucra en un debate cuando no sabe mucho? Todo se tergiversa, se desmadra y terminás resentido y odiando al otro.

No es la mejor estrategia, no?

Una cosa que me llama la atención, cuando acá escucho algo en la tele o alguna persona que comenta el tema, lo que a ellos les ofusca verdaderamente es el cómo-se-atrevieron-a-usurpar-nuestras-tierras.

What? Y a mí me dan ganas de contestar: “Ah… ahora saben lo que se siente, no?”.

Pero del lado argentino, la idea fue de reconquista, así lo vemos nosotros, a pesar de que esta guerra se gestó como justificativo para que los militares se perpetuaran en el poder.

Qué situación difícil que un hecho así, que nos llega a todos al corazón, haya sido por obra de un gobierno no legítimo. Uno a veces no sabe qué sentir. Porque la cuestión Malvinas, para cualquier argentino, no es un pensamiento, sino un sentimiento.

Comer En Los Pubs

Cuando yo era adolescente, ir a un pub en Argentina era ir a tomar algo (un café o un jugo) e ir a mostrarse. Por supuesto, tenías que ir con mil amigas o con el chico que estuvieras saliendo.

En ese entonces, si estábamos en la clase de inglés y contábamos qué habíamos hecho el fin de semana y decíamos “I went to a pub”, las profesoras solían aceptarlo pero nos aclaraban siempre “Un pub en Gran Bretaña es otra cosa muy diferente.”

Vaya si lo es! Por empezar, un pub es parte de la identidad británica. La costumbre es ir todos los días, después de trabajar a tomar una cerveza o las chicas o chicos sofisticados, una copa de vino blanco o tinto, que suele costar caro, y ahí los ves, charlando sentados adentro o parados adentro o afuera.

Posando con las bebidas de otros!

Hay para elegir, eh.

En el pub se charla. Mucho. Se habla con conocidos y extraños. Vos podés ir sola tranquilamente a un pub que se te acercan a charlar amigablemente y muy raramente para “levantarte”. Si vas con un par de amigos, mejor, claro, pero ahí adentro las inhibiciones no existen y todo el mundo se relaja y la pasa bien.

La decoración de los pubs suele ser muy original. Los hay de cadena, los hay de barrios, los hay muy modernos pero para mí los más encantadores son aquellos que se encuentran en los pueblitos. Hay mucha historia en cada uno de ellos.

Este es un pub, en nuestro barrio. Allá desparramada en el sofá estoy yo.

Este es otro pub, muy antiguo y hermoso.

Pero claro, ninguno de nosotros dos tomamos alcohol, entonces qué nos queda? Ir a comer! Generalmente vamos a un pub los domingos, cuando uno remolonea más o no tiene ganas de entrar a la cocina… o tiene ganas de ir a un pub!

La modalidad de pedir la comida es muy libre. Te sentás, mirás el menú…

…o mirás las pizarras para ver qué hay de especial…

… y cuando te decidís, vas al mostrador y les decís qué comés y tomás, te cobran, te dan las bebidas y también te dan un cosito con un número, el cual tenés que poner sobre tu mesa. Así te ubican con el menú que pediste y te lo traen a la mesa.

El mostrador.

El “cosito”. (Alguien me puede dar una palabra para describir esto!?!?)

Un plato típico es, por supuesto, el fish and chips.

El pescado se cubre con una mezcla hecha de huevos, harina y hasta a veces cerveza y luego se fríe por lo que queda encapsulado adentro de una capa crocante de masa. Se lo suele acompañar con una ensalada que a veces es más para darle color al plato!

Otro típico es el scampi and chips.

El scampi es el langostino pasado por huevo y luego por pan rallado y también se fríe. Siempre se acompaña con crema tártara.

No pueden faltar las hamburguesas, claro!

Y el domingo qué comemos?

El domingo se puede comer lo que ya se mencionó pero también se sirve el famoso “Sunday Roast”. La primera vez que yo escuché sobre esta comida, pensé que se trataba de carne asada.

No. Se trata de servirte unas lonjas finitas de carne de vaca o pollo o cerdo o cordero cocinadas al horno acompañadas de verduras hervidas, papas al horno y (esto no puede faltar) un Yorkshire pudding y gravy.

Sunday Roast.

El Yorkshire pudding es una galleta o algo así, con un cuenco donde se vierte el gravy. El Yorkshire pudding se hace con una mezcla de harina, huevos, leche y se hornea y enseguida adquiere gran dimensión y cierta forma irregular pero lo importante es que tenga el hueco.

El gravy es una salsa que se hace de procesar los jugos de la carne junto con los vegetales con que se los cocinó.

Hoy en día se compra gravy ya hecho, ya sea en sachets como si fueran una salsa o en gránulos secos para diluír.

Así que ya saben, es toda una experiencia ir al pub, no solamente para ir a tomar alcohol sino también para comer!

También hay entretenimiento, quiz night, karaoke y hasta pizza!

A propósito, qué te servirías?

Las Panaderías

Qué linda! Típica, típica, típica panadería argentina!

Me encantan las panaderías! Me gusta lo que venden y por experiencia, te digo que todas las panaderías del mundo son hermosas!

Menos acá. Podés llegar a encontrar alguna que otra pero se venden más tortas que variedad de panes y generalmente sus precios son un poco más arriba de lo común. Hay una que es ajjjjjjj (para mí) que se llama Greg’s y es más una fábrica de pan, doughnuts, empanadas grandes (cornish pasties), bocados, etc.

Y no me gusta y acá es todo un éxito, a la mañana y al mediodía, siempre hay cola de gente, que va a comprar su café o almuerzo y si paso, yo siento siempre olor a grasa y a aceite.

Locuras mías, ya sé, pero a mí me gustan las panaderías de Argentina. Creo que es porque en la mayoría todavía se hornea el pan y demás ahí mismo y ese aroma a pan y facturas recién horneados es imbatible!

Y lo que también me gusta es cómo las nombran.

Con Ale siempre tratamos de recordar los nombres que se les da a las panaderías en Argentina. Por lo menos las que recordamos de nuestra infancia, la mayoría empiezan con el artículo “La”.

Un día nos pusimos a hacer una lista:

– La Moderna

– La Juvenil

– La Nueva Lucha

– La Ibérica

– La Europea

En tu caso, recordás el nombre de alguna panadería en particular?

Tu Amigo Fiel

Algo que me llamó la atención desde un principio cuando vine a vivir a Londres fue encontrarme con perros en lugares a los que no estaba acostumbrada a encontrarlos: en el colectivo, el subte, el pub…

Hay pubs donde no se pueden entrar con perros salvo aquellos que sean perros-guía. Pero en la mayoría se puede. En los shoppings son permitidos los perros-guía únicamente.

Me pone un poco incómoda cuando veo los perros sentados en el piso del colectivo, por ejemplo. No los trasladan en esas valijas típicas, entran con correa y caminando. Y me incomoda verlos porque, para mí, el perro sufre.

Una vez escuché decir a un veterinario que los perros sacan la cabeza por afuera del auto porque se marean o descomponen.

Y me pasó en un par de oportunidades, estando viajando en colectivo, ver a perritos quejarse o aullar un poquito y luego descomponerse.

Generalmente, se echan y quedan con su cabecita sobre sus patitas y una expresión de tristeza en los ojos. Me parece cruel.

Hace unas semanas, vimos estos dos cachos de perro en el subte.


Esto ya me parece anti higiénico. Un asco. Menos mal que estaba bien lejos de olerles el aliento.

Y no sé si será muy seguro para los perros ya que estaba todo el mundo tocándolos y menos mal que eran mansos. Pero creo que semejantes animales tendrían que tener bozal.

Soy muy paranoica con respecto a los perros grandes. Soy de la idea de que el dueño le tiene que poner bozal a su perro así lo saque solamente a hacer sus necesidades. “Ay, pero es re bueno, no hace nada!” A vos no te hace nada! Qué sabés si el perro no olfatea que le tengo miedo (Ah, sí, por qué? No puedo no tenerle miedo a un perro? ) y me ataca? O se asusta él y me ataca?

Por lo pronto, la nariz fría de un perro humedeciéndome los pies o husmeando mi generoso derrière no me causa ninguna gracia. Tocar un perro tampoco al menos que sepa que está recién bañado.

Sin embargo, antes yo no era así. A mí me encantaban los perros. Pero desde que tengo gata estable, hace 18 años, me desacostumbré a ellos.

De todas formas, más allá de lo que piense con respecto a los canes, me cayó simpático encontrarme lo siguiente a la entrada de un pub:

Un canastito con una toalla húmeda para limpiarle las patitas a tu perro antes de entrar.

Bolsas Nada Más

Retomando aquel post sobre qué comprar como souvenirs, agrego este sobre las bolsas.

Hacen ya varios años que los supermercados, sobre todo, venden diferentes tipos de bolsas ecológicas. Las venden a muy bajo precio y son una muy buena alternativa para llevarse de regalo: Muchas tienen el logo del supermercado y todo el tiempo están diseñando nuevas.

Tita te cuenta que los precios van desde 40 centavos a £2.50 y convienen realmente porque además de ser más baratas que la mayoría de los Big Ben de yeso que se pueden romper en el bolso de viaje, las bolsas se achatan, se doblan, no ocupan lugar ni pesan nada!

Otras ventaja es que las de yute, por ejemplo, son muy resistentes, duran un montón!

Esta es una de los últimos diseños de Tesco, a £1.25.

Además, son de un tamaño importante. Quienes sean profesoras, las amarán! Tienen el alto y ancho perfecto para llevar las carpetas!

Las que les muestro abajo son del supermercado Tesco. La azul es de plástico reciclado o algo así y la grande es de algodón Fairtrade. No les puedo describir LA CANTIDAD de cosas que entran en cada una!

La azul está a £0.40 y la de algodón a £2.25.

Esta es de Marks & Spencer. Es enoooormeeee. Creo que estaba a £2.50

Esta de aquí abajo hace añares que la tenemos! La usamos para poner papel y plástico y luego lo llevamos a reciclar.

Del supermercado ASDA.

Pero notarán cuando vengan aquí que no sólo los supermercados venden este tipo de bolsas.

Si visitan algún castillo o palacio, es muy posible que encuentren estas bolsas también.

Esta tan linda es de Hampton Court a £1.

Tita pregunta: ustedes comprarían estas bolsas como souvenir para regalar y/o regalarse?

Los Zombies Duermen En Gran Bretaña

Esto no es lo que parece…

Cuando fui adolescente, nunca me gustaron las películas de terror. No porque me dieran miedo sino porque no llegaban a entretenerme del todo.

Vi algunas durante mi infancia; los sábados a la noche por Canal 13 a las 22hs solían dar esa clase de pelis y me quedaba sola mirando y después me daba miedo apagar la luz.

(Cómo olvidar el final de Carrie!)

Pero de adolescente, esas de Freddy, de Jason, de zombies, de no sé qué más, no vi ninguna aunque mi hermana las veía todas!

Ale también las vio y cada tanto él se puede llegar a enganchar a ver alguna y yo me quedo dormida o hago otra cosa.

Por eso a veces me parece que habla en serio (no, no hablás en serio, no?) cuando dice que a él no le gustaría vivir cerca de los cementerios porque un día los zombies se pueden despertar y comerte el cerebro.

Lo qué?!?!?

Tampoco le gusta pasear por los cementerios.

What?!?!

Sí, acá es común pasar y pasear por los cementerios. Los antiguos cementerios han sido aprovechados como parques y plazas y es súper común que las lápidas de siglos anteriores se pongan prolijamente contra la pared y se aproveche el espacio dejado para poner bancos y la gente pasea sola o con el perro, se sienta a leer, charla con amigos, con sus niños, etc.

A nadie le da miedo… creo!

Muchas veces tenés que cruzar de una calle a otra por el medio de un antiguo cementerio, entre lápidas de piedra o mármol, de día o de noche! A mí me parece… bueh, no me parece nada, no me da miedo y sí lo tomo como una muestra de respeto hacia quienes yacen bajo tierra en ese lugar porque sus lápidas no han sido destruidas (hay del mil cuatroscientos, setescientos, los siglos que se te ocurran, con los nombres todavía tallados, podés creer!) ni han sido tiradas.

Más tumbas!

Pero el caso que hemos visto como ejemplo emblemático de este constante convivir con la muerte, es esta plaza que está cerca de casa, enfrente de un pub que visitamos algunas veces.

Usted, madre/padre de familia, llevaría a sus niños a jugar aquí!?

Haya Paz

Monumento a Los Caídos en Malvinas, Plaza San Martín, Buenos Aires.

Es muy temprano a la mañana, todavía no fui a trabajar y todavía no leí los diarios de Argentina. Estoy procrastinando. No sé, no me animo aunque estimo que no será nada grave.

Qué se yo.

Es una situación difícil. Soy argentina y vivo en Inglaterra. Para algunos, es lindo (para mí lo es), para otros soy una traidora o algo parecido aunque yo no traicioné nada ni a nadie.

A mí no me hablan ni me preguntan de Malvinas si se enteran que soy de Argentina; tal vez porque el tema hasta estos últimos días no estaba tan en el tapete, pero para algunas personas (para la mayoría, me parece) escuchar sobre Malvinas es como escuchar algo sobre Gibraltar. Nada nuevo, nada que les conmueva. Capaz que escucharon que está William allá pero nada más.

Por supuesto que hay gente que opina, que ha sido o es combatiente, que no está de acuerdo con esto o aquello, que se informa, etc. Pero uno acá no anda vociferando sus ideas políticas al menos que la conversación lo amerite o se haya dado un debate.

Yo hablo de Malvinas si salta el tema y según con quién. Con el único que hablo francamente es con mi amigo Jonathan que es militar, sabe de lo suyo, tiene su postura, yo la mía pero eso no significa que nos odiemos ni que no podamos debatir.

(Les cuento que es posible debatir este tema con un inglés y no terminar peleando, eh)

Aunque por mi parte, estoy convencida de que pertenecen a nuestro país pero no ando buscando pelea. Escucho a los que saben y leo y tengo mis convicciones.

Una vez, en una reunión, hablando amablemente con una persona, él sacó el tema Malvinas. Yo lo escuché, no fue un discurso aleccionador de su parte, sólo dio su punto de vista pero me pareció un poco fuera de lugar. Me sentí incómoda, no quería trenzarme en un debate. Cada cual con su manera de pensar.

No considero hacer patria debatiendo este tema con gente que no conozco.

Una sola vez me pasó algo feúcho. Había hecho un pedido al supermercado y el chico que trajo la mercadería, un grandote pelado, me preguntó de dónde era. Cuando le dije “Argentina” empezó a hablar de Malvinas y, creo que como defensa propia, ni le presté atención ni quise escucharlo. Mientras guardaba las cosas, miraba para otro lado. Lo ignoré.

Lo dejé pasar.

Yo hablo de Malvinas en Argentina. Ahí sí, hablo, debato, escucho. Pero a muchos, más que nada, les interesa cómo se ve el tema acá.

Para serte sincera, por la evidencia en la tele, sólo en estos últimos días se ven más titulares pero no más que los que hay cotidianamente sobre Afghanistán, donde sí están en guerra. Y la evidencia en la calle… pues nada.

Así Es El Calor

And the daffodils look lovely today…
(Daffodil Lament – The Cranberries)


Soy yo o…

No, no soy solamente yo. Me avalan las temperaturas que da el pronóstico del tiempo y las noticias.

Comenzó a hacer mucho frío por noviembre, saqué mi tapado más abrigado reemplazando a uno de paño que estaba usando en esos momentos. Y como cada mañana, preguntaba a Ale antes de salir, qué temperatura estaba haciendo. Promediando diciembre comenzó a decir “9 grados” “10 grados” “12 grados”! En diciembre!

Luego comenzamos a escuchar que para las fiestas se esperaban temperaturas promedio de 12 grados y nos parecía increíble pero así fue.

Y desde entonces, a pesar de que el día pueda estar nublado o gris o con sol o con viento, la temperatura sigue a un promedio de 9 grados y resulta agradable pero inquietante a la vez, porque una, la fatalista, ya empieza a amargarse con que esto significa que en algún momento hará frío y muy intenso y se va a venir la nieve, etc.

Alrededor se nota también: En muchas partes de Gran Bretaña (y hasta en el norte!) está apareciendo flores silvestres que normalmente florecen en primavera. Hay muchas daffodils (narcisos) que nunca se ven en invierno!

Vi en la tele que estas temperaturas inusuales también afectan el crecimiento de algunos otros vegetales porque el frío intenso típico de esta época mata muchas pestes y eso no está ocurriendo.

Para terminar de globalizar el tema, leí ayer que la temperatura promedio de verano en Argentina ha aumentado unos 4 grados. Y mi primo Sergio estuvo la semana pasada en Barcelona con temperaturas de unos 20 grados…

Será casualidad? Siempre decía yo que la gente todos los años dice lo mismo: “Cada vez hace más calor” , “Antes no teníamos estas temperaturas!” pero a juzgar por lo que está sucediendo, parece que el famoso recalentamiento global ya llegó!

La Película De La Tácher

En Argentina, quienes tenemos memoria y recuerdos muy vívidos de lo que fue la Guerra de Malvinas, llamamos “La Tácher” a Margaret Thatcher, primer ministra de Gran Bretaña durante los años 1979 a 1990.

Se acaba de estrenar la película sobre ella, protagonizada por Meryl Streep y la fuimos a ver ayer.

Objetivamente, si por un momento nos olvidamos que se trata de Margaret Thatcher, es una típica película al estilo Hollywood, sólo que con actores británicos, salvo la protagonista, claro.

Se puede decir que es la historia de una mujer de origen humilde que por su inteligencia y tenacidad e interés en la política, logró estudiar en Oxford y peleó por ocupar un lugar de importancia en el Partido Conservador, ganó elecciones, fue la primer mujer en ser Primer Ministro, fue criticada a más no poder, llevó su mandato con total autoridad y poseía una dialéctica difícil de contradecir.

Toda su historia se presenta mediante flashbacks que tiene Thatcher en la actualidad, que está un poco senil.

David Cameron, el actual Primer Ministro y también Conservador, ha dicho que no entiende por qué se ha hecho esta película ahora: Margaret Thatcher no está tan mal como se la muestra y en todo caso, tendría que ser una película sobre lo que es estar con ese mal y no sobre Margaret Thatcher.

Yo coincido con que se trata más de los efectos de la demencia senil y cómo vive una persona así, cómo es su mundo interior y sus alucinaciones. Eso está muy bien logrado en la película, entendés muy bien qué les sucede a las personas que lo sufren.

Sobre la Guerra de Malvinas, por supuesto que hay mención y no sé si se trata del clímax de la película y hasta no se la deja bien parada con respecto a las decisión de hundir al ARA General Belgrano.

Aún hoy el tema del hundimiento es un tema espinoso aquí: quienes la defienden, tratan de no tocarlo o justificarla; quienes no la defienden (porque hay mucha pero mucha gente que la odia) lo recuerdan permanentemente.

Relax, entonces, cuando se estrene en Argentina. No es necesario que vaya gente a tirar huevos y tomates a los cines o a amenazar o a cantar el himno con banderas. (Aunque si quieren cantar el himno y sacar las banderas, me parece perfecto ya que es una linda forma de mostrar que uno quiere a su país pero no para tomarlo como amenaza en las puertas de los cines).

Esta película no tiene nada que ver con Argentina ni es una afrenta a nuestro país y cada uno es libre de ver lo que se le antoja.

Demás está decirlo, Meryl Streep, como siempre, es una apuesta segura de actuación de calidad. (Salvo en Mama Mía, pueden creerlo, con lo que me gusta Abba y las comedias musicales, esa peli no me gustó nada!)

Por último, quisiera mostrar un video donde Thatcher no tiene cómo justificar el hundimiento del barco cuando una ciudadana común la enfrenta con los datos de dominio público. Thatcher, en un momento, dice que todo se sabrá “dentro de 30 años” cuando se desclasifiquen los archivos secretos de ese entonces.


“Dentro de 30 años” ha llegado, es este año, el año 2012. La historia, entonces, la juzgará.

Tita Compra Souvenirs De Inglaterra

A Tita Baratita le gusta pasear y comprar recuerditos. Pero nota que se está hartando un poco de comprar un imán, un libro con fotos de la ciudad o castillo que visita (y que nunca leerá una vez en casa), posavasos o llaveros o cosas monas pero que ocupan bastante lugar en la valija o agregan peso.

Por eso Tita recomienda darse una vuelta por el supermercado y te demuestra que es el mejor lugar para comprar souvenirs por muy poco!

Por lo menos en Inglaterra, la comida en general es barata y lo son aún más las golosinas y los tés y al ser deliciosos y típicos de aquí, a la gente les gustará más que recibir un llavero o repasador.

Tita destaca que constantemente hay ofertas y los precios pueden variar… para abajo.

Por ejemplo, las cajitas de té de Twinings.

Estas son infusiones frutales.

En estos momentos hay una oferta de tres cajitas de tés frutales de 20 sobres cada uno a 3 x £3.

Hay infinidad de productos Twinings, algunos de los tés vienen en cajas ensobrados individualmente y podés regalar de a uno para salir del paso si te olvidaste de alguien o querés quedar bien con “alguna pavadita”.

Son tan delicados, que te aseguro, por lo menos con alguna teacher vas a quedar bien!

Tita menciona Twinings por poner un ejemplo, pero hay muchísimas marcas de té bien British así que podés elegir el que más te guste o convenga.

De Cadbury se venden infinidad de productos, no sólo tabletas y podés encontrar latas muy mononas llenas de bombones o de diferentes galletitas recubiertas y rellenas de chocolate.

También en los supermercados encontrás los After Eight a precios más convenientes que en el free shop. Según la época del año o del supermercado o la oferta, encontrás la típica cajita o una lata.

Chocolate y menta.

Con respecto a las latas, esta es la época del año que se venden latas decoradas y son todas preciosas. Incluso las marcas del supermercado sacan latas con galletitas finas o chocolates o bombones y son las más económicas.

Las latas, claro, ocupan lugar pero tienen la ventaja de pesar muy poco. Me refiero a la caja con los productos adentro porque cuánto pueden pesar unas galletitas o bombones?

Bombones Cadbury, por ejemplo.

Galletitas.

Y ya que estamos en el tema galletitas, unas típicas son las shortbread y hay de todas las marcas y todos los precios. Son unas galletitas de manteca tirando más a saladitas que a dulces y comés y comés y comés y cuando te terminás el paquete te das cuenta de que deberías haber comido sólo una porque son de manteca y cuesta digerirlas luego!

Son típicas escocesas pero hay otras marcas y otros diseños.

Si no te interesa regalar comida, podés regalar tazas. Hay muchas que tienen inscripciones en inglés o no, o dibujitos bellos o cualquier diseño que si te gusta o creés que le va a gustar a alguien de tu entorno, podés comprarlas a buen precio también.

Estas son de la línea de Jamie Oliver pero hay infinidad de variedades!

Para niños, por supuesto que hay juguetes y lo mejor, los disfraces son muy convenientes. No cuestan mucho y no te ocupan lugar en la valija.

Como se imaginarán, las posibilidades de regalo son infinitas y no crean que visitar el supermercado es una pérdida de tiempo: es una buena oportunidad para ver la gente en su contexto, ver familias, ver la vida en general de la ciudad que estén visitando.

En este caso, Tita recomienda cosas de Inglaterra, pero les aseguro que es una muy buena costumbre para poner en práctica en cualquier ciudad que visiten.

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