Gastro

Delicias del Punjab

Punjab o Panyab es una zona compartida por Pakistán e India y tendrá una rica historia pero lo que me interesa a mí, por ahora, es su rica gastronomía.
En una época de mi vida en Argentina tenía como fijación no comer nada con pimienta porque consideraba que le sacaba el gusto real a la comida y me parecía espantoso comer algo picante.
Pues en Londres he descubierto que picante no significa comida fea ni poco gustosa y que la picantez que puedas sentir al primer bocado no eclipsa para nada los otros sabores y realmente, cuando los ingredientes son los correctos y todo está armoniosamente cocinado, podés llegar a disfrutar de unos platos sabrosísimos.
Nosotros no somos de comer comida picante ni yo cocino con chiles pero si me toca un plato picante, lo como! Y con la experiencia que tuve en Seoul de qué me voy a asustar y/ o quejar?
Fue en agosto del 2010 que descubrimos este restaurant por la zona de Whitechapel, el barrio de Jack El Destripador.
De todas maneras, coincidimos en que la comida era deliciosa y que por más que fuera picante, la pudimos disfrutar mucho. Los sabores eran intensos, los ingredientes frescos y sabrosos… Una fiesta para el paladar!
Este fin de semana me dieron ganas de volver a ese restaurant que tanto recordábamos.
Últimamente si voy a algún lugar a comer algo que nunca antes probé, tengo la costumbre de pedirle al mozo la típica “lo que está comiendo aquel señor / aquella señora”, etc. Ver la comida ya servida ayuda!
Y así hice, pedí lo que estaban comiendo las chicas de al lado mío.
Primero nos trajeron unas salsitas de las cuales me puse una gotita y media de cada una sobre el plato para probar y comprobar que, efectivamente, la amarilla era un poquito picante, la roja recontrapicante y la marroncita, dulce.
Ricas pero no las usamos para aderezar lo que comimos.
Nos preguntaron qué ibamos a tomar y pedimos lo que vimos tenían mucha gente sobre sus mesas: Una jarra grande con algo que parecía licuado.
Se trataba del lassi.
Contrariamente a lo que uno pueda asociar, lassi no tiene nada que ver con un perro sino con un licuado de yogur natural, fruta fresca y especias, por ejemplo, comino, que ni te das cuenta que lo tiene!
Hay lassi salado y lassi dulce. Es riquísimo porque tiene un gustito especial y es espeso. Como también es intenso, yo preferí tomarlo una vez que terminara de comer, como si fuera un postre.
Preferí acompañar mi plato principal (que en rigor era una entrada) con el platito de verduras que nos trajeron con las salsas. El mozo no entendía que pidiera una entrada como plato principal, yo le dije que no quería comer mucho pero que si me daba más hambre, le pediría alguna que otra cosa. Ahí puso cara de entender.
Costillitas de cordero, mi plato. Se ve el humo, no?
Cómo describir el sabor? No eran picantes (o tal vez sí y ya no me doy cuenta!) pero sí tenían mucho sabor a especias sin por eso comprometer el sabor de la carne del cordero, que más sabroso no podía estar! 
Ale pidió karahi de pollo. Picante pero esta vez Ale no transpiró!
El karahi es una ollita/ sartén donde se macera y cocina lo que vos quieras, es como un mini wok. Este restaurant ofrece varias clases de karahi, que puede ser de cordero, de vegetales, de langostinos, etc.
Y para mojar en la salsita, qué mejor que un nan de ajo!
También pidió arroz pilau, o sea arroz basmati con especias y algunas verduras.
Las porciones estuvieron muy bien, quedamos satisfechos los dos y también me serví un poco de arroz y pan, que hacía mil que no comía.
Y así como dije al principio, al lassi lo tomé de postre y me cayó super bien.
Un rato antes de pedir la cuenta, se me ocurrió darme una vueltecita por el restaurant…
Y vi al final de las sillas y mesas, la cocina!
Al pasar, vi unos popadoms muy ricos…
Ahí me acerqué y vi a los cocineros en acción, qué placer! Pregunté si podía sacar alguna foto…
El dueño de ese brazo me dijo que sí.
No me animé a sacar más porque sentía que molestaba, erna muchos los cocineros cocinando a un ritmo casi frenético y eso que a esa hora no había tanta gente. Pero claro, después me enteré que también tienen delivery, así que estarían cocinando para afuera también.
También me acerqué a un sector donde se exhibían dulces de todo tipo.
Lo único que conocía eran los dátiles y la baklava.
Pregunté al señor que atendía y como le entendí poco, preferí comprar dos dulces que vi tentadores, una “patisa” y un “glupamam”. Y sé cómo se escribe porque le pedí al señor que me lo deletreara!
Qué agradable sorpresa! La “patisa” tiene la apariencia y la consistencia de un mantecol. La diferencia es que está hecha con garbanzos pero si no lo supieras, no te darías cuenta! Deliciosa!
La (o el, qué se yo) “glupamam” parecía un mini sandwich de una masa parecida  a las doughnuts y unidas con crema (o una especie de queso) y pistachos, deliciosa también pero me gustó más la “patisa”, tan adictiva como el mantecol!
Cada manjar salía  £0.75, nada mal, por cierto.
Una vez que pedimos la cuenta, nos trajeron esa bandejita con chocolates y pagamos.
Pero al salir, notamos que otras personas que también se iban, se acercaban a un mostrador y con una cuchara sacaban algo de una especie de bowl de plata. Nos acercamos y vimos esto:
Misterio!
Le preguntamos a un mozo qué era eso y en su media lengua trató de explicarnos pero no entendimos nada! Eso notamos, los mozos hablaban muy poco inglés y sólo entendían lo básico y sabían describir los platos, pero nada más.
Bueh, como vimos que veneno no era, nos servimos un poquito.
Los cubitos era azúcar. También había semillas de anís y otras cositas o semillitas dulces. Muy rico, muy original, muy refrescante!
Sinceramente, comía semillitas y de un sabor tan… no sé, por momentos me hizo acordar a ciertos confites que comía de chica, a eso me remitió el sabor…
Bueno y qué tal de precio? El almuerzo costó en total £25 los dos y nos pareció muy conveniente por lo bien que comimos, la calidad de los platos y un detalle que siempre hay que tener en cuenta cuando vas a lugares donde sirven comida que nosotros podríamos considerar “exótica”: había muchos locales y gente de la comunidad comiendo allí.
Así que si tienen ganas de aventurarse a nuevos sabores y no le tienen miedo a lo picante, les recomiendo Tayyabbs de mil amores! Queda en 83-89 Fieldgate Street London E1 1JU.
Se animarían? Si me dicen que sí, avisen así los acompaño!!!

Tita Baratita Toma El Afternoon Tea

Update: Desde enero 2016 que este servicio de té ya no lo ofrecen aquí. Tita Baratita descubrió otro y más barato, por suerte! Fijarse aquí.
Tita Baratita siempre cuida su dinero pero eso no significa que no pueda darse ciertos gustos. Tita sabe muy bien que tomar el té en Londres es de rigor en algún momento del año pero tampoco puede gastar todos los meses lo que cuesta un Afternoon Tea propiamente dicho.
Un Afternoon Tea en un hotel o restaurant mono está alrededor de £35 para arriba. Hay lugares donde los sirven a £25-£30 y es una lotería lo que pueda tocar. No me refiero a la cantidad de cosas por comer o al té sino a la calidad y a los ingredientes usados para preparar todo así como el ambiente y el nivel de atención de los empleados.
Por suerte existe un bello lugar donde pasarla bien mientras se toma un Afternoon Tea delicioso y a casi la mitad del precio de los demás lugares.

 

 

The Delaunay Counter queda al lado del restaurant The Delaunay, un restaurant que no hace mucho se abrió y sin embargo, da la sensación de que hace décadas que está ahí.

 

Esto es por la decoración del lugar, muy clásica por cierto.
Tanto The Delaunay Counter como el restaurant mismo ofrecen un menú estilo vienés y en ambos se puede desayunar, almorzar, tomar el té y cenar pero la diferencia está en lo que sirven y en el precio, sin que por esto la calidad quede comprometida.
El restaurant es más… espléndido, diría. The Delaunay Counter es más informal y relajado.

 

Deliciosa vennoisserie.

 

Para el Afternoon Tea que se ofrece, el tamaño de las tortas no es ése de las fotos pero se mantienen el sabor y la calidad.
De todas formas, te aseguro que con lo que comés quedás más que satisfecha!
Cuando llegás, podés ir a sentarte directamente y esperar a que venga el mozo o podés pedir en el mostrador y te vas a sentar.
En ambos casos, te cuento para que sepas, vos podés elegir qué tipo de torta querés para tu té. Las elegís de una bandeja que está en un sector del mostrador. Podés elegir dos y si querés otras podés pedir más, obviamente, pero a un costo de  algo así como £2 cada mini torta.
Por supuesto que si querés una porción grande, el precio es otro, de alrededor de £3.50.
Entonces te sentás y te traen el té.
Yo pedí English Breakfast y leche de soja aparte y Sergio pidió Earl Grey con leche común.

 

Una tetera para cada uno.

Te muestro ahora los manjares:

Sandwiches, tortas y scone con crema y mermelada.

Y este es el detalle, plato por plato:

Lo salado!

 

Se trata de un sandwich de pastrón con pepinos en vinagre y con salsa de cranberries; salmón ahumado con queso agrio sobre pan de centeno y unas galletitas de queso hechas sandwich con crema de queso. Con Sergio no nos podíamos acordar a qué cosa que comíamos en Argentina se nos hacía tan familiar esto último!

 

Luego, el scone.

 

Aquí vos también podés reemplazar el scone por otra tortita que se llama gugelhupf y está hecha con  semillas de amapola y acompañada de mermelada de damascos y clotted cream.

 

Fue lo que pidió Sergio.

Y para coronar tanto placer, lo dulce.

Mini sacher torte y mini torta de café y rum.

Mientras charlábamos y tomábamos el té y comíamos y nos convidábamos, con Sergio notamos la decoración del lugar.

Una mesa alta con los diarios a mano, ideal para comer y/ o tomar algo rápido.

 

Muchas fotos y pósters en alemán.

 

Hermosas mesas y sillas.

 

Antes de irnos, vi que se ofrecen típicos productos vieneses.

También aproveché y saqué fotos de algunas cosas que me gustaron.

Por ejempo, este reloj.

 

De aquí te podés llevar una postal y si querés hacés una donación.

 

No pudimos darnos cuenta qué es esto!

 

Verdaderamente, Tita recomienda este sitio para tomar un Afternoon Tea con un toque vienés pero Afternoon Tea al fin. Y lo más importante fue descubrir la excelente relación precio-calidad: Esta preciosa delicia gastronómica salió nada más que £12.50 por persona!!!

Afternoon Tea para todos y todas!

Conociendo El Hard Rock Café London

Cuando una viene a vivir a una ciudad como, por ejemplo, Londres donde hay tantas atracciones turísticas, te relajás un poco y no las visitás con la urgencia con que lo hacés cuando estás de turista.
Por ejemplo, recién a los 4 años de haber venido a vivir aquí me subí al London Eye y fue porque aproveché la oportunidad (o la excusa) de que había venido una prima mía a visitarnos, así que la acompañé y también me subí (y por supuesto me encantó!)
Con el Hard Rock Café pasó algo parecido aunque yo no soy de visitar esta cadena de restaurantes cuando estoy en otros lados, al menos que esté con hambre y haya uno cerca.
Así fue como hace quinientos mil años conocí el de Toronto, con el bonus track de que comés con vista a no sé qué estadio de fútbol y estuvo buenísimo.
Pero esta vez se me ocurrió ir a este lugar porque, claro, estoy en Londres, donde todo pasa y donde nacieron varios, muchísimos íconos del rock, seguramente voy a encontrar memorabilia de la mejor!

Y no me equivoqué!

 
Arriba de este bar, una guitarra de Eric Clapton.
Además, la experiencia de comer también estuvo interesante; la comida estuvo comible pero claro, la cosa es comer rodeada de qué!
Por ejemplo, la batería de John Bonham, de Led Zeppelin.

O cositas de Pink Floyd.

Entrás y la música (buena música, rock and roll, nena!) suena bien, a buen volumen y hay pantallas por todos lados. Usualmente yo me quejo si voy a comer a un lugar y hay que comer y hablar a los gritos pero esta vez no me importó!

Discos de oro hay montones y por todos lados!

Fuimos con Natalia. Listos para el disfrute.

El menú es comida americana, o sea, pollo, hamburguesa, ensalada Caesar, salsa barbacoa. No esperes nada gourmet ni refinado.

Pero tengo que reconocer que lo que pedimos era muy sabroso.

Después de comer, con Natalia decidimos ir al baño que está en el subsuelo y para nuestro espasmo y sorpresa, encontramos que allí había más!

Trajes varios.

Los trajes son: El de arriba de Sylvesteder Sly Stone Stewart (al que acabo de buscar en Wikipedia!). El de abajo es de Elton John. El del medio, como se habrán dado cuenta, es de Jimmi Hendrix y está su guitarra. El vestido blanco es  de la cantante de Scissor Sisters y el de abajo es de Stevie Nicks cuando cantaba en Fleetwood Mac.

Notamos que muchas mesas estaban rodeadas de memorabilia de un solo cantante o banda.

Por ejemplo:

Madonna.

Prince.

Acá, cosas de Billy Idol y una guitarra de Tom Petty.

Memorabilia de Johnny Rotten.

Camperas.

Guitarras de Black Crowes, de Oasis, de Jeff Beck, Joe Walsh y Spin Doctors.

Memueeeeeee… La de Lenny!!!

Un bajo de The Ramones, será el de Dee Dee o el de CJ?

Una postal escrita por Sean Lennon.
Lo que es genial es que esto NO ES NADA! Porque ese mismo día me enteré que enfrente, donde está el Hard Rock Café Shop, hay una sección llamada The Vault, que es subterránea y ahí hay verdaderos tesoros del rock y sólo los podés visitar con alguien del negocio que te guíe. 
Y no sabés las cosas que encontrás! Pero eso será para otro post!
Igualmente, te recomiendo ir  al restaurant y no necesariamente comer si no te interesa. La gente ahí es por demás amable y estoy segura  de que si sacás la carta de que venís de muy lejos y que te gustaría ver qué hay, te dejan pasar y podrás sacar las fotos que se te ocurran! Incluso hay un tour con audio que lo podés hacer sin ayuda, así que la experiencia gastronómica puede quedar de lado si no tenés hambre!

Alguna vez visitaste algún Hard Rock Café? Lo recomiendo!!!

Comer En IKEA

Como te conté, IKEA tiene un recorrido pre establecido así que cuando se termina, lo que ves ante vos es el restaurant! Y ahí te acordás de que es hora de disfrutar de un late breakfast o de un almuerzo o de tomarte el té o de cenar tempranamente!
O de darte un gusto!
Oh, el restaurant! En el sofá, un señor que se nota ha quedado rechonchito!!
La comida es rica, es sana según cómo la combines o lo que elijas y es muy conveniente con respecto a los precios.
No sólo come la gente que va a comprar (o a pasear!) a IKEA, también suele ir gente que trabaja cerca.
A mí siempre me pasa que me tiento con esto y aquello y los platos parecieran pequeños pero no sabés cómo llenan!!!
Es self-service y tiene unos cuantos detalles y “beneficios” que te paso a mostrar!
Qué te servirías?
Te recomiendo agarrar un carrito para ir poniendo la comida sobre la bandeja cómodamente.
 Tomás una bandeja y un plato.

Qué estrategia será esta que ponen los postres primero?

 Las entradas frías, ensaladas varias y wraps.

 Las bebidas y gelatinas. Siempre elijo un agua de elderflower.
Ahora, im-por-tan-te!
Si vos querés tomar gaseosas, entonces estás de suerte: Acá podés servirte gaseosas ilimitadamente. Así que no te sirvas de las botellitas! Esperá hasta llegar a las cajas.
Está la sección de comida caliente y las ensaladas “para armar”.

Los pancitos.

Bueno, ya tenemos todo? Vamos a la caja!

En la caja vos podés tomar un vaso y también una taza para que te cobren la bebida. Porque, como dije antes, las gaseosas y tanto el café o té o leche lo pagás una sola vez y te podés servir las veces que quieras!

De acá te servís las bebidas y las servilletas.
 
De acá, los condimentos y los cubiertos del otro lado.

 Listo, Natalia!!! A comeeeeeeeeeeeeeeeeeer! Fish and chips!

Mientras almorzábamos, notamos que ahí mismo hay un café, por si se te antoja algo dulce.

 Cualquier porción de torta o muffin o lo que sea más un café o té, a ese precio.

Después de almorzar, fuimos al “depósito” a elegir lo que compramos eventualmente y decidimos tomarnos un tecito.

Ya era la hora del té.

 
Y comimos esto.

Te cuento que si te gusta mucho lo que comés, todo eso lo podés comprar en el supermercado de IKEA.

 Entrás por acá.
Al costado, ves estas tarjetas con recetas y podés tomar las que quieras.

Toda la variedad de pescados.

Los congelados y galletitas.
Salmón y las famosas albóndigas suecas.

 Café.

Al supermercado llegás cuando te estás yendo, o sea, cuando pasás por las cajas donde pagás lo que compraste de muebles, decoración, etc.

Para nuestra sorpresa, también a la salida estaba esto:

 El Bistro. Comidas rápidas.

Y postres rápidos, también!!!

Te gustó este tour gastronómico por IKEA? A mí me dio hambre!!

El Té De Los 44

El 27 fue mi cumpleaños pero no lo festejamos ese día. Era viernes, todos trabajaban así que no se podía ir a tomar el té a la tarde por lo que nos decidimos para el sábado 28 y estuvo bien lo mismo!
Hace menos de un mes que me dí cuenta de que no había hecho la reserva para Afternoon Tea y siempre elijo un lugar diferente para cada año. Eso sí, antes, consulto esta lista de lugares que cambia todos los años, obvio! 
Pero claro, fue difícil elegir porque al consultar, o bien los precios eran súper altos o ya estaba todo reservado para el 28. 
Por suerte el Sofitel London St James tenía lugar así que reservé para las 17.00.
Fuimos de la partida mi primos Florcita y Sergio. Ale, Cinthia y yo, los tres, fuimos juntos desde casa. Cinthia es una amiga argentina que ya estuvo en casa otras veces y esta es su tercera vez y su primera vez en probar el servicio de Afternoon Tea, así que estaba ansiosa por experimentarlo!
Nos acercaron a The Rose Lounge, el espacio donde se toma el té.
Elegimos el sillón de la izquierda.
Enseguida nos trajeron el menú de los tés y yo como siempre elijo el té negro, el básico. Siempre elijo ese porque a mi entender, es un sabor neutro que me permite degustar la comida mejor. El blend acá se llama St James Breakfast. Cinthia pidió Mediterranean Rose, con el cual quedó encantada por el sabor y el perfume, Sergio pidió Pondicherry Afternoon, Florcita pidió Bengal Chai y Ale, como todos los años, milkshake de vainilla! 
Hace unos cuatro años tuve el placer de tomar el té en el Sofitel de Buenos Aires. Fui con mi suegra y la pasamos súper bien mientras chusmeábamos de esto y aquello, por eso ver las teteritas de hierro fundido que nos trajeron a cada uno fue recordar esa tarde tan agradable que pasamos porque son tal cual las que se usan allí. Pero si mal no recuerdo, en el Sofitel Buenos Aires a esas teteritas las apoyaban sobre un bloquecito de madera. 
Acá, directamente sobre la mesa de vidrio!!
 
Y los finger sandwiches, mini scones con y sin frutas y mermelada, clotted cream y lemon curd.
Todo estuvo delicioso pero los scones fueron mis preferidos porque estaban híper bien horneados, suaves, casi que se deshacían y con la mermelada de frambuesas que tenía pedacitos de cáscara de naranjas (muy buena combinación!) más la crema… Creo que comí como tres!
 
A los scones los comí al estilo Devonshire!
Mientras comíamos y charlábamos y nos contábamos cosas, notamos que la vajilla no era muy… al estilo de todo lo demás.
Blanca e insulsa.
Tampoco entendía que la azucarera no tenía que ver con el resto de la vajilla. Supongo que quien diseñó o decidió que la mesa se decorara de este modo, sabía lo que hacía así que… bueno, estará bien pero a mí no me pareció que fuera para destacar.
También vimos que ahí nomás cerca de nosotros estaba este display de tortas varias.
Seguimos charlando y comiendo y a lo largo de la velada el mozo se acercaba para preguntarnos si estaba todo bien, si necesitábamos algo más, si queríamos más agua caliente para agregar a la tetera (porque cada tetera tenía las hebras adentro de un mini colador) y todos le pedimos que sí porque eso fue otra cosa que noté, el agua se enfriaba muy rápido! No entiendo cómo ni por qué si el ambiente estaba a temperatura agradable. Un misterio. Eso me tuvo bastante incómoda, al tercer sorbo el té ya estaba tibio casi frío y no hay cosa que odie más que tomar o comer algo a esa temperatura cuando debería estar caliente! 
Aunque ayudó al buen humor que hubiera una chica tocando el arpa.
Una vez que terminamos, el mozo sacó todo del lugar, Florcita estaba como remoloneando y se sorprendió que nos ofrecieran las tortas: “Cómo!?,” preguntó. “Hay más!?!?” 
Sííííííí!
Ay, la repostería, qué golosa soy, cómo me gusta, viviría a tarteletas, lemon pies, galletitas, budines, tortas…
Estaba todo TAN delicioso que me anoté  lo que nos trajeron:
– Tarteleta de chocolate semi amargo (Dark chocolate tart)
– Mini budín de zapallo con crema de castañas con una galletita de jengibre (Pumpkin cake with chestnut cream and gingerbread biscuit)
– Tarteleta de limón (Lemon meringue pie)
– Mini semifreddo de chocolate y jengibre (Ginger and chocolate mini bush)
– Tarteleta de crema de castañas y caramel salado (Chestnut cream and salted caramel tart)
– Charlotte de peras (Pear charlotte)
– Cheesecake de fruta de la pasión (Passion fruit cheesecake)
Mi favorito total y absoluto fue la crema de caramel con crema de castañas, qué cosa tan rica!! Pero probé de todo, menos el cheesecake y la tarteleta de chocolate. En realidad, todos probamos un poquito de cada cosa porque íbamos cortando pequeñas porciones y nos íbamos convidando.
Cuando faltaba poquito para terminar, decidí sacar unas fotos del lugar, estaba lleno de objetos y adornos singulares.
Muy lindo rincón.

Otros lindos rincones.

Y detalles.
Y le dijimos al mozo que no habíamos terminado todo y si por favor, nos podíamos llevar el resto a casa.
Qué cajas monas! Tienen el nombre del restaurant del Sofitel.
 
Al salir del lounge, vimos el premio a la excelencia 2013.
Meh. Ok, el servicio todo, repostería, atención, ambiente, todo eso estuvo fabuloso y el mozo fue un primor de chico que nos atendió en todo momento. Todavía no entiendo qué pasaba con la temperatura del té y la vajilla, como dije anteriormente, no me convenció.
Lo recomendaría sí, claro y si venís, fijate si podés reservar para las 17.00 o 17.30 que es el último servicio. Porque nosotros fuimos los últimos en llegar y noté que al resto de los comensales que estaban antes, el mozo los acercaba al display de tortas para que eligieran, supongo yo, una o dos, como hacen en otros lados poco generosos (como Fortnum & Mason! El servicio es súper caro y son súper tacaños con las tortas!).
Pero me pareció que por ser nosotros los únicos que quedábamos, o sea, los últimos en irse, directamente el chico eligió un ejemplo de cada torta y nos lo trajo! Es que en ningún otro lado que hemos sido han sido TAN generosos con la cantidad de pastelería!

Así que tené en cuenta mi consejo!

Y así sin más, pasamos por el lobby monono.
Salimos al frío aunque no hacía tanto y vimos al hotel por afuera, divino realmente.
La pasamos muy bien! Gracias Flor, Ser, Cinthia y por supuesto, Ale!

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