Fin De Año

Se Va El 2018

Se termina el año 2018 y yo estoy acá, viva, con salud y con Ale.

Entonces quiere decir que lo termino bien.

Este año hubo viajes, hubo esparcimiento, desistí de alemán, aprendí más crochet y laboralmente hablando fue muy duro.

Lo que me costó este año fue la parte laboral porque para mayo mi jefa renunció y tener jefe nuevo y, al mismo tiempo, políticas nuevas en el trabajo fue devastador y desgastante. No solo tenía que adaptarme a lo nuevo en todo sino casi guiar de la mano al jefe nuevo que estaba perdidísimo por no haber tenido un buen pase.

Me di cuenta de lo mucho que sé de mi trabajo pero eso a la vez significó que por estar tanto tiempo guiando y mostrando procesos, mi trabajo sufriera, se atrasara y, además, se me sumaron nuevas responsabilidades.

El ascenso que me habían dado lo amorticé a full este año!

Llegan estas fechas y generalmente tengo un vacío en mi memoria de todo lo sucedido, salvo estos detalles que te cuento.

Soy más  bien de esperar el año nuevo y este año tengo algunas cosas pensadas pero dejaré que fluyan. Mientras el 2019 sea como el 2018 e igualito a como te lo describo en el primer renglón, ya estaré satisfecha.

Ah, una cosa, eso sí: Este año me di cuenta de que el paso del tiempo se puede notar en el cuerpo, en forma de dolor. No fue nada grave pero la lesión que tuve en la pierna de forma estúpida, ese ruido “crack” como si me hubiese quebrado pero que fue un músculo, fue algo que jamás me había pasado. Jamás. Me dejó un poco acobardada y me hizo ver que hay que cuidarse y tener cuidado. El cuerpo empieza a no responderte, tal vez, como la mente le dicte.

Pero más allá de ese miedito, está todo bien.

Todo fue ebullición en mis redes sociales y aquí no fue la excepción. Las cosas están cambiando en el cyberespacio pero mis ganas de escribir, ya sea en el blog o en un cuaderno o donde sea, siguen intactas y me doy el gusto seguido.

Así que por estas horas en que todos están brindado y deseándose un feliz año, yo también lo hago. Te deseo un 2019 donde se cumplan tus sueños, donde tus planes se hagan realidad. Un 2019 con paz interior y energía suficiente para cuidarte y cuidar del otro.

Que sea con salud, con amor y con alegría. Mis mejores deseos, gracias por estar siempre!

El 2012

Se va el 2012, el año en que íbamos a dejar de existir o eso inflaron los medios.

Bueno, se va y a mí me surge meditar sobre este año y puedo decir que estuvo bien.

A esta altura de mi vida con que un año sea estable ya es decir mucho y es para agradecer.

Ningún sobresalto es bienvenido aunque, cuando pasan, suelen dejar cosas buenas o buenas enseñanzas.

Como siempre pasa en estos días, a mí me dan ganas de agradecer todo lo que nos sucedió a Ale y a mí; agradezco a las personas que volví a ver y a las que conocí; a seguir teniendo familia aunque lejos, pero están.

Y también te agradezco a vos, que me visitás, me leés, me dejás un comentario, me dedicás unos minutos de tu tiempo… Es un mimo que valoro.

Así que te deseo un 2013 como el que soñás tener, con esos deseos que esperás se cumplan y que todo a tu alrededor sea de tu agrado.

Gracias por pasar. Gracias por estar. Feliz 2013.

La Mujer Del Año 2011

Detrás de todo sólo hay una mujer.

No te propongo un balance.

O sí.

Vamos a suponer que hay un concurso para La Mujer Del Año 2011:

– Si sos hombre, a qué mujer cercana a vos propondrías como candidata y por qué?

– Si sos mujer, proponete vos como candidata y las razones de por qué te lo merecés.

No te parece que muchas veces las mujeres nos tiramos a menos y tendemos a contar los logros ajenos y no los propios?

Y no me refiero a logros académicos o laborales solamente sino a aquellos pequeños actos cotidianos: lograr permanecer estoica durante ciertas circunstancias cuando tenés ganas de chillar; bancarte una injusticia sin llorar; cuidar a tus hijos a pesar de tu gripe; inventar los métodos que sean para que te hagan caso… Vos sabrás!

Si tuvieras que elegir un logro, cuál sería?

Brindo por el 2012, no me creo nada que el mundo se termine el año que viene!

Chin! Chin!

Balance De Una Década

Should auld acquaintance be forgot,
and never brought to mind ?
Should auld acquaintance be forgot,
and auld lang syne ?
(Auld Lang Syne – Robert Burns)

Cuando era chica, me imaginaba a mí misma en el año 2000 y hacía cuentas y calculaba que iba a tener 30 años. Me veía una señora grande, con su marido y sus dos hijos, con un vestido de gasa de colores, con unas sandalias doradas y peinado elegante.

Nada más lejos: El 2000 me encontró soltera, sin novio y con el fin de año sin saber dónde ir de viaje, o sea, se me había venido el mundo encima y yo con esas mechas!

En los años que siguieron,

  • lo que comiera de más se empezó a notar
  • nacieron mis tres sobrinos-nietos
  • participé en el programa de Susana Giménez
  • conocí a Ale
  • nos casamos al año
  • me consolidé en la enseñanza en empresas
  • iba al supermercado y compraba comestibles para un par de días por $10
  • a Ale le surgió una oportunidad trabajar en Londres…

… Y desde que vivo aquí, siento que mi década puso PAUSA. Estoy mitad aquí, mitad en Argentina, dividida por el sentimiento de pertenecer y no pertenecer a ninguno de los dos países, una ambigüedad que es difícil de explicar y creo que es mejor no ahondar en tanto análisis porque analizarlo supone, para mí, un esfuerzo descomunal por miedo a concluir vaya uno a saber qué.

Más adelante entenderás el por qué de este video.

Bello.


Mi balance de esta década es positivo. Agradezco a los planetas, a los dioses, a los mayas o a los aztecas por la familia en la que me tocó nacer, por los países donde me toca vivir, por el marido maravilloso que conocí, por la gente que encuentro y por la dicha de tener un blog y sentir cariño real y virtual de tu parte. Mil gracias. Feliz Año.

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