Familia

La PascuaLoca

Qué hace una loca como yo, que le gusta cocinar, que en estos días tiene tiempo libre y encima viene gente a comer y es el cumple de su prima? Qué hace?! Pues cocina… non-stop!

Este rally de cocina comenzó el viernes cuando vino mi amigo Jon a almorzar con su tía y además, era el cumple de Florcita.

VIERNES

Menú del día

Entrada: Ensalada caprese con un bowl de langostinos y kani kama.

Plato Principal: Salmón con espárragos y mix de vegetales verdes. (Te lo escribo así de fino pero en realidad, las verduras las tuve que hervir porque la tía de Jon es una señora grande y muy conservadora al comer)

Postre: Tiramisú (Primera vez que lo hago y me salió divino -no tanto por el aspecto sino por el sabor: para nada dulce y el saber justo de café. Las vainillas no se deshicieron y aparte, se fijaron? Son divinas las vainillas que se consiguen acá! Delicadamente delgadas y pequeñas!)

Usé mascarpone y le agregué chocolate blanco derretido para que no se chorree a los costados.

Tea time: Simnel Cake: Una torta que típicamente se come en Pascuas. La masa es muy rica pero lleva muchas frutas secas. También lleva en el centro un disco de mazapán. Se decora con mazapán de color amarillo con once bolitas que representan los 11 apóstoles, Judas no, obvio. Y le agregué unos huevitos de chocolate Cadbury en tonos pastel. Monono.

Simnel Cake.

Cena: Para nosotros tres hice dos tartas. La masa la hice yo y de relleno le puse todo lo que sobró del mediodía: tomates, espárragos, queso mozzarella, kani kama, langostinos y encima, queso rallado y encima, 3 huevos bien batidos. Delicioso.

SABADO

Nos levantamos tarde y lo más importante era el festejo del cumple de Florcita. Ella había invitado un par de amigas y como a la noche anterior había sobrado tarta, entonces las corté con un cortapasta redondo, ese que usás para galletitas. Resultado: unas mini tartas que nadie hubiese imaginado que eran sobras!

La torta de Florcita la hice ese mediodía, es la receta del Victoria Sponge, si no te animás a un bizcochuelo o estás con poco tiempo, ésta es la torta para hacer en un ratito y ni te tenés que preocupar que leve. Y es riquísima.

Ingredientes

250g de harina común
250g de huevos (3 o 4, depende del tamaño)
250g de azúcar
250g de manteca
2g de polvo de hornear

Procedimiento

– Derretir la manteca.
– Batir los huevos.
– Poner en un bowl todos los ingredientes secos.
– Agregar los huevos y la manteca derretida, de a poco y alternadamente.
– Mezclar con cuidado para que no se haga grumos.
– Verter la preparación en dos moldes de 20cm de diámetro, esos moldes de alumnio, bajitos.
– Hornear por 30 minutos pero ir chequeando cada tanto, todo depende del horno.

Una vez frías las tortas, cortar para emparejar y unir con el relleno que quieran.

La decoré con el mazapán que me sobró de la simnel cake, le puse colorante colorado hasta que quedó color rosa chanchito.

Mi primer torta decorada, se nota no?

Para tapar las imperfecciones, le puse al costado bombones de chocolate blanco con base de chocolate con leche rellenos de dulce de leche. Hechos por mí, hasta el dulce de leche!

DOMINGO

Hoy nos levantamos e hice una carne a la mostaza al horno que Ale me pidió que le hiciera. De postre, le dí a él y a Floris sendos huevos de Pascuas que hice hace unos días, el mismo día que hice los bombones.

Y ahora, acá estoy, después de tomarme un cafecito, sintiéndome un chanchito de Pascuas y muy lejos de ser una conejita!!!

Felices Pascuas!

La Tana En Mí

En Gangi, Sicilia, el pueblo de mi nonno, 2007.

Tano/Tana: 1. adj. Arg. y Ur. italiano ( natural de Italia).

Así como en Argentina a todo español se lo llama gallego, a todo polaco se lo llama ruso, a todo árabe o armenio se lo conoce como turco, a todo italiano se lo llama tano. Pero no es despectivo para nada. Es muy común que haya personas cuyos padres son italianos que tengan como apodo El Tano, La Tana.

(Bueno, ahora no es taaan común ya que no hay tantos abuelos o padres italianos en Argentina… Y los descendientes andamos por cualquier lado!!)

Pero la sangre tana la tengo, prueba fehaciente es mi carácter volátil, porque yo seré un amor (lo digo con sarcasmo!) y muy paciente (reconozco que tengo muuucha paciencia, sobre todo con las personas) pero cuando me enojo, me salta la tanada! Y grito, protesto y/ o lloro y al rato estoy como si nada, se me pasó todo, cero resentimiento y a otra cosa.

Igual, la sangre tira y aunque no haya visto a mi abuela hacer la pastaciutta, he visto a mi madre que no tiene una gota de italiana, hacer fideos caseros cada tanto y recuerdo que me gustaban más que los comprados. Mamá los hacía de morrón rojo o de huevo, y siempre salían riquísimos y más gorditos y eso me encantaba!

El otro día me acordé de que tenía una receta guardada (irónicamente, sacada de una revista de acá) de cómo hacer fideos caseros y puse manos a la obra.

Ingredientes: (para 3 porciones)

300g de harina
3 huevos

Siiiiiiiiiii!! Eso nada más, podés creer! Si querés podés agregarle una pizca de sal, y un poquito de aceite, pero no se necesita nada más!

Procedimiento:

– Mezclar la harina con los huevos y formar una masa tipo engrudo seco.

– Pasarla a la mesada con harina y amasar hasta hacer una bola lisa y suave. Agregar un poquito de agua si fuera necesario.

– Poner en una bolsa o cubrir con nylon y poner en la heladera por 30 minutos.

– Sacar, cortar en cuartos y amasar con palote cada bolita.

Ahí te quiero ver! Porque mezclar, mezcla cualquiera pero acá tenés que amasar como una figlia di putana, porque tenés que lograr que la masa amasada tenga 1mm de espesor o menos! Tiene que quedar como papiros!

– Poner cada «papiro» con un poquito de harina a descansar por otros 20 minutos, luego enrollar como panquequitos no muy apretados y ahora sí, viene la parte más linda! Cortar!


– Hervir de unos 3 a 5 minutos.

Y ya está! Boun appetito!


Quién se anima a hacerlos este domingo!?!

Volveré Y Tendré Ilusiones

Ayer volví de Argentina después de haber pasado unos 15 días fabulosos con familia y amigos. Me resultó poco aunque debo confesar que tenía ganas de volver a Londres.

Cada vez que voy a Argentina disfruto mucho de reunirme con mucha gente, de charlar, de comer, pero llega un momento en que mi cuerpo me pide volver. Es como sentir que necesito estar en mi casa y pareciera que mi lugar está empezando a ser Londres.

Tengo la fortuna de, hasta ahora, ir una vez por año a Argentina y ver a los míos. Pero entre ellos me siento, a veces, de visita. Pero no quisiera ser malinterpretada: no me siento de afuera, que no me quieren, que no los quiero. Simplemente yo estoy empezando a sentirme yo, aquí. Por ahora. Quién sabe lo que el destino nos dicte más adelante.

Mientras tanto, digo que volví. Pero también sentí que volví cuando llegué a Buenos Aires. Mi habitación de soltera sigue igual, con los mismos posters, con los mismos libros y los mismos adornos…

Aunque esta vez fue especial porque decidí festejar mis 40 años y los 80 de mi papá con una gran fiesta que todavía no puedo creer que haya salido tan bien! Me divertí como loca y por lo que me cuentan los invitados, ellos también!

Con papá, cada uno con su torta.

Fue un mix de amigos y familia. Incluso conocí gente personalmente ese mismo día!!!

Invité a un grupo de bloggeros que ya conocía salvo Betty, y mención aparte, Mauris y Felipa que vinieron desde Montevideo especialmente!!!

Todo el mundo me llenó de cariño, a mí eso me conmueve mucho: Llegar a tu país y ver que hay gente que te espera y te quiere, es impagable. Uno viviendo en su país está acostumbrado a verse con amigos y familia y muchas cosas se dan por sentadas. Pero cuando uno vuelve, tiene ilusiones de encontrarse con mucha gente aunque, a la vez, siente un poco de ansiedad por si realmente esas personas querrán ver a uno…

Esta vuelta a Argentina me hizo plantearme «Qué hubiera pasado si me hubiese quedado?» . Y cada día, ante algún detalle diminuto, imaginaba mi futuro paralelo, esos años no vividos en Argentina y qué hubiesen hecho de mí: Me imaginé con hijos, me imaginé trabajando, me imaginé de vacaciones en lugares cercanos, Brasil como muy lejos. Me imaginé feliz, contenta y con Ale…

Y como la propaganda del pajarito, mi cabeza no dejó de taladrarme: Me quedé o me fui? Soy la misma o soy diferente? Es igual o lo mismo? Soy yo o soy otra?

Mi compañero de baile y de la vida. Gracias, mi amor.

«Esto Es Gula! Esto Es Gula!»

Provengo de familia italiana, donde obviamente, se hacía culto a la comida. Aunque si lo pensara mejor, en realidad se hizo siempre culto a la reunión familiar con comida.

Cuando era chica, solíamos reunirnos el 1 de enero en la casa enorme de un tío donde estaba la mesa larga con fuentes y bowls llenos de comida que cada familia traía. No recuerdo qué se comía, era muy chica y a mí lo único que me importaba en ese momento era jugar con mis primos.

Durante mi adolescencia. ya no nos reuníamos tanto. El tío de la casa enorme había fallecido y las familias que nos reuníamos lo hacíamos en menor número. Pero siempre había una razón para festejar. Y comer.

Yo comencé a sostener la teoría de que la generación siguiente a la de nuestros padres y abuelos (o sea, la nuestra) era más consciente de cómo comer sanamente: En mis veinte, en unas de las últimas enormes reuniones por el aniversario o cumple de un pariente grande, había observado que nos sentamos todos en las mesas largas y la comida traída por todos se había puesto sobre otra mesa y allí íbamos a servirnos cada uno lo que se nos antojara.

En esa oportunidad, ya no me importaba jugar con mis primos sino charlar con ellos. La conversación fluía y nuestros platos iban quedando vacíos mientras los viejos iban y venían de la mesa con los de ellos llenos de comida. Por ahí escuchamos a un par de tías cacarear lo del título. Fue graciosísimo porque igual no paraban de comer!

Creía yo que todos nosotros los primos éramos re cool, mirá qué poco como, no vivo para comer, qué horror!

Pero el paso del tiempo o las ansiedades o los problemas o la adultez misma te lleva a comer y lo poco que comas de más, se empieza a notar. Y si no te importa el rollo de más, justo cuando empezás a gozar de la comida, tenés que cuidarte del colesterol, de la diabetes y andá a saber de qué más y sin embargo, le das y le das a la comida. Por qué?

Injusticia!

Vuelta Al Pago

Por razones familiares, volví a Argentina en noviembre y me quedé la mayor parte del mes. (Llegué ayer aquí a Londres)

Así me recibió Ale:

La puerta de casa.

Ay, cómo me conoce…

En Buenos Aires estuve bastante ocupada desde mi llegada hasta mediados de mes. Ya, a partir de ese momento, sentí que tenía algo de tiempo libre y pude conocer a una amiga bloggera:

Ladies and gentlemen, I give you…

Tía Elsa!


Qué lindo fue conocerla! Tuvimos una hora para charlar, fue durante su hora de almuerzo y charlamos lo que se puede en ese tiempo, pero siendo mujeres tocamos millones de temas a toda velocidad!

Tía Elsa es tan cariñosa como lo revelan sus escritos. Tiene un cutis divino, una piel bárbara! Nos prometimos volver a vernos con más bloggeros y con los maridos!

También aproveché un finde y me escapé a Olavarría. Siempre fui a pasear de chica y a partir de los 15 años fui todas mis vacaciones de verano a quedarme con mi tía y mis primos y conozco bastante la ciudad.

Es una ciudad limpia, sus avenidas son anchísimas y hay mucho sentido de comunidad. Todos se conocen, directa o indirectamente: tirás un apellido y se ubican por «amigo de», «primo de», «cuñado de», etc.

Además como allí vive mi querido Marcelo, siempre es lindo volver.

En Olavarría se come riquísimo, la carne es de primera y descubrí esta última vez muchos restaurantes bonitos, parecidos a los que hay en la zona de Palermo en Buenos Aires. Además, los helados son los mejores! Recomiendo Ziro para deleitar vuestras papilas gustativas.

Hay más cadenas de heladerías y todas siempre fueron de buena calidad y siempre me preguntaba por qué en la Vicente López (la avenida principal) hay tantas heladerías por cuadra. (Los precios son baratos con respecto a Buenos Aires y no te cobran los toppings!). Y debe ser porque la vuelta del perro todavía es muy importante! Tanto, que las noches de los viernes, sábado y domingo es un sinfín de autos manejados despacito… Todos se miran y todos son mirados…

Esta vez coincidí con la celebración del 142 aniversario de la fundación de Olavarría. Me encantó darme una vuelta y ver a la gente desparramada por el parque Mitre con sus sillitas playeras y sus mesas. Siempre me dio la sensación de que en Olavarría se respira mucha tranquilidad…

Puente colgante y re movedizo, uno de los muchos que cruzan el arroyo Tapalqué.

Vista del arroyo.

…Aunque…

Bueno, a mi primo le causó gracia que esta vez catalogara a Olavarría como «una ciudad guerrera». Siempre noté por comentarios de mucha gente, por la biblioteca de mi primo y sus temas de conversación con amigos, que Olavarría es una ciudad que honra y respeta mucho a los veteranos de Malvinas.

A lo mejor debe ser porque hay un regimiento allí pero cada vez que hay un festival de algo, se traen los tanques y ves gente de fajina.

Bajen a ese niño de ahí!

Réplica de Lady Liberty en el Parque Mitre.

Les dejo, queridos lectores, el highlight de la celebración del aniversario: un gigante asado que olía tan rico como se ve!

Esto es MEDIA VACAAAAAA asada con cuero!

Vista desde otro ángulo.

Infinitos corderos al asador.

Alicia x Alicia

Alicia2 + lemon pie = charla

– Así que estás de novio…

– Sí…

– Cómo se llama tu novia?

– …

– Cómo se llama?

– Si te digo te vas a reír…

– No, cómo me voy a reír… Pobre chica, qué nombre tiene?

– Se llama Alicia, como vos

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!!!!!!

Hay que saber cómo se llevan madre e hijo para terminar de disfrutar este diálogo pero así es, me llamo igual que mi suegra.

La verdad es que desde que nos conocimos nos llevamos muy bien y no paramos de hablar cada vez que nos encontramos o cada vez que hablamos por teléfono. Es una mujer muy leída, culta, viajada y, además, muy generosa y cálida.

Hemos compartido más de una cena juntas, las dos solamente, y siempre tiene anécdotas interesantes y divertidas para contar, ya sea de su infancia o de su vida en general. Se lleva bien con todo el mundo, es muy sociable y tiene un montón de amigas!

Por eso, hoy que es el día de la suegra, le dedico este post con mucho cariño.

Nena De Mamá

From the cruel sun
You were sheltered,
You were my shelter and my shade.
(Wild Honey – U2)

Feliz día mi mamá!

Ida Y Vuelta

Este viaje a Argentina fue distinto. Miro las fotos que saqué al principio de mi llegada, cuando todo era alegría y fantasía y me transporto a esos momentos de ignoracia total, cuando no me imaginaba las noticias que me iba a encontrar.

Igual, todos en la familia y amigos y conocidos y bloggeros que tanto apoyo demostraron, estamos poniendo el hombro y deseando que todo sea favorable.

El año pasado mi vuelta había sido feliz, plena. Este año volví un poco más apagada aunque algo optimista.

Tal como aquella vez, estuve con la familia, con amigos y vecinos y recibí mucho cariño de parte de todos.

Les gustaría que compartiera algunas fotos con ustedes?

Viejos no son los trapos únicamente…

Aquí me ven, pueden creerlo, estos son mis 4 sobrinos varones. Las dos chicas estaban ausentes.

Sobrinos «posta», eh, hijos de mi hermana.

Aquí con mis 3 (sí, 3!) sobrinos nietos.

Sobrinos nietos «posta» también, hijos de dos de mis sobrinos.

Yo escuchaba «Abu! Abuela!» e instintivamente pensaba que iba a aparecer mi madre. Pues no, se referían a mi hermana. Mi hermana, entendés, mi-her-ma-na es abuela!

Acá está la nona.

Y mis amorosos, la vida de mis vecinos también se expande…

Hijos de niños que alguna vez tuve en brazos…

Generación del ’80

Oh, si, este año también hubo cena con compañeras del colegio secundario. Por suerte esta vez fuimos más.

Primer plano para las botellas, hic! (Falta Silvana que sacó la foto)

Una gran alegría fue encontrarme con mi compañera de banco de 2do año, Sandra.

Remembering 1984. Nos hacíamos llamar Bingo y Bongo.

Obvio, Araceli fue número puesto y ví a su hermano que hacía como dos hijos (de él) que no veía!

Horror! Sumamos más de 100 años entre los tres!

Experiencia nueva

Por primera vez en mi vida, toqué e hice aúpa un cabrito.

Tenía 4 días de vida, qué ternurita.

Un Negro En Mi Vida


En Argentina es muy común usar la palabra negro, negra, negrito, negrita, para referirse o llamar, con mucho cariño, a alguien con quien tenemos confianza. Puede ser esta persona un hijo, un amigo, un novio, un familiar… Y es muy raro que alguien se ofenda. Igual, siempre hay algún ario o rubio de alma que te diga «Ay, no, por favor!» pero esta última reacción no es muy común.

Por ejemplo, mi mamá siempre tuvo costumbre de llamarnos a mi hermana y a mí mis negritas cuando nos hacía un mimo; mi primo Marcelo es Negro para mí, y tanto él como mi amiga Araceli cada tanto me llaman Negra, etc.

(A los muchachos les viene bárbaro llamar a la novia Negra porque así no se confunden los nombres, llamándola a la actual con el nombre de la anterior.)

A mí lo que me gustaría saber es

– Si sos de otro país, con qué apelativo se llama comúnmente a alguien querido?

– Si sos argentino/a, quién es el Negro o la Negra en tu vida?

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