England

Típicas Galletitas Británicas.

A quién no le gustan las galletitas? O galletas, como dicen los españoles. Sean saladas o dulces, todos tenemos alguna preferida. Cuando era chica en mi casa no se comían galletitas porque no se compraban / podían comprar pero alguna que otra vez íbamos al almacén y comprábamos Anillitos, Variedad de Terrabusi, unas de hojaldre que tenían como azúcar quemada arriba…
Cuando vine a vivir a Londres, me maravillé de la variedad y calidad de las galletitas que hay para la venta. No tengo idea de cuántas marcas hay acá y cuántas se venden en mi supermercado amigo y lo más increíble es que son riquísimas y hay para todos los gustos. Yo pensaba que sólo en Argentina se comían galletitas ricas!
Te paso a mostrar las típicas galles y te aclaro que hay muchas, muchas más para probar y descubrir.
Pero mi selección es esta (todas dulces!) y te las paso a describir:
 
La reina es la Digestive Biscuit y te la había descripto acá.

Y algunas otras (pocas!)

Deliciosas! Digestives con una capa de chocolate con leche o chocolate semi amargo. Mis favoritas son estas últimas. Tienen un dejo salado cuando las comés pero el chocolate se siente más. No podés comer una, te juro.
 
Estas se llaman Rich Tea y son parecidas a las Digestives, la diferencia está en que la textura es mucho más suave y son ideales para mojarlas en el té.
Te gusta el chocolate semi amargo full? Estas son para vos! Las Bourbon Biscuits, ese es el nombre y hay de diferentes marcas. La crema que une estas dos galletitas como sandwich es neeeegra, casi amarga pero tan sabrosa!

Las que van mano a mano con las Bourbon son las Custard Cream, galletitas tipo sandwich también unidas por una crema de vainilla muy rica pero yo sigo prefiriendo las otras!

Estas fueron las primeras que comí en Inglaterra allá por el año 1994 y todavía no me repongo del shock que me causaron! Son las Ginger Biscuits, claro, de jengibre pero en aquella época yo qué sabía lo que era «jengibre» y encima, las tomé de un plato, ni había visto el paquete. Para mí eran «galletitas de pimienta picante». Pero ahora me encantan!
Por favor! Puede haber galletita más rica y más adictiva que esta?!?! Te comés un paquete entero sin darte cuenta, creeme! Como ves, tienen una crema en el medio y arriba una jalea de frambuesas con ese poquitín de azúcar que se ve y… ay, tenés que probarlas, haceme caso! Se llaman Jammie Dodgers. Son las favoritas de Ale, también.
Estas me gustan muchísimo también pero jamás las compro porque no paro hasta bajarme el paquete y después quedo con dolor de panza. Si sos moderado o moderada con las galletitas, compralas, son riquísimas. Son parecidas a las Ginger Biscuits pero más claritas y por supuesto no tienen jengibre.

Querés descomponerte del hígado? Probá estas que encima de no ser para nada livianas (son las mismas que las de arriba) están unidas por una crema deliciosa; obvio que de bajarte un paquete tenés para dos días en cama!

Uh, las Leibniz! En rigor, son alemanas pero muy populares aquí y las de mejor calidad son las que comprás en Marks and Spencer’s. Como verás en la foto, son unas galletitas su-mer-gi-das en chocolate, ya sea con leche o semi amargo. Mortales. De colección. No duran nada.
 
Como creo que ya debés estar con hambre y a punto de correr a la cocina o al supermercado, me despido con estas galletitas que son escocesas pero todo el mundo las compra, incluso se vende mucho en negocios para turistas. Son las Shortbread Biscuits, de manteca pura, tan pero tan ricas si es que a vos no te gustan mucho las galletitas dulces. Eso sí: CUIDADO porque mientras las comés, la vida es bella pero si comés más de dos, te aseguro que te vas a sentir súper pesado! Es que tienen toda la apariencia y sabor de ser livianas pero no lo son! 
Bueno, ahora que tenés hambre, cuál comerías? Creés que tendrías alguna preferida?

Dos Playas De Inglaterra

Vamos a la playa!

Está haciendo mucho calor muy seguido en Londres y lo estoy sufriendo: si salgo y estoy bajo el sol un par de horas, enseguida empiezo a estornudar y a moquear como si estuviera con gripe. Horrible.
Y este sábado sabíamos que estaba pronosticado 30°C así que Ale quiso ir a la playa, no porque seamos fanáticos del mar y del sol sino porque vio que era una oportunidad de probar el high speed train, el tren de alta velocidad, que va a unos 220km/h.
Fuimos hasta la estación Stratford International, que se inauguró para los JJOO y llegamos 50» más tarde y vimos cómo el tren, puntual, se iba. Por suerte a la media hora venía otro y lo tomamos.
Llegamos a Ramsgate, una ciudad balnearia que queda al este de Londres, sobre la costa y a una hora y algo en el tren veloz.
Caminamos desde la estación hasta la costa.

Vimos unos cuantos botes.

El museo marítimo.

Vimos que había lindos rincones.

Y sobre esta callecita donde no había tráfico, almorzamos.
Miramos los menúes de todos los negocios que eran muy chiquitos y ninguno ofrecía papas fritas, algo que me llamó la atención porque teníamos ganas de comer fish and chips.
Nos decidimos por un pequeño restaurant que ofrecía sandwiches y ensaladas y tampoco ofrecían papas fritas y nos dimos cuenta que en realidad era una casa normal que en la terraza pusieron mesas, sillas, una cocina al aire libre y ahí preparaban todo.
Después de almorzar, quisimos caminar a lo largo de la costa siguiendo un mapa que pedimos en el Tourist Information Centre.

Empezamos por la playa de arena finita y dorada.

La temperatura era de alrededor de 20°C y me parece que el agua era bastante fría porque no había muchos en el mar. 

Se veía muchas algas.

A lo largo de la caminata notamos algunas casas lindas.

Muy lindas vistas con los acantilados blancos.

El camino se podía hacer casi pegados al mar o subiendo unas escaleras, llegabas a unas veredas que estaban bien arriba. Esto es porque la marea sube muy rápidamente y tapa algunas playas.

Una de las tantas escaleras.

La vista desde arriba.

Vimos mucho verde y las casas ya empezaban a ver más bonitas.

Empezamos a ver la playa y a las típicas casitas.

Esas «casitas» son en realidad como galpones que la gente alquila o compra y suelen ser bastante caras! Ahí dejan sus cosas para la playa, se cambian y algunos también tienen una pequeña cocina.

Y así llegamos a Broadstairs.

Hermoso parque y hermosas las casas!

 La playa! Parece la Bristol!!
Me encantó ver tanto colorido! Nosotros ya habíamos hecho la digestión del almuerzo y Ale sabía de una famosa heladería llamada Morellis.
Habíamos caminado como cuatro horas, nos merecíamos un descanso, un helado…

Bueno, en el caso de la gorda, un éclair y un cappuccino…

Luego caminamos y vimos que había muchos lugares para visitar y este lugar tiene mucho que ver con mi escritor favorito, Charles Dickens!

Este es el Dickens’ House Museum.

Allí se muestran objetos del escritor y donde hay información de cuando él visitaba Broadstairs entre 1837 y 1859. Pero estaba cerrado cuando llegamos.

Y en la cuadra siguiente, encontramos esto:

Este es un pub y hotel.

Este es Dickens’ Cottage.

Y ahí nomás hay un restaurant llamado The Old Curiosity Shop. (El original está en Londres!)

Esta es Bleak House. Aquí escribió David Copperfield. Hoy es un  pub, restaurant y hotel.

El sol no tenía ganas de esconderse y la gente no tenía ganas de volver y esperaban el atardecer con una cerveza…

Ale con un calamari and chips!

Y decidimos pegar la vuelta. Ya se estaba poniendo fresco.

Ahí viene el tren!

Les gustó el paseo? A nosotros nos encantó!

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