Australia

Melbourne Día 3

Para las bicis.

Último día! Y todavía nos quedaba por recorrer y sé que quedará mucho por ver, por supuesto.

Decidimos hacer una especie de “picadito”, ver cosas aquí y allá que nos quedaron pendientes.

Por ejemplo:


Nos tomamos el tranvía gratuito para turistas. Allí encontramos un mapa mientras escuchábamos una grabación que iba describiendo todo lo que veíamos.

Para guiarnos mejor.

Y nos bajamos en el Victoria Market.


Se vende de todo, como en todo mercado. Nos encantó por ejemplo ver salame de canguro (compramos uno) y de emu, una especie de avestruz.

Les juro, se nos hacía agua a la bocaaaaaaaaaaa!!!

Carrrrrrrrneeeeeeeeeeeee.

Miren el tamaño de esos churrrrrrascosssssss!!!!!!!

Una grata sorpresa para Ale fue encontrar que en todo restaurante se sirven milanesas (schnitzel), principalmente de pollo.

Carne para milanesas (schnitzel)

Salchichas.

Pescados y ostras y langostinos de todo tamaño.

Aquí se vende carne de canguro, cocodrilo, venado, emu.

Frutas y verduras.

Ya habíamos desayunado pero vimos tantas cosas ricas… que no nos aguantamos! Compramos un poco de calamares, pulpitos y langostinos con aceite, ajo y perejil!

Gorditos.

Luego le sacamos foto al Parlamento.

Parliament House.

Princes Theatre.

Este edificio es un cine-teatro venido a menos, pero miren qué bonito es!


Amigos metaleros, aquí existe una calle llamada ACDC Lane, en homenaje al legendario grupo australiano.

Así es ACDC Lane.

Y nos acercamos al Shrine of Remembrance, un monumento a los caídos por las distintas guerras donde participaron los australianos.

Es hermoso y gigante por fuera y por dentro.

Así se ve desde afuera:



Así se ve la entrada principal desde arriba.

La Llama Eterna.

Llegamos al final a un shopping gigante que tiene casino, muchísimos restaurantes de lujo y pocos negocios para comprar pero lo poquito que compres acá, te deja seco seguro!

Burberry.

Prada.

Give it to me!

Cae agua! Entrada al complejo.

Vista de la entrada desde arriba de las escaleras.

Me despido de Melbourne con un video de AC/DC que se filmó hace ya 33 años sobre Swanston Street. Se puede ver bastante de la ciudad, los trams que todavía circulan y hacia el final, la catedral de San Pablo.

Melbourne Día 2


Adoro Melbourne!

Festín para los ojos! Así fue nuestro segundo día en esta ciudad tan moderna y tan linda y tan colorida, por suerte hubo mucho sol así que tuvimos la oportunidad de sacar muchas fotos y pasear y pasear!



Melbourne se sitúa sobre el río Yarra y hay muchos puentes, y de cara al río, muchos restaurantes, shoppings, paseos y como si eso fuera poco, se sigue construyendo sin parar!

A la mañana, después de desayunar, salimos a bordear el río, siguiendo un itinerario de los que habíamos encontrado en Información al Turista.

Sobre Rainbow Bridge.

Esta instalación se llama Constellation.

Encontramos un palomar para atraer a las palomas, para que estén allí y no en el centro de la ciudad esperando. Cuando ponen huevos, los reemplazan por artificiales: esta, dicen, es la manera más humana de controlar la natalidad de palomas.

El palomar.

Y dónde se encuentra? En Batman Park!

Cuando lo vimos a lo lejos, creíamos que eso era para los murciélagos, por el nombre del parque, no?

Aparte hay una avenida con ese nombre…


Pero buscando en Wikipedia, nos enteramos de que existió un tal John Batman, un granjero y empresario, uno de los primeros en instalarse en Melbourne y fundar Victoria.

Seguimos caminando, pasamos por un centro de exhibición.

Melbourne Exhibition Centre.

Estas esculturas de acero son móbiles y se llaman The Travellers. Describe cada una las diferentes olas de inmigrantes que vineron a Melbourne de todas partes del mundo. Son nueve.

The Travellers.

Y en el mapa no teníamos este puente. Pregunté por allí y me dijeron que hacía sólo 3 meses que lo habían construído. Y que no tenía nombre.


Volvimos por el otro lado del río, donde había muchos cafés y restaurantes.

Yarra Promenade.

Después de almorzar nos dirigimos al Eureka Building desde donde pudimos ver Melbourne a pleno y terminar de convencernos de que verdaderamente es una bella ciudad.

A la entrada del Eureka Building.

Antes de subir, adentro, había una pantalla gigantisisisisima y muchos dibujos y cuando tocabas uno, te mostraba datos de interés sobre Melbourne.

La pantalla.

Acá lo filmamos.

Miren cómo se ve desde arriba:

Este es Rainbow Bridge.

Torre que está arriba del Arts Centre.

El Jardín Botánico a lo lejos.

Federation Square, la que mostré en el post anterior.

St Paul’s Cathedral.

Y filmamos la bajada! Fíjense que toma 30 segundos aproximadamente bajar (o subir) 88 pisos!

Lo filmamos!

Caminando encontramos esta escultura gigante.

Yo de lejos la ví y pensé que era un gato…

Y estas son 39 campanas que suenan a determinada hora y están controladas por computadoras pudiendo así ser programadas para tocar cualquier melodía.

La más grande pesa una tonelada.

Federation Bells.

Sobre el río un cisne negro y numerado.

Más chicos practicando deportes.

Encontramos estas parrillas eléctricas públicas y limpísimas. Los australianos hacen un asado que se llama barbecue y si le dan ganas de comerse alguna salchicha asada, pues se la cocinan acá apretando un botoncito. La parrilla se calienta enseguida y glup!


Ok, sí, ya sé, no es como el asado argentino, pero es como si en una plaza pública argentina tuvieras unas parrillas limpísimas, listas para usar y una reserva constante de carbón para que uses.

Quién limpia todo luego? La misma persona que lo usó.

De allí seguimos otro paseo y llegamos al Botanical Gardens.

Es otoño, no hay tanto verde y a pesar de que ya no había tanta luz porque estaba atardeciendo, nos salieron unas fotos bárbaras, pero, claro, esto es gracias a lo que hay alrededor.

Como dicen, una imagen vale más que mil palabras!

Colores de otoño.




A la noche, después de cenar, sacamos más fotos!


Melbourne Día 1


Melbourne me encanta!

Tiene muchos edificios, altos, bonitos, elegantes y la estamos recorriendo lo más que podemos!

Pasear por esta ciudad es fácil y gratis!

Por qué? Porque hay un micro o colectivo o tranvía que hacen un recorrido circular y es gratuito para los turistas. Entonces te podés bajar donde vos quieras y de ahí pasear. También es una buena idea pasar por Información al Turista y traerse (gratuitamente) ocho pequeños mapas con ocho recorridos diferentes para hacer caminando. Los mapas son chicos pero con la información justa y fotos para que te vayas guiando. Genial!

Empezamos a recorrer esta hermosa ciudad por la Federation Square, y el ACMI.

Federation Square.

Australian Centre for the Moving Image (ACMI)

Y enfrente, se encuentra la Catedral de San Pablo.

St Paul’s Cathedral.

En diagonal se puede ver a la hermosa y amarilla Flinders Street Station.

Flinders Street Station.

Nos metimos por un sinfín de callecitas como esta, Degraves Street, donde hay muchos cafés y restaurantes pequeños.

Degraves Street.

Un puesto de sopas.

También hay otras calles finitas que la municipalidad designó para que sean pintadas con graffiti.

Ejemplo de una callecita.

Y ejemplos de graffiti:



Y también encontramos muchas esculturas en las veredas.

A esta escultura la apodamos “El Perrancho”, mezcla de perro y chancho.

Para hacer shopping me llevé mi monedero!!!

Otra particularidad son las galerías, muy clásicas algunas, con negocios de todo tipo.

Block Arcade.

Royal Arcade.

Manchester Unity Aracade.

Así es Manchester Unity Building, donde se encuentra la galería.

Aquí también hay una “Collins”! Hay shoppings y muchos negocios.

Este edificio antiguamente era la oficina general de correos, ahora es un shopping.

Y ahí nomás, baños públicos. Fui con cierta desconfianza y no se imaginan lo limpio que estaba! Ni una marquita en los espejos ni en los sanitarios, con papel higiénico y aroma a producto de limpieza!

Alivio! Saliendo del baño.

Pasamos por el Chinatown…

Entrada a Chinatown.

…pero terminamos comiendo en un restaurant vietnamita donde la comida era re barata y abundante! Y riquísima!

Llegamos al hotel cansados pero contentos y pudimos sacar esta hermosa foto de Melbourne de noche.

Melbourne a la noche.

Kata Tjuta & Uluru

El desierto australiano.

En estos dos días volamos hacia el centro de Australia, hacia el desierto, principalmente para conocer a la enigmática Uluru.

Desde Sydney volamos a Alice Springs, allí esperamos alrededor de una hora en el aeropuerto hasta tomar otro avión que nos llevó a Ayers Rock.


Nos alojamos en un hotel que se llama The Lost Camel. Se encuentra en un llamado “resort” donde hay muchos otros hoteles, donde también hay un supermercado, shopping, restaurantes y cafés. Es un pequeñísimo pueblo compuesto por hoteles porque hasta la gente que trabaja en turismo se aloja allí.

Los indígenas viven en sus comunidades y bajan al pueblo cuando necesitan comprar víveres u otras cosas.

Eso es lo que notamos principalmente en Australia: el respeto y lugar de importancia que se le da a los indígenas después de años en que sus tierras fueron expropiadas.

El gobierno llegó a un acuerdo y estas tierras volvieron a manos indígenas quienes a su vez le “alquilan” al gobierno el poder “explotarlas” para el turismo. Tienen un contrato por 99 años.

Por eso hay muchos sectores de las piedras que no se pueden fotografiar (so pena de una multa de alrededor de AUD 5000).

Primero visitamos Kata Tjuta, unas formaciones rocosas también conocidas como The Olgas.

Kata Tjuta a lo lejos.

Kata Tjuta es el nombre indígena que significa “muchas cabezas” en idioma Pitjantjajara. Hay muchas leyendas asociadas con estas piedras las cuales, la mayoría son conocidas por los indígenas solamente y no son compartidas con el hombre blanco. También hay muchas leyendas que son conocidas sólo por los hombres y otras sólo por las mujeres.

Al iniciar la caminata, espantando las moscas! Había montones!

No me creen? Miren la espalda de este hombre!

Nosotros habíamos llevado repelente, por suerte!!!

La caminata que hicimos fue por un sector llamado Walpa Gorge.

Parecía que estaban tan cerca!

Estas rocas parecían Ferrero Rochers gigantes.

Ale también tenía hambre.

Todavía se siguen practicando ceremonias y rituales como antaño y, por ejemplo, al otro lado de este sector no se puede acceder por ser considerado sagrado.

Hasta aquí llegamos.

Al otro día visitamos Uluru o Ayers Rock como se la conoce internacionalmente. Fuimos cuando todavía no había amanecido y al alba comenzamos el trekking alrededor de toda la piedra.

Uluru.

Fue fantástico porque seguimos un camino abierto especialmente para trekking porque más allá de ahí es considerado sagrado y no se puede pisar. También es para preservar la vegetación.

Parte del camino.

Me encantó que la guía nos contara un par de leyendas que se ven “reflejadas” en las marcas de la piedra, como la forma de una serpiente y de una persona que se cayó y dejó su perfil “marcado” o las huellas de un dingo. Todo esto tiene que ver con una leyenda que cuentan los indígenas.

La marca de la cabeza de perfil, marcas de las patitas del dingo, etc.

Más marcas…

y más marcas…

Acá se ven otras.

Marcas del agua.

Esta parece el perfil de un león.

En este sector las mujeres cocinaban y aquí desayunamos.

También se encontraban cuevas como estas:




También nos mostraron pinturas rupestres y algunos oasis que estaban un poco secos.

Pinturas rupestres.

Un oasis.

Uluru es conocida por los colores fuertes que irradia la piedra tanto al amanecer como al atardecer. Tuvimos oportunidad de ver el amanecer pero estaba un poco nublado así que nos gustó igual aunque ese color rojo tan fuerte que se ve siempre en las fotos, no lo vimos.

Se podía escalar pero recomendaban no hacerlo porque los indígenas no lo harían.

Terminamos nuestro trekking (que había empezado a las 6.45 de la mañana) a las 11.30 am.

Llevamos un GPS así que clickeando aquí podrán ver el recorrido de Kata Tjuta y aquí el de Uluru.

Volvimos al hotel con tiempo para juntar nuestros bolsos y volar hacia Sydney donde tomamos otro avión para venir a Melbourne.

Sydney Día 4

Manly.

Hoy a la mañana, antes de empezar nuestro último recorrido por la ciudad, nos encontramos con Bandida!!! Primera persona de otro país que conozco en carne y hueso a través del blog!

Con Cynthia y Judith.

Ella nos estaba esperando con su amiga Judith y pasamos una hora amena, charlando, y en un ratito nos divertimos un montón! Bandida tiene muy muy buen humor y es muy graciosa cuando cuenta anécdotas.

Nos acompañó luego a tomar el colectivo que nos llevaría a Bondi Beach.

Vista de Bondi Beach.

Bondi Beach es LA playa para surfear, para posar, para levantar, para divertirse, para cuando tenés veinte años, bah.

Surfeando en la Bondi Beach.

Pese a ser otoño, el día estaba muy soleado, por momentos picaba un poquito pero había viento. No era un día de playa ideal y sin embargo había gente surfeando, tomando sol o nadando.

El instructor, sus alumnos, la pose.

El “bañero”.

Después de Bondi Beach decidimos ir a Manly y para ello tomamos un colectivo para tomarnos el ferry.

Llegando a Manly.

Llegada a Manly.

Por la calle Corso.

Primero almorzamos y yo quise probar el barramundi, el pescado típico de este país. Estuvo delicioso, tenía espinas pero era muy carnoso.

Ñam! Ñam!

Manly también cuenta con lindas playas, pequeñas pero bonitas y se las puede recorrer en unas pocas horas. Elegimos ir hacia Shelly Beach.

Shelly Beach.

El camino de vuelta lo hicimos por una calle paralela a la playa donde se pueden observar y admirar muchas casas preciosas, la mayoría cuenta con terrazas cercadas por vidrio donde siempre hay una mesa grande con muchas sillas para comer al aire libre.

Casitas lindas como ésta…

…o ésta…

…o éstas…

Volvimos a tierra cuando ya estaba oscuro y, desde el ferry, pudimos sacar alguna fotito de Sydney de noche.

Sydney de noche.

Nos dirigimos como último destino a Queen Victoria Building, un shopping muy monono.

Una escalera.

Detalle del piso.

Tiene dos relojes enormes y preciosos.


Y además, detrás de un vidrio, hay un sobre que contiene un mensaje de la Reina Elizabeth. Quién sabe lo que habrá escrito pero está ahí para ser abierto en el año 2085!


Estos fueron nuestros 4 días en Sydney. Mañana partimos para otro destino, supongo que dentro de dos días vuelvo a postear.

Besos y hasta entonces y muchas gracias por leerme!

Sydney Día 3


Hoy fue un día a pura naturaleza!

Fuimos a hacer trekking a una reserva natural llamada Blue Mountains o Montañas Azules. El nombre se debe a que en el lugar se suele formar una bruma que combinada con el vapor que emiten los árboles de eucaliptus, vapor de agua y otras partículas, irradia un particular color azul.

Vista desde Echo Point.

Hay muchos circuitos de trekking para elegir y lo mejor es que los caminos son muy fáciles de seguir, casi diría que es imposible perderse.

Siguiendo un camino.

Los puntos panorámicos están bien ubicados, se puede estar sacando fotos todo el día sin descanso.

Uno de los tantos puntos panorámicos.

Para mejor, a medida que va cayendo la tarde, los colores que se reflejan sobre las rocas van cambiando.

Se encuentran muchos saltos y cascadas.


Y muchas piedras con formas inusuales.

The Caley Formation.



También había, obviamente, mucha vegetación.

Ale entre la hojarasca.

Empezamos muy temprano, tomamos un tren que nos llevó hasta la estación Katoomba y desde allí tomamos un colectivo de dos pisos que hacía un circuito y uno se bajaba en la parada que quisiera y de allí seguía un camino.

El tren.

Cada hora el colectivo pasaba por allí así que uno tenía la oportunidad de volver a tomarlo en cualquier momento y bajarse en otro punto de interés.

El día se pasó rápido y a lo último ya estábamos cansados: Habíamos empezado nuesta caminata a las 10 de la mañana, paramos a las dos para comer y seguimos caminando hasta las 4 y media de la tarde!

Unas de las grandes atracciones es esta formación rocosa, considerada sagrada para los aborígenes, por eso no se las puede escalar.

Se llama Three Sisters (Tres Hermanas)

Bajamos por unas escaleras muy empinadas y pudimos acercarnos a “una de las hermanas”.

Parte de lo que mucho que tuvimos que bajar… y luego subir!

Esta foto se la saqué a Ale mientras desdendía por las escaleras. Él ya había llegado.

Este salto se llama Witches Leap o Salto de las Brujas. No sé si notan la cara que parece haber sido formada en las piedras por la erosión causada por el agua.

Alcanzan a ver los ojos, la nariz y la boca?

Cuando terminamos una parte de un trekking subimos a otro punto por un carrito que se considera ser el más empinado del mundo, al tener una inclinación de 52 grados. Se puede tomar para subir o para bajar, y como nosotros veníamos bajando, pues lo usamos para subir. Y no se sintió tanto la inclinación!!!

Se alcanzan a dar cuenta lo inclinadas que están las vías?

El carrito.

También se podía tomar un cable carril.

Y el último punto fue bajar en Leura Village, eran ya las 5 de la tarde, todos los negocios tan bonitos estaban cerrados, ya se notaba el frío (es una zona alta) pero no podíamos dejar de sorprendernos del color de algunos árboles en otoño.

Leura Village.

Parece pintado!

Esta foto está sacada desde la ventana del micro, por eso los colores no son tan nítidos.

A la vuelta tomamos el tren y luego el subte.

Miren qué original:

Para agarrarse y no caerse.

Sydney Día 2


Hoy es especial animalitos: Visitamos Taronga Zoo, un zoo espectacular, grandísimo, con muchos animales autóctonos aunque también de todo el mundo.

Llegamos al zoo en ferry desde donde tuvimos una hermosa vista de los edificios tan modernos; las fotos de hoy son más bonitas porque hoy había mucho sol.

Vista con sol desde el ferry.

La mejor forma de recorrerlo es tomar un cable carril e ir bajando hacia la salida.

Vista desde el cable carril.

Sí! Mi sueño de ver los koalas! Les aseguro, esos animalitos te despiertan ternura, no exagero al decir que son peluches vivientes. Se mueven muy despacito porque tardan en digerir las hojas de eucaliptus.

Pudimos entrar a su hábitat, mirarlos de cerca, nos sacaron unas tres fotos y la misma fotógrafa (después de sacarnos con su cámara profesional) nos sacaba fotos con nuestra cámara también. Pudimos charlar con los cuidadores un ratito.


La verdad, fue todo tan tranquilo como los koalas, los cuidadores se tomaban su tiempo con cada persona que visitaba y te respondían todas las preguntas que hicieras.

Aquí filmé uno comiendo:

También vimos los canguros, re-cool, andaban ahí tirados, yo pensaba que eran hiperkinéticos pero nos contaron que esas eran todas hembras, si hubiera machos no habría tanta tranquilidad.


Y también vimos wallabies, que son iguales a los canguros pero mucho más pequeños.

Sí! Los demonios de Tazmania! Cuando nos acercamos a su hábitat, no había ninguno salvo un cuidador que estaba frotando las ramas de los árboles con algo. Nos dimos cuenta que les estaban por dar de comer y que ésa sería la comida que les darían… Eran pollitos muertos!!!

Dicen que no son malos ni ciclotímicos como el del dibujito.

Aquí, en este video, se las puede ver en su hábitat:

Al rato dejaron libres a las dos demonitas (eran hermanas) y no les puedo explicar lo veloces que eran! No pudimos sacar una sola foto decente, se perseguían una a otra, se tironeaban la comida, eran un espectáculo!

Aquí más animalitos y pajaritos. Me acuerdo del nombre de algunos, pero en inglés.

Mamá y bebé gorila.

Aquí un video donde los pueden ver interactuando con amor:

Un orangután solo y un poco aburrido…

Encontramos un segundo hábitat de koalas, pero ya estaban durmiendo.

Duermen 20 horas por día.

Meerkats buscando calor.

Dingo.

Pato con pico azul.

Tree kangaroo. Come del plato, eh.

Mandarin duck.

Pajaritos como éste había montones y sueltos.

Panda rojo.

A la vuelta pasamos por este parque de diversiones.

Se llama Luna Park.

Y bajamos en Darling Harbour, un lugar muy bonito donde hay un shopping grande pero lo que predomina son los restaurantes.

Darling Harbour.

Se veían los edificios desde otro ángulo.

Y sobre el puente Pyrmont, se desliza este monorail veloz que viaja por entre los edificios.

Muy futurista!

Y vimos este barco de guerra y submarino.

Este barco es el que usó Captain Cook.

Como habrán ustedes comprobado en todas las fotos, destilo glamour por todos mis poros, pero tuve una pequeña competencia en el ferry, camino al zoo.

Antes muerta que sencilla!

Sydney Día 1

Qué hora es? Qué hora es en Buenos Aires? Y en Londres? Qué día es?!?!

BIENVENIDOS A SYDNEY!!!

Bienvenidos al otro lado del mundo!

Después de un vuelo de 22 horas, habiendo hecho una escala de una hora en Singapur, donde tuvimos que bajar, y pasar por seguridad otra vez, llegamos a esta ciudad donde uno pierde noción de la hora y de los días con respecto a los demás, donde te despertás a las 6 de la mañana y te acostás a las 5 de la tarde después de un día extenuante!

Y yo que creía saber lo que era un jet lag… (lo que sufre tu reloj biológico con semejante diferencia horaria)

Llegamos a Sydney a las 7 de la tarde hora local y en el aeropuerto mismo tomamos el tren que nos trajo a la estación más cercana al hotel donde nos alojamos.

El tren llegando.

Subiendo al tren de dos pisos.

Nos levantamos a las 6 de la mañana, ya estábamos despiertos hacía rato y después de llamar a la familia, desayunamos y salimos a explorar!

Empezamos en una plaza llamada Hyde Park, que digamos que es una especie de Central Park pero mucho más pequeño, esto es, una plaza que se va extendiendo por unas calles y uno ve monumentos, jardines y a los costados, diferentes edificios.

Monumento a los caídos en la primera guerra mundial.

Sydney Tower.

Museum of Sydney.

Jardín en el parque.

St Mary’s Cathedral.

Luego tomamos la calle Macquarie Street sobre la cual se pueden observar diferentes edificios coloniales.

The Mint.

Tuvimos la curiosdad de acercarnos al Parlamento del territorio donde estamos, North South Wales.

Parliament House.

Se podía visitar, muy amablemente, después de escanearnos las mochilas y demás, los guardias nos dijeron que podíamos explorarlo.

Es por eso que tenemos fotos de la hermosa cámara legislativa.



Llegamos al Jardín Botánico (Royal Botanical Gardens). Es gi-gan-te. Tiene toda clases de plantas y flores y muchos jardines cuidados.

Se podía ver el Sydney Harbour Bridge.

Un invernadero.

Fue muy reconfortante caminar entre tanta vegetación mientras escuchábamos los diferentes pajaritos hasta que de repente empezamos a escuchar unos sonidos que parecían de pájaros, si, pero más potentes.

Miramos para arriba y alcancé a divisar, lo que yo supuse, unos exóticos y grandes frutos en unos cuantos árboles…

Eran murciélagos!

Brrrr, me daba escalofríos mirarlos, escucharlos, verlos volar de un árbol a otro…

No necesitamos ir a Transilvania!

Qué horror, fueron unos metros interminables hasta que tomamos un camino que bordea al Botánico y desde donde se ve el mar.

Por este camino vimos pasar incontables personas corriendo, caminando, chicos que salían del colegio, mientras seguíamos viendo verde y más verde.



Hasta que tuvimos una linda vista del famoso Opera House y el puente Sydney Harbour Bridge.

Ale y Ali en Oz.

También se tenía una vista espectacular de los edificios.

Caminamos hasta llegar hasta allí y sacarnos esta foto.


Y después seguimos paseando por Circular Quay desde donde salen muchos ferries y es un lugar muy turístico, con los típicos negocios donde se pueden comprar postales, souvenirs y demás hasta llegar a The Rocks.

Circular Quay.

The Rocks fue el lugar donde se instalaron los primeros europeos y desde ese momento hasta principios de siglo XX el lugar fue degenerándose en un sitio peligroso, donde reinaba el descontrol, donde era común ver marineros borrachos y mucha prostitución.

Recién en los ’70 se le dio valor a la arquitectura de este sitio y se recuperaron algunos edificios coloniales donde ahora se encuentran muchos negocios de marcas caras.



Terminamos la caminata visitando Cadmans Cottage, la casa más antigua de Sydney construida en 1816.

Cadmans Cottage.

Esta parte se llama Argyl Place, más casitas coloniales.


Y esto se llama Argyl Cut, un túnel hecho por convictos.


Les dejo fotos de los muchos pajaritos que fui encontrando hoy.

Este se llama ivis, anda suelto por las plazas como las palomas y las gaviotas.

No sé los nombres de los demás!






Cansados?

Nos tomamos un helado?