Ale

Cumpleaños Doble

Comencé a chatear con Ale por ICQ y con este programa de chat, vos podías clickear el nick de la persona y veías algunos datos personales. Uno de los datos que Ale había incluido era su fecha de cumpleaños: 06/04. Qué leí? 6 de abril.

Así que un 6 de abril, chateando, lo felicité y me preguntó por qué. “Y, por tu cumpleaños!”, le dije. “Hoy no es mi cumpleaños. Yo cumplo el 4 de junio.”

“Cómo que el 4 de junio? Vos cumplís el 6 de abril!” y él no podía entender de dónde había sacado esa información errónea.

Le conté que lo vi en su tarjeta de ICQ y ahí nos dimos cuenta: ICQ era un programa americano, por lo tanto las fechas aparecían en formato americano: primero se escribe el mes y luego el día.

Pero quedó tan en mi inconsciente que el cumple de Ale es el 6 de abril, que cuando me preguntan cuándo es, lo tengo que pensar bien para no equivocarme al responder.

Pues qué día es hoy? 4 de junio y así es, Ale cumple años!

Y quién más? Rod! Rod cumple años, ni sé cuántos, pero con él me pasa lo que me pasa con otras personas que conozco, quedan estancados en una edad y para mí no crecen más. Me pasa con Deborita que tiene 19 y para mí sigue teniendo 5; me pasa con Cecilia, que ya tiene un hijo de 7 años y para mí ella sigue teniendo 8…

Hay personas que a nuestros ojos nunca crecen, no?

Para Ale, entonces, un regalito virtual, un video de su banda favorita.

Kiss, como no podría ser de otra manera!

Para Rod, que para mí sigue teniendo 19, un video de Mika:

Este video es muy Rod!

Feliz cumpleaños Ale y Rod!

El Loco De La Lamparita


He notado que Ale tiene una obsesión con las lamparitas. Cada vez que vamos a algún negocio de artículos del hogar, pasa minutos eterrrrrnos mirando y estudiando las diferentes clases de lamparitas. No pasa más tiempo porque me pongo insoportable insistiéndole que sigamos camino.

No entiendo ese interés desmedido por buscar la que más conviene, la que ilumine más, la que gaste menos, la más ecológica… Es tan importante!?!?

Cada tanto compra cajas o las manda a pedir por internet, y cambia todas las lamparitas de la casa, las prueba, las analiza…

Para mí son todas iguales y mientras se enciendan cuando uno apriete el botón que corresponde, está bien y no me preocupo más.

Aunque pensándolo bien… estoy segura de que mi marido no es el único cónyuge que tiene alguna obsesión doméstica… Qué tal andamos por casa? Me cuentan?

El Festejo De Mi Cumple En El Dorchester


Ale y yo no nos pedimos ningún regalo para nuestros cumpleaños: no la pegamos nunca. Entonces nos damos algún gusto además que el que cumple años elige el próximo destino de viaje.

Lo que sí pido es celebrar mi cumple tomando el té. El año pasado fuimos a The Connaught, ya fuimos para nuestro aniversario a The Langham y este año enfilamos para The Dorchester.

La pasamos muy bien, mucha cordialidad y buen gusto y buena comida.

Les cuento qué comimos? (Eso es lo que importa, no es cierto?)

Tomamos el té, que por ser en estas fechas, se llama Festive Afternoon Tea y lo tomamos en el restaurant The Promenade.

Como indica la monona servilleta bordada.

Primero nos dieron los menúes y nos preguntaron qué champagne queríamos. Le dijimos que no tomamos alcohol y me ofrecieron un cocktail de jugos frutas con fruta de la pasión (maracuyá, creo que es) que acepté con todo gusto. Ale prefirió directamente elegir el té.

Para los tés también hay menú, sí señor. Se elige de una carta y hay para todos los gustos. Yo elegí The Dorchester Blend, un té negro y Ale eligió un Vanilla Tea. Tenía un aroma riquísimo!

Después de traerme el cocktail, vino el mozo con una fuentecita con dos ejemplares de cada diferente finger sandwich que paso a enumerar:

– Sandwich de pavo con relleno y salsa de cranberry en pan de albahaca.
– Sandwich de pepino con queso crema en pan de comino de prado o alcaravea.
– Sandwich de jamón cocido con pepinillo en vinagre en pan de tomate seco.
– Sandwich de huevo con mayonesa con berro en pan blanco.
– Sandwich de pollo con mostaza en grano en pan de albahaca.
– Sandwich de salmón en pan malteado.

El mozo, muy ceremonioso, preguntó:

Madame,” con acento francés, “qué sandwich le gustaría servirse?”

Yo, con la moderación que me caracteriza, le contesté:

“Todos.”

“Oh, pero Madame, mire que es mucho… Luego hay más para comer…”

“Lo sé pero no se preocupe, yo voy a poder probar todo!”

Y me sirvió todos! Y cuando le preguntó Ale, él contestó igual y el mozo se retiró con la bandejita vacía!!!

Aquí me tienen, a punto de comenzar a comer con el té ya servido y la vajilla linda.

Comí despacito así que disfruté cada bocado y la verdad es que no me llené tanto…

Cuando nos vieron los platitos con miguitas, nos trajeron una panacotta cubierta con un poquito de gelatina de naranja y jengibre para limpiar el paladar.

La panacotta.

Llegó el turno de los scones y los dulces. Primero trajeron las mermeladas y el clotted cream.

Mermelada de frutillas y de moras negras.

Todas las cakes! Los scones están en el plato de abajo, tapados con la servilleta para mantener la temperatura.

Mi scon con la crema y la mermelada de moras. Ñam!

Los dos, la mesa, la comida. Gorditos.

El ambiente era tranquilo, había un chico tocando el piano melodías tranquilas y de repente se escuchó que tocaba el feliz cumpleaños y se aparece el mozo con esto:

Una torta de mousse de chocolate!

Me sentí Queen Elizabeth! Qué lindo detalle! Es que cuando yo hice la reserva me preguntaron si era por alguna ocasión especial y yo dije que era mi cumpleaños.

A-do-ré!

Cuando hube soplado las velitas, el mozo me ofreció guardarme la torta para llevármela a casa.

Así que me trajo esta cajita tan mona:

Y feliz con mi cajita y mi amor y nuestras pancitas llenas, volvimos a casa!

La pasamos genial!

El árbol de navidad en el lobby.

Cansancio Del Viernes Por La Noche

Antes de partir. Autofoto.

Esto es así: Desde principios de diciembre que se vienen organizando cenas y cocktails para despedir el año y he tenido la suerte de haber sido invitada a varios. Venía todo tranquilo a razón de un evento por semana pero esta última ya fue demasiado y “una ya no tiene 20 años” (como alguna vez escuché decir a dos señoras cargando sus compras por mi barrio… yo tenía 19 años y me reía bajito: “cuánto me falta a mí para decir eso…” pues acá estoy, diciéndolo).

Tuve cenas de fin de año con compañeros de trabajo, cena de fin de año con amigas argentinas, cocktail una noche y cena este miércoles último en la residencia de la embajada argentina (ya lo mostraré más adelante), el jueves cena despedida de un compañero de trabajo y anoche cena de fin de año del trabajo de Ale.

Desde la semana pasada venía preocupada por cómo iba a aguantar semejante ajetreo porque al otro día hay que levantarse temprano y trabajar lo mismo. Menos mal que acá las fiestas terminan temprano pero igual, che, a esa hora yo estaría tranquila en casa en pantuflas y no parada sobre tacos.

Pasó que llegó el viernes y ya estaba cansada. Llegué de trabajar, me bañé, me lavé el pelo, me lo sequé, me quedó prolijo pero horrible y como se me estaba haciendo tarde (la cena empezaba a las 7.30 pm) salí sin maquillarme pensando: “Total, seguro no habrá luces fuertes y con esa clase de iluminación, qué se va a notar que no estoy maquillada!”

Los fashionistas que me leen me van a saltar a la yugular por pensar semejante burrada!

Como hacía mucho frío y estaba nevando, me puse dos pares de medibachas transparentes, el vestido de fiesta y encima un saquito finito, una pashmina como bufanda y un tapado pesadito. El problema eran los pies. Con lo friolenta que soy, cómo me los cubro!?!? Y los zapatos de fiesta que tengo son lindos pero esos taquitos no te previenen de caerte sobre la nieve escarchada!

A mis 40 años me importa poco y nada el que dirán. Y menos en este país, donde nadie te mira escaneándote qué tenés puesto. Así que me calcé unas medias de lana, unos zapatitos chatos y cómodos para caminar y los zapatos de fiesta los metí en la cartera.

Así salí a la calle.

A las apuradas en el colectivo decidí por lo menos ocultar las ojeras con un poquito de corrector, me puse rimmel, me hice unas líneas finitas sobre los ojos con delineador plateado y me pinté los labios. Ya está, che, que estoy cansada.

El dress code de la fiesta era formal así que para los hombres se requería evening suit (lo que nosotros llamamos smoking) y es de lo más común usar eso en las fiestas importantes, sobre todo en esta época del año.

Ale estaba muy elegante y me fue a buscar a la parada del colectivo. Cuando llegamos al salón, noté que el guardarropas estaba justo como enfrentando el hall de entrada donde estaba todo el mundo parado tomando champagne. Había luces bajas sí, pero no pude evitar cierta incomodidad al tener que pasar por allí con mi atuendo de La Flaca Escopeta. Un horror. Mi seguridad en mí misma se había esfumado.

Ale entró.

Y mientras yo me quedé con medio cuerpo afuera y medio cuerpo adentro (y haciéndole señas a Ale de dónde corno me cambio los zapatos), un hombre de seguridad vino a mi rescate y me dijo discretamente: “Madam, si quiere ir al ladies a cambiarse, está por aquí” y me señaló el lugar. Un divino, sí, pero tuve que cruzar el salón de todas formas!

Entonces entré al baño, me cambié los zapatos, me quedé con la pashmina y el tapado y cartera quedaron en el guardarropas.

La fiesta era una cena y entre entrada y plato principal hubo un espectáculo de circo. Después hubo postre y café y una banda tocó en vivo y todo el mundo se puso a bailar.

Nuestra mesa.

Ale y yo bailamos todo el set que tocó la banda que fue bastante y para cuando terminaron, mis pies y mi resistencia física estaban agotados. Así que POR PRIMERA VEZ EN MI VIDA, le pregunté a Ale si nos podíamos volver. Realmente, estaba muy cansada.

El cantante vio que Ale me estaba sacando fotos y se coló. (Qué cara de cansancio la mía, por favor!)

Todos divirtiéndose. Ale de smoking.

Mirando las fotos me di cuenta de cuán equivocada estaba pensando que no se iba a notar nada que yo no tuviera maquillaje. Aunque sí en la fiesta hubo luces bajas, se nota verdaderamente cuando no pusiste mucho interés en tu apariencia. Y no me puedo ver con esas mechas!

Necesito un flequillo o algo en la cabeza!

Y mucho maquillaje!

Y muchísimo más descanso!!!

NECESITO 15 AÑOS MENOS!

Les dejo fotos de este lugar espectacular:

El living vacío mientras todos estaban sentados cenando. La barra del final es el mostrador del guardarropas.

Había 4 pantallas con Wii para que la gente juegue. (Estos techies! Quién va a una fiesta a jugaaaaarrrr!!!)

La Tecnología Y Yo

Allá por 1995, al comienzo del año escolar, fui a comprar unos libros para mi trabajo y me mostraron unos jueguitos didácticos para la compu. Me parecieron geniales y dije: “Tengo que aprender a usar una computadora YA!” y me fui al IAC de Quilmes donde cada sábado desde las 10 de la mañana hasta las 15 aprendía Windows, Word, Excel, blah blah, blah.

Terminé el curso y me compré una compu con impresora. Al momento de averiguar presupuesto, por primera vez escuché la palabra “clon”. Qué sofisticado me parecía ese vocablo en esa época!

Cuando prendí la compu en casa, descubro que tenía Windows 95 y yo había aprendido con el anterior. Así que fue casi como empezar de cero. Pero no me importó.

En realidad, no era mi primera vez ante una computadora. En 1986 teníamos computación en el colegio pero no me interesaba para nada: todo era BASIC, monitores horribles en blanco y negro y primero había que escribir en papel, con diagramas, lo que pensabas programar o qué diablos hacer.

Pero cuando aprendés a usar una compu (o laptop, netbook, etc.), el mundo, habrán notado, toma otra dimensión y conforme avanza la tecnología, tenemos que aprender a lidiar con aparatitos todos los días.

En mi caso, me rehusaba a usar celular porque imaginaba (con mi gran poder de premonición) que no sería necesario. Por supuesto, estando casada con un techie, no me queda otra que tener uno y odio que me lo cambie todos los años.

Hasta hace poco venía feliz con mi celular con botoncitos. Pues no, insisitió y ahora tengo un Android, de esos parecidos al iPhone, o sea que no tiene teclado y es todo al tacto.

Cuánto lo odio. Porque muchas veces estos aparatitos cuanto más sofisticados, más delicados: Que querés tocar un botón y si un milímetro más de tu dedo toca el de al lado, se abre el de al lado. Si tenés dedos gordos, olvidate, es un horror. Que si te movés para un lado, se corta. Que como tiene tantas aplicaciones, la batería no dura nada.

Ay por favor! Basta! Y mi preocupación es: o yo me estoy volviendo vieja y cada vez más huraña a aprender cosas nuevas tecnológicas o es que todo avanza tan rápido que cuando termino de aprender a usar una cosa, zas!, aparece una nueva, más sofisticada y por consiguiente más difícil de usar!

Tengo interminables debates con Ale. Él no entiende que esos aparatos están diseñados por gente como él, tan nerd que tienen una estructura de pensamiento y razonamiento distinta (y que eso no significa necesariamente que sean seres humanos superiores) al que podamos tener vos, yo o el de al lado y que a ellos les tirás un aparato nuevo y ya está, ya lo saben usar.

Pero claro, eso da para otro post, interminable como cuando hablamos de eso con Ale.

Por lo pronto, quién mejor que la genia (para mí, eso es un genio: una persona que sabe hacer humor) de Ellen DeGeneres tratando de llamar a su esposa Portia de Rossi mostrando, en un videíto de menos de un minuto, esto que quise expresar con tantas palabras.

El video está en inglés pero se entiende perfectamente.

Nieve En Londres

A million feathers falling down.
A million stars that touch the ground.
(Amid The Falling Snow – Enya)

Que siga nevando! (De a poquito, como hasta ahora!)


Increíble que haya empezado a nevar en noviembre, principios de diciembre!

Antes de ayer empezó a nevar, a veces caen copitos gordos, otras veces muy muy finitos, pero constantemente. Anoche, por ejemplo, nevó toda la noche muy finito y hoy estaba todo blanco!

Encantador!

Un buzón y una colina cubiertos de nieve.

Claro que esto trae problemas. Si nieva así en Londres, que es masssomenosss templado, imagínense el norte de Inglaterra! En muchos sitios las escuelas cerraron y hasta hubo mucho embotellamiento porque todo el mundo sacó el auto.

Estos habían quedado estacionados toda la noche.

Hoy viajar al trabajo fue un infierno.

El colectivo tardaba en llegar porque venía súper despacio, tratando de evitar despistarse ya que las calles se tornan muy resbalosas.

Este taxi también andaba despacito.

La parada del colectivo. Fíjense para qué lado mira la gente.

Los hombres, particularmente, son los que tienen que pisar con cuidado. Como he visto, muchos que van a la oficina no usan botas sino zapatos de suela y pisar las veredas con la nieve cristalizada puede devenir en una bochornosa caída!

Como contaba, llegué una hora tarde porque había tanta gente esperando el subte delante mío que no podía entrar! Los subtes en hora pico vienen cada 1 o 2 minutos. Si tardan más de 3, ya es un escándalo de cómo se llena.

Cuando llegué a la estación, estaban tardando más de 4 minutos. Es que muchos subtes salen a la superficie, como si fueran trenes, y vuelven a entrar a los túneles. Y todo se complica con la nieve sobre las vías.

Afortunadamente llegué bien y temía que a la vuelta hubiera problemas para viajar ya que nevó durante el día pero más espaciado, pero para la hora en que me fui del trabajo, no nevaba más y viajé lo más bien.

Ale se enoja cuando cae nieve pero a mí me encanta!

Entonces preferí sacarle fotos a sus pies y no a su refunfuño!

Cómo está el clima por dónde vivís?

Ale Le Gourmet

Ale los recomienda.

No es ninguna novedad que me gusta cocinar, tanto para mí (porque si estoy sola, cocino igual, no me como un sanguchito mientras hago otra cosa) como para los demás. Me encanta y hasta a veces me asusta esta compulsión que tengo de dar de comer. Yo creo que debe ser porque no tengo hijos.

Cuando conocemos gente y se enteran de que me encanta cocinar y que no compro comida pre hecha, casi todos le dicen lo mismo a Ale: “Qué bien, vos contento, no?” Y Ale dice que sí pero a él le gusta todo y no hace diferencia si algo sale de una caja o de mi horno. Muchas veces me propone: “Por qué no comprás la comida hecha así no cocinás si estás cansada?” Y yo me ofendo!

Pero hay un tema con el cual discutimos siempre. Él sostiene que hay cosas que no se hacen, se compran. Porque el gusto es diferente.

Uno de esos productos es el dulce de leche. Ale dice que el dulce de leche casero no es lo mismo que el comprado. “Obvio!” digo yo, “porque el casero es más rico!” “No,” dice él. “El dulce de leche se compra, no se hace.” No estoy de acuerdo para nada. De chica comía dulce de leche pero siempre me gustaba más el que hacía mi mamá cuando lo hacía. El sabor del dulce de leche casero me parece más genuino, se siente el gusto de la leche, no al recipiente de plástico que lo contiene, como a veces pasa con el comprado.

Otro producto sobre el cual discutimos por el mismo tema es la mayonesa: También, él dice que la mayonesa tiene que ser comprada. A veces me quiero tentar en hacerla yo misma: uno puede aderezarla con un poquito más de limón, con un poquito más de pimienta y ni hablar si usás un buen aceite de oliva! Incluso sé de una mayonesa que se hace con clara de huevo solamente. Y es riquísima y liviana!

Pero no. Y no hago mayonesa y dulce de leche porque me lo tendría que comer yo sola! Así que en casa, si hay dulce de leche, se compra. Y la mayonesa es Hellmann’s. Encima acá es horrible, la mayonesa no es amarilla como en Argentina, es blanca!

El otro día le dije: “Tengo unas ganas de comer bizcochitos de grasa…” “Bueno,” propuso, “compramos la próxima que vayamos a algún negocio donde vendan comida argentina”. “No! Los quiero hacer yo!” “No, los bizcochitos de grasa se compran!”

Ahora, eso sí, yo puedo ignorar mis ganas de hacer dulce de leche, mayonesa o bizcochitos. Pero como contrapartida, él me pide que le haga algo que siempre digo jamás haré.

Y acá me voy a ganar la antipatía de varios.

ME REHÚSO TERMINANTEMENTE A HACER UNA CHOCOTORTA!.

No, Ale, no! Chocotorta, yo, jamás!

La chocotorta es una torta (por qué le dicen “torta”!?!?!) inventada en los setenta y es parte de la infancia de casi todos los niños argentinos. Hoy esos niños tenemos más de 30 y ves que en los casamientos muchos piden que su torta de bodas sea una chocotorta y cuando es parte de la mesa dulce de alguna fiesta, lo reconozco, vuela! Nunca queda nada! Lo sé bien ya que en mi casamiento hubo chocotorta en la mesa dulce (gentileza de la baba Pola) y fue la primera que se terminó!

Para mí es un engendro de la repostería, no es un desafío culinario y, convengamos, tampoco es taaan rica!

Qué tiene de creativo pegar galletitas de chocolate con una mezcla de queso crema y dulce de leche!?!?!? Qué es ese conflicto de sabores!??!

Pero bueno, es muy popular y hasta la revista Planeta Joy le dedicó un artículo.

En fin. Ustedes dirán. Coinciden con Ale o conmigo?

Un Día De Varones


Bueh, hay días en que una como esposa es una mera acompañante, alguien que acuerda seguir a marido a algún lugar de su interés (del interés del marido). Y por qué no? Tantas veces el marido se aguanta ir a un shopping o negocios de artículos para cocina que alguna vez le tiene que tocar a él, no?

Entre bostezos y resignación, acompañé a Ale al depósito del Museo del Transporte.

Anteriormente habíamos visitado este museo y me había caído bien. Pero el depósito se abre un fin de semana por año y Ale no quería perderse esta rara oportunidad.

Ya de por sí, un museo de transporte para una chica no es gran cosa: a una puede caerle simpático un viejo carromato pero de ahí a visitarte un de-pó-si-to… realmente, soy una muy buena esposa…


Se podían ver diferentes vagones de diferentes líneas de diferentes épocas. Había hasta un vagón de subte que había sido prendido fuego por vándalos…

Esto estaba un poco más interesante…

También había máquinas antiguas de boletos, de dar cambio en monedas…

Qué lindo…

Se exponían carteles que fueron retirados de las estaciones…


Pero también te encontrabas con aquellos que alguna vez trabajaron para este gremio y ahora están jubilados y son voluntarios. Ahí los podías encontrar, tan amables y dedicados, que se acercaban y te contaban la historia de esos vagones, anécdotas de viajes, de cómo se controlaban los pasajes, etc.

Me encontré con un grupito de antiguos guardas de colectivos que te mostraban y explicaban cómo expendían los boletos y te ofrecían posar con su equipo de trabajo: la gorra, los diferentes boletos, la cartera donde poner el dinero y la expendedora de boletos.

El de celeste se parecía a Karadagián.

Algunas cosas me gustaron:

Este es un antiguo kiosco, del año 1930.

Máquinas que daban cambio en monedas.

Nos subimos a un routemaster, estos antiguos colectivos de los que quedan muy pocos en el centro de Londres:

Se puede subir por atrás.

Este colectivo hacía un recorrido de 25 minutos por el barrio donde se encuentra el depósito.

Desde la ventana notábamos a la gente mirar con curiosidad y alegrarse de ver esta pieza de museo andante.

Afuera había unos pequeños trenes funcionando a vapor algunos, eléctricos otros, no sé bien, no averigüé, pero me extrañó que uno pudiera viajar… sobre ellos!

Grandulones… Los chicos son una excusa!

Como siempre, cada vez que hay alguna exhibición de cualquier tipo, hay un rincón especial para que los niños jueguen y hagan actividades creativas.


Pero hay algo más aburrrrrrrrido que mirar maquetas?!?!?

Muestra la estación Westminster.

El futuro: Colectivo que funciona a hidrógeno.

Creo que he visto algunos por Londres, no estoy segura…

“Tengo hambre! Estoy cansada! Me quiero ir! Vaaaaamoooossss…”

Desde El Exilio Voluntario

Una nace, vive con la familia que le toca, va a la escuela; crece, estudia, trabaja, elige una profesión, se relaciona con muchas personas, va a bailar, viaja, se enamora, se pone de novia, se casa; está contenta, vive, se hace adulta, toma decisiones…

Qué tan distinta puede ser mi vida de la de otro ser humano?

Muchos como yo han decidido, por diferentes motivos, vivir en el exterior. En mi caso, fue una oportunidad laboral de Alejandro. Tuvimos la bendición de nuestros padres, contentos ellos de que nosotros decidamos lo que decidamos, ellos nos iban a apoyar.

Papá siempre decía que ellos ya habían hecho su vida y ahora les tocaba a los hijos y que así es la ley de la vida.

Alicia, mi suegra, también nos apoyó con alegría. Y sé (no soy madre pero no soy tonta) que por más que nos hayan apoyado con todo su amor, nos extrañaron siempre, les hemos hecho falta… Como ellos a nosotros, por supuesto.

Pero así como hay gente que se pone contenta o les da igual que estemos allí o acá, hay quienes que no ven con buenos ojos que alguien abandone su país para trabajar y vivir en otro, ya que lo consideran como un acto de traición a las raíces, al país, a la cultura, a la lucha, etc.

La decisión de exiliarse voluntariamente es una decisión que uno toma como toma cualquier otra en la vida: Algunos eligen quedarse, otros eligen irse. Algunos deciden estudiar, otros deciden trabajar. Algunos eligen vivir de una manera, otros eligen vivir de otra.

Es razón, entonces, para que unos se enojen con otros? Es razón suficiente para que afloren reproches sin sustento?

Hay que pedir disculpas por la vida que uno elige vivir?

 Así en Tandil como en Londres: Yo te sigo a todas partes, mi amor.

Doble Sentido

– En casa no puedo decir “duro”, “grande”, “largo”, “pepino”, “salchicha”, “colocar”…

– Si algo se desconectó, no puedo preguntar “Me la enchufás?”…

– No puedo decir nada que dé para la rima “agarrámela con la mano”…

No puedo decir nada de eso sin que Ale me mire de costado y sonría bajito  “je je je” o acote algo con otra connotación.

Por qué?!?!!

Hombres! O debería decir “argentinos!”?

Son / Somos todos así!?!

(El de la foto es Jorge Corona, humorista argentino, no apto para almas sensibles o que se ofenden con las malas palabras… Simultáneamente!)

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