New England Road Trip
Día 7

Qué diferencia comer con luz natural! Qué diferente a ayer y eso que comí lo mismo aunque más y con mejor sabor!

Hoy paseamos por un par de pueblos (pueblos?) costeros y en el primero que paramos fue Cape Elizabeth.

Queríamos ver el mar y qué hermoso azul! Con razón la guía lo recomendaba!

Le sacamos fotos al faro, nos sacamos fotos nosotros pero enseguida sentimos el aroma a pescado rico y fresco y, lo mejor, nos alcanzó a la hora justa: al mediodía.

Ahí nomás de donde estábamos sacando fotos, había un restaurant pequeño pero lleno de gente, lleno de locales (bueh, americanos).

Lo muy común de pedir es un lobster roll, o sea, un sandwich de langosta pero las que tenemos aguante, pedimos la langosta ENTERA!

Sí, ladies and gentlemen, así fue. Ale no quiso, no tenía hambre y todita para mí me la trajeron a la mesa, con papas fritas y con manteca derretida.

Y por supuesto, unas pinzas que son muy parecidas a un cascanueces.

El restaurant no era de los elegantes de la tele cuando se come langosta, por eso todavía más auténtico me pareció todo!

Cómo disfruté de este manjar! Porque es una carne deliciosa, hasta un poco dulce y con tanto sabor a mar al mismo tiempo!

Las instrucciones de cómo comer una langosta venían impresas en el papel que se usaba de cubre bandeja. Ale me filmó mientras lo hacía y lo explicaba y justo en un momento en que me trabé con abrir una pinza, un señor amable vino y me dijo: “Así lo hacemos acá” y me ayudó!

Fue todo una divertida hazaña gastronómica y un desafío. Y salí airosa porque me la comí toda!

Depués seguimos para el siguiente pueblo, Cape Porpoise pero en el camino nos detuvimos a tomar un café, mirar algunos barcos tan bonitos y sorprendernos por las jaulas que se usan para “pescar” langostas!

A la vuelta nos detuvimos un poco para sacar fotos de las casas y la naturaleza alrededor.

Otro día de aventuras pero qué bueno cuando calienta el sol!

(Escrito el 19 de octubre de 2018)