Boston
Día 1

Pasear, viajar y conocer, algo tan placentero o tan dramático según cómo encares todo en tu vida.

En los viajes se ve todo y aflora todo: Viajar es lindo pero cansa. El cuerpo puede no responder tanto como la mente se lo pide. Tus pensamientos fueron organizados según lo que investigaste de antemano y exigen al cuerpo que se comporte acorde.

Y a veces el cuerpo no tiene ganas o dice basta. Ahí es cuando las experiencias de viaje pueden ser frustrantes, hasta dramáticas, más si se viaja de a dos y todavía peor si los que viajan son un grupo familiar o de amigos!

Están aquellos que prefieren hacerle caso a su “cabecita” y deciden calmar la marcha. Están aquellos que odian tener que cambiar de planes por otros. Y están aquellos que quieren seguir lo mismo hasta que la salud les colapse.

Y qué pasó hoy con nosotros?

Boston

Estamos en Boston, sí!

Pisé por primera vez esta ciudad allá lejos y hace tiempo en 1997. Qué frío que hacía ese enero! Pero desde ese entonces yo ya te apechugaba el frío y salía lo mismo.

Por suerte en este primer día salió el sol aunque por momentos hizo frío pero no mucho.

Boston es una ciudad que tiene historia. Historia joven, claro, porque fue aquí donde se empezó a gestar la independencia americana.

Si te interesa, lo mejor que podés hacer es ir al parque que se llama Boston Common y buscar, en el Visitor’s Information, un mapa del Freedom Trail. O esperar a salir de tour con los guías vestidos para la ocasión. Todo se paga, mis queridos, pero hay mapas gratuitos de este itinerario histórico, busquen, son los que promocionan algo.

O lo podés googlear! 😆

Porque de eso se trata el Freedom Trail, es un itinerario que te lleva a ver y visitar y admirar edificios históricos o lugares que tuvieron que ver con la gesta americana.

Yo lo había hecho en aquel entonces y este año quise repetir aunque Ale no estaba muy convencido pero terminó interesándose por el hecho de poder sacar unas fotos hermosas!

Los contrastes de Boston, entre lo nuevo y lo antiguo!

Pasamos por una especie de Little Italy. Por Hannover Street se congregan muchísimos negocios de pastelería o pizzerías italianas. Imposible tratar de ir a cenar o almorzar! Las colas y más hoy, un sábado, infinitas.

Pero mi paciencia, cuando hay hambre, es finita.

Así que terminamos cenando en el Boston Public Market. Lindo, tranquilo, mucha oferta gastronómica donde comimos comida judía y de “postre” me comí un popover de queso gigante!

(Las fotos que te muestro del recorrido son algunas, no de todo el itinerario!)

Lindo y rico Boston!

(Escrito el 20 de octubre de 2018)