El Domingo

El domingo es el día menos esperado por mí. No sé si a otros les pasa, pero esa angustia que le agarra a muchos un domingo a la noche, a mí me agarra un sábado a la noche. Porque sé que al otro día es domingo.

Para mí, el domingo se terminó desde el mismo día que empezó y por más que tenga salidas programadas o un paseo, me parece una pérdida de tiempo hacerlas este día. Porque al otro día es lunes y hay que ir a trabajar.

Si salgo, estoy pensando en cuánto más voy a estar afuera porque en algunas horas estaré de vuelta en casa y será de noche y al otro día comienza la rutina.

Si me quedo en casa, me pongo ansiosa pensando qué hacer para distraerme porque haga lo que haga, el tiempo pasa y al día siguiente hay que levantarse temprano.

Si el domingo me levanto bien temprano para aprovechar el día, me pregunto para qué, si hoy es domingo y por más que sienta que es un día largo, ya se termina el fin de semana.

Y lo que más me molesta del domingo es cómo me engaña. Porque al levantarme descansada, a la noche me cuesta ir a dormir temprano y entonces el lunes soy una zombie y arrastro sueño todo el día.

Hoy pensaba que tengo que cambiar esta actitud de domingo. Trataba de buscar el lado positivo, diciéndome que, ok, al otro día se trabaja pero acaso da para quejarme? Acaso en el trabajo no me entretengo o no la paso bien? Sé que si no trabajara estaría angustiada en casa, aburrida y molesta.

Pues bien, ahora trabajo, entonces basta de quejas!

A por el lunes!

Pero primero hay que bancarse pasar el domingo y lo odio! 😡

Te pasa igual o tenés algún motivo para alegrate de que sea domingo? Contame!