Hasta Dónde Va
Mi Responsabilidad?

Toda la vida en Argentina, o sea hasta los 34 años, yo enseñé inglés y tenía mi lugar donde ejercía mi profesión. En consecuencia, todo lo decidía yo: qué hacer, qué enseñar, cómo planificar y eso conllevaba a sentirme y ser responsable porque la cara de mi profesión (pero también mi “negocio”) era yo.

Yo estoy (o estaba) muy acostumbrada a ser muy independiente y cuando llegué acá decidí no dar más clases por más que me guste y que la enseñanza sea una vocación. Decidí vivir el idioma, vivir la ciudad, trabajar desde otro ángulo y por eso hice miles de cosas, trabajé de diferentes formas (permanente, semi permanente, temporariamente, etc) y también decidía no trabajar.

Llegó un momento en que decidí ponerme las pilas, hice un curso de Recursos Humanos en la universidad y comencé a buscar trabajos para empezar de abajo.

Al cabo de un tiempo se dio y aquí me tienes, trabajando  (y recientemente ascendida) en un lindo puesto de HR Administrator.

En este país, por lo menos desde mi experiencia personal y desde la de muchas otras personas que conozco que trabajan acá, lo que noto es que la “cadena de mando” está bien definida y cada persona tiene su responsabilidad y sus cosas que hacer y se espera que vos hagas lo tuyo y ya. Que si hay que sacar la cara por algo, que sea el que se mandó el moco y no vos cuando no tenés nada que ver.

Bueno, eso que parece tan simple, a mí me cuesta horrores entender!

Porque no dejo de sentirme responsable aun de cosas que no me corresponden pero como trabajás con otras personas, siempre algo te roza y me da qué pensar qué responsabilidad me cabe a mí.

Y no me puedo relajar!

Te doy un ejemplo práctico. Si bien soy de RRHH, no tengo que ver con el pago de haberes. Yo te subo los datos de una persona a la base de datos si a mí me llegan los documentos pertinentes por parte de la persona misma o su jefe de área en la empresa.

Si a mí no me llega nada, yo no puedo adivinar los datos de nadie. Y si los datos no están, Payroll, o sea, los que te pagan, no ven a quién corresponde pagarle qué.

Y si no te ven, no cobrás.

El drama viene cuando llaman histéricos de que no cobraron y, claro, a quién le gusta no cobrar?

Entonces, cuando pasa algo así, cuando te cae de la nada un caso de estos, primero paniqueo porque tonta de mí, en principio y porque sí, yo siempre pienso: “Ay, no me habré equivocado en algo?”

Reveo y rastreo mis pasos y responsabilidades y cuando veo y confirmo que no tengo nada que ver, igual lo chequeo con mi jefa (“Mirá, pasó esto pero a mí no me llegó esto o no pasó aquéllo”) y así y todo, no me calmo nada!

Sigo nerviosa o alterada lo mismo!

Tengo la suerte de que mi jefa es muy justa y coherente y ella misma me dice re tranquila: “Nosotros no tenemos nada que ver, eso es responsabilidad del jefe de área o de la persona misma” y me voy alivianando de a poco.

Yo no sé si esto que me pasa es porque hace un año que estoy y tal vez pase que al cabo de otro más ya esté más canchera con respecto al grado de  tranquilidad y seguridad que tengo que tener.

Pero es algo instintivo y creo que es porque al menor conflicto, por estar tan acostumbrada a tener que resolverlos yo, es que me altero.

Y después cuando me calmo, me doy cuenta de que no, verdaderamente no tendría que haberme hecho tanta malasangre.

Pero ya es tarde…

Vos, qué tal en el trabajo o la vida misma? Te da por el pánico o sos de los que se quedan seguros y tranquilos y siguen como si nada?

Contame!