Copenhague Día 3

Paseos, tips y mucho shopping!

Es muy fácil pasear Copenhague. Es tranquila y segura y te deja unos lindos recuerdos.

Hoy volvimos a hacer un tour a pie que se llama Copenhague Clásico y esta vez fue en inglés porque solo hay en español los fines de semana. El guía de hoy, un australiano que hace 7 años que vive acá  nos aseguró que, realmente, no pasa nada. No se corre ningún peligro en las calles en ningún momento del día o de a noche.

Jarod, nos paseó por la ciudad siguiendo el tour llamado Classical Tour Of Copenhagen. Nos llevó de aquí para allá…

…pasando por pasajes que te cruzaban de una calle a otra…

…descubriendo coloridos rincones rincones…

…hermosas plazas, tan cercas y tan escondidas! Esta plaza que ves se llama Gråbrødretorv.

Rodeada de hermosos restaurantes pero, según el guía, no conviene comer allí!

Pero qué lindo verlos de todas maneras!

Nos recomendó perdernos por Copenhague ya que no es muy grande.

Si no hubiese sido por él, nunca nos hubiésemos alejado de calles “importantes” y no hubiésemos visto tantas cosas lindas!

Por supuesto que pasamos por la Round Tower, construida en el siglo XVII.

En rigor, este tour, que fue de hora y media, no cubrió mucho terreno pero dimos tantas vueltas serprenteando por calles, que el tiempo pasó y todo fue muy ameno. Vimos muchas, muchas cosas!

Por ejemplo, esta fachada donde todavía está una bola de cañón incrustrada!

El tour terminó cerca de donde nos estábamos alojando, en el mercado Torvehallerne.

Cuántas cosas ricas para comer y mirar!

Después de comer alguito, Ale y yo nos encargamos de pasearla más por nuestra cuenta, repasando la reciente caminata porque queríamos parar y conocer ciertos lugares específicos y, para el final, algunas recomendaciones.

Vení que te muestro!

Ahí nomás del mercado, de la mano de enfrente, tenés este negocio.

Si sos fan de las artesanías, craft y manualidades, este es tu lugar! Hay de lo que te imagines!

Enfrente justo está este Tiger y acá se lo conoce como Flying Tiger!

Después nos alejamos y fuimos a un par de lugares que recomendó Jarod.

Visitamos el local de Royal Copenhagen, donde se fabrican unas porcelanas divinas y son proveedores de la realeza danesa.

Si vas a su café, todo lo que consumas te lo sirven en la susodicha porcelana.

Adentro tenés tres pisos para quedarte pasamada.

Y unos ambientes decorados…

… que te dan ganas de no irte…

Y quedarte a vivir ahí, tomando tecitos hasta el fin!

Luego fuimos a comer un cheesecake al mejor lugar. Doy fe.

Delicioso y el lugar me encantó!

Ahí nomás del cheesecake hay una callecita donde encontrás muchos negocios de decoración del tipo Instagram 😀

Entrás acá y te desmayás. La dirección es Hyskenstræde 3, 1207 København K.

Y si seguís por esa calle, que tu marido se vaya al Lego y vos hacé como yo, cruzate enfrente.

Entrá acá. El local se llama All Over The World.

Las cosas que ves!!! Y a muy buen precio!

Qué lindo es Copenhaguen, no?

Me sorprendió ver tantos lugares que venden artículos para decoración y para artesanías.

  • Si ya te convencí de venir a Copenhague, entonces tomá nota: la empresa con la que hicimos los tours gratuitos a pie (y al que se les da propina al final) se llama Copenhagen Free Walking Tours y los encontrás acá.
  • Los sitios de decoración que te recomiendo tienen su sitio web, con buscarlos en Google, enseguida los encontrás!

Y para terminar, una foto de una estatua de alguien que vivió en Copenhague:

Hans Christian Andersen, uno de los daneses más famosos.

Y La Sirenita? La famosa Sirenita?!?!

Nos quedaba lejos mientras hacíamos otros paseos pero por suerte…

… hay una réplica en el aeropuerto!

Qué te pareció esta ciudad?

A mí me pareció muy amigable!