Cómo Hacer Yogur Y Queso Crema En Casa

Se hace solo!

Como me estoy cuidando, me mato (a desgano) a yogur y frambuesas. Asumo que ese es mi snack y lo como con culpa. Siempre digo que me encantaría que me gustara más el yogur pero me aburro enseguida. Como es casi lo único dulce que tengo permitido, entonces le doy, con tristeza y frustración, pero le doy. Yogur y frambuesas y un poquito de edulcorante por arriba.

Después me voy a dormir y me evito enloquecer!

Acá no es caro el yogur pero como a mí me gusta pasar algún tiempo en la cocina, se me ocurrió por qué no hacer el mío propio, Alicia’s Own Yoghurt.

😆

Me acordé de que mi hermana menor solía hacerse yogur y le salía genial! Ella a la noche preparaba todo y a la mañana ya tenía yogur listo en cada vasito de Tupperware donde había puesto la mezcla y a veces le robaba uno y era delicioso!

Como ahora hay internet, me puse a buscar recetas varias y todas te decían que tenés que hacer hervir la leche a tantos grados, por tanto tiempo… Que tenés que bajarla a no sé qué otra temperatura…

Bah, al final decidí hacer como hacía mi hermana y me salió un yogur espectacular!

Te cuento cómo es y espero que nunca más compres yogur en cantidades industriales para tu familia! Hacelo vos, seguro te vas a ahorrar bastante.

Y lo que es mejor, el yogur se hace solo!

Estos fueron mis ingredientes, 1 pint de leche (568ml) y un yogurcito de 150gr.

A mí me gusta mucho el yogur griego porque casi casi es como comer crema. Pero vos podés elegir el yogur saborizado que quieras. Si no, elegís uno que no tenga gusto a nada y vos después lo endulzás o le agregás frutas o cereales, lo que quieras!

Entonces, a calentar la leche hasta que se le hagan burbujitas alrededor.

Bajé el fuego un poco y la dejé unos 5 minutos más.

La vertí en un bowl y dejé que se enfriara un poco.

Tenés que esperar a que la temperatura  baje de tal modo que cuando tocás el bowl no te quemás sino que sentís que está caliente pero más bien tirando a tibia.

“Usted me entiende…” diría Blanca Cotta.

Le agregás el yogur y revolvés para que se mezcle bien.

Si el bowl no tiene tapa, ponele film como hice yo.

Después envolvelo bien, más bien, abrigalo.

Yo lo envolví con dos manteles gruesos y doblados en dos.

Y encima, le puse el tapa tostadora!

Ya está, andá a dormir. Ya hiciste todo.

Al otro día, te levantás y mirás.

Estaba bien de consistencia.

Pero quería hacerlo más cremoso.

Lo que hacés es poner doble pañito de muselina en un colador y lo colocás sobre un bowl.

Vertés el yogur ahí y dejás que se cuele todo el suero.

Ese suero es proteína pura y hay miles de recetas para aprovecharlo!

Lo puse en la heladera y lo dejé hasta la tarde y ya estaba como yo quería.

Fijate que “se despega” solo del paño!

Si querés queso crema, dejalo más tiempo, hasta que tome la consistencia bien cremosa del queso y después le ponés sal y especias, si lo querés de un sabor en particular!

Ya está!

Me rindió 300gr. Nada mal, no?

Si querés volver a hacerlo, tenés que dejar aparte una cantidad de este mismo yogur para “cultivar” la leche que compres. Tal vez al cabo de un tiempo, el yogur ya no coagule tan rápido y tengas que volver a comprar otro yogur, pero cuánto te habrás ahorrado hasta entonces?

Sano, rico, natural… y facilísimo! Hacelos este finde, así tenés para llevar al trabajo o al cole!