Volver A Argentina

Ya estoy de vuelta en Londres, en mi casa, con el trabajo, la rutina, etc. Estoy contenta, claro, porque es mi contexto, mi vida actual y es en esta ciudad donde vivo hace 12 años (aniversario el 9 de mayo, o sea, hace unos días!).

Pero claro que el estar contenta tiene que ver con cómo te sentís interiormente y si vos estás contenta interiormente, no importa dónde te encuentres físicamente. Porque bien se sabe que podés ser la persona más afortunada de tener la posibilidad de viajar todo el tiempo pero si vos, por adentro, no estás bien, no hay sitio que te pueda traer cierta paz interior. Sonreís para la cámara pero por dentro estás llorando.

Y estoy contenta porque después de casi 3 años regresé a Argentina. Mi última vez fue en noviembre del 2014, cuando ni se había cumplido un mes del fallecimiento de mamá y como ya tenía el pasaje comprado, volví al poquito tiempo.

Después me costó decidirme a volver. Sabía que lo iba a hacer eventualmente pero me tomé mi tiempo para decidirme. Cuando creí que sí podría, le dije a Ale y él compró los pasajes.

Decidimos ir 3 semanas así, además de visitar la familia y amigos, nos dábamos el gusto de conocer alguna provincia argentina.

Desde el momento de saber que tenía los pasajes hasta el momento en que pisé Ezeiza, mis meses fueron extraños. Estaba muy ansiosa y pesimista con respecto a lo que podría encontrarme en mi familia, es el miedo que siempre tengo al momento de volver: que nadie me quiera ver.

Ay es de feo! No sé si les pasa a otros compatriotas que viven fuera también pero yo siempre tengo ese temor, que no me quieran ver ni conversar conmigo y que me digan cosas…

Por suerte, en realidad por supuesto, eso no sucedió y la pasé genial, con la familia y con los amigos.

Como siempre pasa, siempre hay algún bebito para conocer y me llenó el corazón de alegría ver a mis sobrinos nietos, que charlaran conmigo, que me dieran besitos, me hizo muy bien.

Me encantó ver a mis tías y tío, los tres hermanos que quedan de los ocho que eran, de 91, 87 y 84 años. Están bárbaros, con achaquecitos pero bien de ánimos, con ese carácter fuerte que te pueden llegar a espetar sus pensamientos sin más!

Estuve en Olavarría visitando familia, conociendo los mellis de mi primo-hermano-mellizo y saludando a mi amiga de la infancia, Mónica, que… ES ABUELAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.

Por favor! Qué prueba más contundente que esa de que el tiempo pasa irremediablemente para todos!

Como sabés, volver a Olavarría para mí es volver a mi infancia y a mi adolescencia que me están esperando siempre ahí, en lo de mi tía: los recuerdos afloran en cada rincón, en los adornitos de sus repisas y cuando pruebo lo que me cocina con tanto amor.

Mate con las tías. Buenos días, Olavarría!

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Hubo reuniones de todo tipo. Con la familia, sí, donde vinieron muchos a saludarme y agradecí tanto ese gesto! También me encontré con los amigos y familia de parte de Ale y con algunas compañeras del primario y del secundario.

Y también con lectoras del blog!

Invité por mail a todo quien alguna vez me había expresado sus ganas de conocerme y, claro, al ser día de semana se le hizo difícil a varios. No sé, yo originalmente quería hacer la reunión un sábado pero Ale me dijo que no, que era arruinarles el fin de semana en familia o si tuvieran algún evento, entonces por eso me decidí un jueves.

Principalmente, la reunión también era para entregar los premios del concurso! Aquí las ganadoras!

Nora, Ayalén y Connie:

Cada una con su bolsita y más premios adentro, obvio!

Y aquí con Sol, Sabrina, Lucy, Cecilia y Giselle.

Sabrina es la lectora que les conté reconoció a Ale en el Kiss Kruise!

Gracias chicas!

Me pasó algo que me conmovió. Mi vecina y, a la sazón comadre, Miriam, adoptó la perrita que había rescatado mi mamá. Se llama Luna y yo ya te había contado de ella, tan cariñosa.

Cuando llegué a la casa de Miriam y Luna me escuchó, enloqueció! Me saltaba, me quería abrazar, no sé, yo no podía creer que me recordara!

Acá estamos juntas, no paraba de hacerme cariñitos.

También conocí otros animalitos de amigos y familia.

Y, como te habrás imaginado, me comí todo y de todo! No paré de MORFAR! No paré de probar sabores, recuerdos y experiencias gastronómicas!

En otro post te pienso dar buen detalle y recomendarte algunos lugares!

Volví con el alma llena de alegría y cariño. Volví renovada, volví contenta y creo que es una gran felicidad poder volver así de tu propio país.

Y como siempre, cada vez que vuelvo, te dejo las perlitas, las cosas que noté:

  • Plataformas altísimas!
  • Animal print en bebés y niñas. Mucho.
  • La importancia del perfume importado. Pero qué lindo oler gente limpia en todos lados!
  • Todas, todas, toooooodaaaaaas las chicas y mujeres usando pantalones de lycra negro ajustadísimos, la mayoría con botamangas anchas o no. Y los zapatotes con plataformas!
  • Noté que ya no te dan tantos volantes por las calles. Ahora pegan de a uno con cinta adhesiva por las paredes de las casas o escuelas o donde sea!

Mención especial es al tiempo divino que nos tocó. Un otoño de 23ºC o 24ºC todos los días y con sol refulgente! Andaba en ojotas!

Y así ando estos días, con los ojos llenos de celeste y blanco! Y pienso volver!