Té En El Alvear

Hacía bastante que quería experimentar tomar el té en el espléndido Alvear Palace Hotel de Buenos Aires y aproveché  nuestra estadía para darme el gusto! Quería saber cómo se compara con los Afternoon Tea de aquí y también descubrir el “toque” argentino, porque estaba segura de que  alguna diferencia iba a haber.

Es lindo tomar el té, claro que sí, y si hacés click acá vas a ver todos los lugares que hemos visitado para tal fin! Pero en Argentina anteriormente una sola vez había ido a tomar el té comme il faut y fue en el Sofitel con mi suegra, hace unos años. La pasamos genial y nos chusmeamos todo!

Esta vez fuimos Ale y yo e invitamos a Deborita.

Entramos por la entrada principal, claro.

A la izquierda está este pequeño living.

Pasá de largo de este bar.

Ahí nomás está donde tenés que estar!

Llegamos unos 15 minutos más temprano, para las 4pm. Lo gracioso es que a esa hora en Londres ya no se lo sirve, el famoso 5 o’clock tea es un mito! El té aquí se sirve desde las 14 o 14.30 hasta las 16.30 o 17.00 como muy tarde.

Esperamos en unos sillones, posando dignos.

Cuando se hizo la hora de nuestra reserva, fuimos a que nos indicaran dónde sentarnos.

El té se toma en L’orangerie, ahí a tu derecha.

Nos sentamos muy contentos y nos dieron el menú.

Sé que a algunos les puede parecer que no es de muy buen gusto poner precios pero es por esta razón que lo muestro:

A la entrada habíamos mirado el menú en el atril y decía que costaba 490 pesos y que eso incluía una copa de champagne por eso me extrañó leer otra información y pensé que se habrían olvidado de actualizarlo.

Miramos la vajilla. Very good.

Elegimos los tés. Yo, el Blend Alvear, Deborita el Imperial Darjeeling. Ale, obviamente, se pidió un licuado y estaba un poco inapetente porque no me acuerdo qué había almorzado, así que no quiso pedir nada y decidí compartir con él algunos de los ítems que tenía yo, los salados, más que nada.

Mientras esperábamos, sacábamos fotos de todos los detalles.

Dulce de frambuesas, mermelada de naranja y lemon curd.

La azucarera y el recipiente de las sacarinas era una miniatura!

Todo muy bonito!

Vino entonces el mozo y así sirvió el té:

Trajo dos sets de teteras. En una estaban las hebras del té y en la otra, agua caliente.

Entonces, primero vertió el agua caliente en la tetera que tenía las hebras.

Hizo lo mismo con el té de Deborita y lo dejamos reposar.

Y trajeron lo rico!

Después de explicarnos cada bocado, el mozo vertió el té en la otra tetera, previo poner un colador.

De esa tetera, entonces, nos servía el té.

El Alvear Blend me encantó. Es floral, es suave, muy aromático.

Te cuento en qué consistía cada set:

Dos pequeños sandwiches de miga, unos bocados salados muy ricos y bonitos como verás y unos bocados dulces.

Los scones eran pequeñitos, dos para cada set.

Yo… me sorprendí. O sea, un té proper tiene que tener uno o dos scones importantes, de buen tamaño y me extrañó que estos fueran tan pequeños! Pero después, pensando un poco, me di cuenta de que está bien porque los argentinos no tenemos costumbre de comer scones grandes y lo que nos gusta más es lo dulce y lo salado. Creo que si incluyeran un scone grande, muchos se llenarían con eso y no podrían disfrutar del resto.

Porque había más!

Después de todo esto que parecía tan pequeño y nos llenó, vino más!

Las tortas! Parecen tan chiquitas en esta foto!!!

Deborita ya no daba más y le dijo a Ale que si quería, que se eligiese él una torta. Yo? Yo estaba para seguir dándole al diente, meamaar! 😛

El cheesecake para Ale y la clásica Ópera para mí!

Demás está decir que pasamos una tarde genial, charlando y divirtiéndonos aunque ahí parezcamos serios!

Marcelo, el mozo, nos preguntó si queríamos tomar champagne pero le dijimos que no, gracias, que no tomábamos alcohol.

La verdad es que L’orangerie es hermosa!

Después las chicas fuimos al baño que está al final de este encantador pasillo.

Así es la entrada!

A la vuelta, al ver una puerta abierta, espiamos el Ballroom. Qué ganas de bailar un vals!

Esta es la vista que tenés volviendo por el pasillo.

La sorpresa? Pedimos la cuenta y, obvio, traía el precio del licuado de Ale y el precio de los dos sets de té. Cada servicio de té decía que costaba 490 pesos. O sea, al precio que estaba a la entrada y no como decía el menú que nos dieron.

Lo llamamos al mozo y le dijimos que el precio era diferente y no nos supo explicar por qué pero que a lo mejor el precio lo cambiaron hace poco y que no habrían actualizado la caja. Así que nos cobró lo que decía el ticket nomás!

Estoy feliz de haber conocido el Alvear de esta forma tan mona, tomando el té. Tal vez me hubiese gustado un servicio un poquito más “llenito” pero lo acepto como vino, supongo que cada país tendrá su versión del Afternoon Tea.

A mí me gustó y lo disfruté. A vos, qué te pareció? Fuiste ya alguna vez o te darías este gusto? Contame!