La Vuelta Del Cole

Infaltable! (Fuente)

Terminando esta semana dedicada a la escuela (sin proponérmelo!), me gustaría escribir sobre mi vuelta de la  misma porque era el acontecimiento más esperado y porque cada vez que recuerdo mi vida después de la escuela es con mucha alegría pero sobre todo con mucha nostalgia: nostalgia de esos días en que los chicos teníamos más independencia.

La primaria fue en escuela estatal y de turno mañana así que para las 12 estábamos afuera. Como nuestra casa estaba a unas 7 cuadras, teníamos un trecho para caminar y lo hacíamos con chicas de las cuales nos íbamos despidiendo por el camino, según el camino que tenía que tomar cada una para llegar a su casa.

No recuerdo que volviéramos con amigos varones al menos que fueran un hermanito de alguna amiga pero éramos como 8 o tal vez un poco más y caminábamos por el medio de la calle porque casi que no había tráfico.

Llegábamos a casa, nos sacábamos el guardapolvo y nos sentábamos a comer porque mamá siempre tenía la comida lista para nuestra vuelta.

Comíamos mirando el noticiero: Realidad ’80, ’81, etc según pasaban los años, por canal 13 conducido por Juan Carlos Pérez Loizeau y Ramón Andino con participación de Chichita de Erquiaga en la cocina y Lilly Süllos con el horóscopo.

Después del noticiero, tres veces por semana yo iba a inglés a la Cultural (a la cual viajaba con Miriam, 3 años más que yo y después, eventualmente, desde los 10, sola) y mi hermana iba a Bellas Artes, aunque coincidíamos solamente el miércoles.

Si no íbamos a inglés o mi hermana  a Bellas Artes, al rato hacíamos la tarea con la tele prendida. A mí me costaba hacerla no porque no entendiera sino porque nunca tenía ganas pero igual, obvio, la hacía! Si no entendía algún tema en particular, sobre todo de matemáticas, esperaba a que viniera mi papá y me explicara porque mi viejo habrá sido chinche pero era genial explicando! Y sabía un montón por la educación que había tenido en el colegio pupilo al que fue.

Llegaban las 5 de la tarde, la hora de la merienda y veíamos a Carozo y Narizota o a Marcelo Marcote y Elvira Romei con el robot Tuerquita o veíamos a Berugo Carámbula y Gachi Ferrari o algún programa de Willy Ruano, que me encantaba.

O más adelante, la Familia Ingalls, por supuesto!

Y después de la merienda y esos programas, seguíamos haciendo la tarea y por ahí mamá salía a hacer algún mandado y cuando volvía empezaba a hacer la cena.

No jugábamos con amigos o vecinos durante la semana por el tema de los deberes, era muy raro que nos juntáramos.

Para las 8 estábamos cenando, para las 9, a la cama!

Y así terminaba nuestro día escolar, con rutinas, con horarios pero creciendo en un hogar con contención, con previsibilidad aunque en su momento no me diera cuenta de lo afortunada que era.

Ahora que lo recuerdo, lo reconozco y agradezco a mis padres por tanta dedicación…

Y cómo era tu vuelta del cole? Parecida o muy distinta? Contame!