Un Viaje Cualquiera En Subte

Hoy vuelvo tarde del trabajo pero por suerte no es porque me quede trabajando: los martes hago un curso de 6 a 7.30 así que para las 7.45 estoy volviendo a casa.

Un poco cansada, tomo el subte, me siento y empiezo a mirar a mi alrededor.

  • Tuve suerte. Dos horas más temprano no encuentro asiento ni estando embarazada!
  • Al lado mío hay una chica turista, se nota, y tiene en sus manos un sandwich y el envoltorio dice que es de carne y chutney de cebolla (Qué hambre que me da!).
  • Enfrente mío, una señora oriental, con gorrito de lana, me mira porque estoy escribiendo…
  • Ya no se ve tanta gente leyendo libros. Ahora están todos sumergidos en sus celulares. Y menos mal que acá abajo no hay señal! Pero algunos miran películas, muchos pero muchos juegan y muchos otros escuchan música.
  • Dos asientos más allá un hombre con barba está, sí, leyendo un libro pero con birome en mano. Las páginas están todas subrayadas!
  • Entran dos chicas de unos 25 años, las dos altas, las dos con bufanda escocesa, se nota que vienen de trabajar. Ambas llevan una bolsita de Pret. Seguro que ahí están sus respectivas cenas!
  • Ahí nomás sentada, una chica, turista, se nota, con un gorro de piel, parecido a los que te venden en Rusia.
  • En el otro sector, se pueden ver cinco personas sentadas, una al lado de la otra, los cinco con sus ojos pegados al celular.
  • Enfrente de ellas, un chico también con su celular pero con auriculares de los grandes, los inalámbricos, los caros.
  • Entra una pareja con sus bolsas de IKEA. Se sientan ambos, se acomodan ambos y ambos sacan sus sendos celulares.
  • Escucho algunas conversaciones a lo lejos. Todavía es temprano para que se escuchen carcajadas alcohólicas. Esas las escuchás a partir de las 9pm.
  • Cuántos seremos en este vagón? Cuento más o menos y seremos unas 70 personas desperramadas a lo largo, parados y sentados.
  • Quién más está leyendo? Ah, ahí se ve a una mujer leyendo el Evening Standard, el diario gratuito de la tarde.
  • Y yo acá, escribiendo sin parar y escucho justo por el parlante que llegué a mi destino.

Acá me bajo. Acá me quedo. Y me quedo, además, con estas imágenes en mi memoria y acá me quedo, sí, pero para compartirlas con vos!