Qué Bueno Que No Existían!

Qué bueno que cuando yo era chica no existían las redes sociales! Qué bueno que nunca tuvimos un mango y, por tal motivo, jamás tuvimos cámara filmadora y en lo que menos pensábamos era en comprar rollos para la cámara de fotos!

Qué bueno!

Porque por suerte no hay registros de:

  • cuando con mis primos jugábamos a ser Los Parchís y bailábamos tan horrible como ellos!
  • cuando jugábamos a ser cantantes y cantábamos canciones “en inglés”.
  • cuando nos preparábamos para ir a bailar con los pelos permanentados de los ’80!
  • cuando nos poníamos los nevados ajustadísimos y los pulóveres re gordos!
  • cuando nos maquillábamos con lápiz de labios casi blanco perlado!
  • cuando bebés, nuestros quejidos (por lo menos los míos) imbancables!
  • cuando me ofendía y lloraba o tenía rabietas.
  • cuando jugaba a la maestra y daba órdenes a alumnos invisibles.
  • cuando hacíamos coreografías copiando las de Menudo.
  • cuando GRITÁBAMOS frente a la tele si aparecía Menudo.
  • cuando mi hermana se enojaba si yo decía que me gustaba Tremendo.

😀 😀  😀

La verdad, qué bueno! No sé con qué cara (seguramente morada de la incomodidad!) miraría eso ahora…

No quiero imaginar qué podrán sentir en el futuro, los niños de ahora!

Pero, pensándolo un poco, para cuando lleguen a adultos, ya serán otra generación: Una generación que creció y se acostumbró a que su vida sea retratada y / o expuesta al minuto.

A lo mejor, a mí particularmente, me causaría cierto escozor verme en algunas épocas pasadas, aunque también hay que tener en cuenta que en ciertas etapas de la infancia y de la adolescencia, uno es un poco infeliz o no la pasa bien y que eso quede expuesto… Y bueh.

Desde los ojos de los padres, todo se ve amoroso y candoroso pero hay que ponerse en el lugar de la persona retratada.

De todas formas, uno siempre tendrá algo que reprocharles a los padres. En algún momento habrá sido, justamente, el no haber comprado una cámara filmadora. 😛

Pero qué bueno que eso no ocurrió! 😉