No Me Cuentes El Final!

El otro día estábamos reunidos en la casa de Romina. Éramos 4 parejas, siete argentinos y una rusa que hablaba argentino, así que estábamos todos hablando hasta por los codos, todos con todos, a los gritos, con ademanes, a las carcajadas, etc.

En un momento, estábamos hablando de series y Romina dijo: “Ah, la que está buenísima es Bloodline!”

Felds la miró y le dijo: “Sí! Y viste qué bueno que al final owugohañ ierghñojaeroid uweoijdd fñnvlajkñd…” (o sea, contó el final).

Romina lo miró con los ojos grandes y dijo: “Ah… no, es que todavía no la terminé…”

Pobre Felds! No sabía cómo disculparse pero es que él pensó que sí la había terminado, basándose en lo que ella dijo y supongo en que, realmente, hace tanto que terminó que uno ya cree que la vio todo el mundo!

Me hizo acordar a que a mí me pasó un par de veces. Una, hace tres mil años, cuando recién se había estrenado la película Somersby y una compañera de estudios estaba tan encandilada con la película que me contaba a grandes rasgos de qué se trataba pero, para hacerme entender por qué le había gustado tanto, siguió y siguió hasta que me describió el final!

Y otra vez que, te juro, hasta el día de hoy NO ENTIENDO POR QUÉ, una amiga se puso a contar una obra de teatro argentina que había ido a ver y, también, para hacernos ver lo inteligente y bien hecha que estaba, contó el final, develando el misterio de quién era en realidad un personaje que hasta el momento parecía intrascendente total pero que resultaba ser importantísimo para entender la obra.

Qué hacés en esos momentos!?!

Porque no sirve ninguna reacción! Te enojás? Por qué? Para qué!?! Si ya sabés el final, de nada sirve enojarte con esa persona que, admitámoslo, dan ganas de acogotarrrrrrrrr.

Cuando me enteré del final de Somersby, me enculé y juré nunca verla o verla al cabo de millones de años cuando me olvidara el final que me develaron. (Todavía me lo acuerdo…)

Sí me dio un poco de bronca con lo de la obra de teatro porque en ese momento yo estaba en Argentina y tenía ganas de verla. Me perdí de ver algo bueno y que ya no está en cartel.

Y como aprendí la lección, es muy raro que yo te pregunte de qué se trata una película o una obra que me estés recomendando. Peeeero, si hay amigos entusiasmados a punto de contarme de qué va tal o cual cosa, enseguida levanto mi manito y advierto: “Bueno pero no me cuentes el final!”

A vos, alguna vez te pasó que te contaran el final? O peor: fuiste vos al que se le soltó la lengua?

Contame! (Eso sí, sin mucho detalle, eh?) 😉