Antes No, Ahora Sí

Londres1

En mi casa no se andaba con vueltas: “No te gusta? Bueno, no hay otra cosa”.

Y entonces comíamos lo que nos sirvieran.

Nunca nos decían: “Qué querés comer?” porque no se podía y porque mis viejos la tenían re clara: la única forma de saber si algo te gusta o no, es probarlo.

Así que de chicas nos acostumbramos a comer de todo y siempre sano: carne, pollo y siempre con ensalada. Guisos, puchero sin porotos ni garbanzos ni chorizos y sopas y lo que te imagines. Únicamente en los cumpleaños se tomaba gaseosas y también se aprovechaba para comer panchos y mayonesa.

Así que en casa se comía (como decía mi papá) “todo y de todo”, pero…

Pero había cosas que a mí no me gustaban y no podía pasar por más voluntad que pusiera:

El hígado.

Y el coliflor.

Y el hinojo.

Y la batata.

No había forma y tampoco eran cosas que las comíamos siempre.

Sin embargo, con el tiempo uno cambia. O andá a saber por qué pero te empieza a gustar lo que antes no.

El hígado me empezó a gustar cuando todavía era chica pero no tanto. Mamá un día lo hizo salteado con cebolla y me encantó! Así sí lo podía comer y no a la plancha como siempre lo hacía!

(Lo más gracioso es que ahora me encanta a la plancha y es una de las primeras cosas que quiero comer cuando llego a Argentina!)

Coliflor empecé a comer, a conciencia, acá porque se consume mucho. Generalmente me compro unas bolsitas con varios tipos de verduras para hervir y siempre viene coliflor. Así que lo como, no me hago problemas.

Pero… el hinojo, todavía no puedo! Es demasiado aromático para mi gusto y tiene un sabor contundente que hace que si se agrega a ensaladas, corrés el riesgo de sentir que solo comés hinojo y no las otras verduras!

(De todas formas, creo que en algún momento intentaré que me guste…)

Las batatas ahora me encantan! También empecé a comerlas hace poco y las como al horno y qué ricas son! Pensar que de chica lo peor que me podía pasar era probar batata!

Ah… pero hay algo que nunca me gustó y todavía ahora no puedo probar: las pasas de uva!

Te juro, me causan repulsión; si se da que estoy comiendo algo y no me avisan que tiene pasas de uvas y muerdo una, me puede llegar a dar un asco tremendo, no las puedo pasar.

Lo raro es que las uvas me encantan!

Pero no paso las pasas!

Y vos, cómo venís con tu paladar adulto? Qué no te gustaba antes y ahora sí? Hay algo que todavía no te gusta? Contame!