Bloodline

A thousand waves, a thousand ghosts
Their sorrows follow me.
And you’ll drown before
The water lets you in…
(The Water Lets You In – Book Fears)

Me pasa como con House of Cards, como con Homeland (bueno, no tanto esta temporada…) o como me pasaba con 24…

Querer mirarla y mirarla y mirarla pero con la angustia de saber que si lo hago y no me controlo, en algún momento se termina!

Bloodline me atrapó desde el primer capítulo. En ningún momento me pareció aburrida ni poco interesante y me gustó mucho siempre y me sigue maravillando, su presentación: La canción, la letra y las imágenes.

Esta serie de Netflix va por su segunda temporada y la historia se desarrolla en los Cayos, los que quedan cerca de Miami, a los que siempre quiero visitar cada vez que vamos y Ale se niega a tomar la ruta infinita hacia ellos.

La protagonista de Bloodline es una familia, la familia Rayburn, que tiene un albergue hermoso tipo hotel sobre la costa. Está regenteado por la madre que interpreta Sissy Spacek.

spacek

Sí, la de Carrie. (Fuente: imdb.com)

Sally Rayburn es viuda y tiene cuatro hijos (eh, bueh) adultos, complejos, imperfectos y muy humanos pero no en el sentido de buenos, sino de reales. Ninguno de ellos es ejemplo de nada y todos nos veremos reflejados en alguno de ellos o nos harán recordar a personas que conocemos.

Tenés al hijo mayor, padre de familia pero tenés a la hermana soltera, profesional, algo descarriada.

Tenés al oveja negra y al que siempre anda reclamando atención y todo le va mal.

El conflicto que se presenta se va entretejiendo en flashbacks que al principio confunden y cuando conocés el problema, ves que es doloroso y comprendés muchas cosas y pensás qué harías vos si te pasara lo mismo.

Lo interesante es que hay dos tipos de flashbacks y se van intercalando.

Paciencia. Hay que mirarla mientras vas reflexionando.

Y además, tiene partes y sucesos que no te los ves venir.

Llegando al final de la primera temporada, por ahí sentís que bueno, ok, las cosas podrían encaminarse, imperfectas, pero todo forzozamente iría poniéndose en su lugar y entonces vos te vas distendiendo pensando que todo se está encauzando cuando… no!

Hay para pensar. Hay para sentirse identificado. Hay de todo!

Es una serie que te va llevando y te va involucrando de a poco con esta familia que más que unida por el amor, está unida por el espanto.

Te la recomiendo si todavía no la viste.

Y si la viste, contame qué te pareció, estaría bueno ir intercambiando sensaciones!