El Viernes Es Mi Día

viernes

Es lindo que sea viernes (si es que trabajás de lunes a viernes – y si no estudiás los sábados!) porque ya te vas relajando pensando nomás en el fin de semana y en todo lo que vas a hacer, todo lo que pondrás en orden, todo lo que vas a dormir, todo lo que vas a disfrutar…

Después si lo cumplís o no, bueno, eso es por lo que te amargás el domingo a partir de las 19 horas pero mientras tanto, mientras se es viernes, todo es felicidad, alegría, relax y esperanza mía…

Al menos yo me lo tomo así.

Todo comienza el jueves a la tarde, cuando salgo de trabajar más contenta que de costumbre porque sé que al otro día es viernes. Eso lo aprendí de mi amigo Gonz, que tiene al jueves como su día favorito de la semana.

El viernes a la mañana me levanto como siempre pero sé que es Casual Friday. Sí, ya sé que es muy noventosa la costumbre pero se ve que donde trabajo sigue vigente y no está para desaprovechar.

No, tampoco es para aparecer en pantuflas pero sí podés animarte a un look más informal y cómodo y jugarte un poquito más con los colores o estampas.

Y cuando termino de trabajar, salgo y me voy directo al shopping, a MI shopping. Voy ahí porque me espera una cita inquebrantable: masajitos.

Hay unas chicas que ofrecen masajes ahí mismo, en el pasillo y me dejo por 10 minutos. Digo “me dejo” porque sinceramente, no soy muy afecta a los masajes pero sentada ahí y que me masajeen los hombros y cuello (la cabeza no! Odio que me toquen la cabeza y los pies!) no está de más y para mí, es el tiempo justo.

Ellas dicen que les podés pagar lo que quieras pero sugieren  £1 por minuto así que con un billete de £10 me siento un poco mejor y más liviana.

Después sigo dando algunas vueltas y miro algunas vidrieras o me compro algo o no sé pero el tiempo vuela (en los aeropuertos y en los shoppings el tiempo es más veloz), paso por algún M&S y compro algo rápido y rico para disfrutar y me vuelvo a casa.

Llego a casa, le doy un besito a Ale y mientras preparo la cena charlamos y nos preguntamos qué película veremos. Nos sentamos a la mesa o al sofá y ya me desinflé: no quiero película, no quiero tele, no quiero radio: tengo hambre y tengo sueño, es viernes y mañana no voy a trabajar: demasiado para procesar como para querer concentrarme en una película…

Pero igual, qué bronca no poder aguantar más! Termino de cenar y no puedo más del cansancio!

Con lo último que me queda de energías, me saco el maquillaje y me hago una suave exfoliación con mi cepillito a pilas… y a la ca-mi-ta! Me voy a dormir con todas las ganas!

Yo me doy estos gustitos para disfrutar del viernes. Y usted?