Lógica Infantil

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Hace mil años, con mis vecinos que ya están casados con hijos!!

Cuando vivía con mis padres, siempre hubo niños en casa: cuando fuimos chicas, nuestros vecinos, sobrinos o primos. Cuando fuimos grandes, nuestros vecinitos y sobrinitos. Mi hermana y yo siempre estábamos rodeadas de niños y siempre les tuvimos paciencia aunque como mi hermana era más suave y yo siempre hablaba mucho y en voz alta, los chicos tendían a darle los brazos a ella!

Pero siempre teníamos en casa algún vecinito con quienes jugábamos, escuchábamos y nos divertíamos!

Y a mis padres también les gustaban los niños y eran muy estimados en el barrio.

Justamente, algo que extraño es el contacto con los niños, jugar con ellos y siempre recuerdo alguna que otra anécdota.

Algo que le llama la atención a todo quien tiene contacto con niños pequeños que empiezan a hablar y a pensar fluidamente, es que los chicos aplican mucho la lógica. Si esto es blanco, pues lo contrario es negro. Conjugan verbos como les parece lógico (“poní” en vez de “puse”), etc y hacen todo tipo de asociaciones.

Me acuerdo particularmente de dos, muy graciosas, una le pasó a mi hermana y otra me la contó mi mamá.

Una vez mi hermana fue a misa de niños, concretamente, a las misas que hacía el Padre Farinello que eran las mejores y más didácticas y divertidas. El Padre Luis (que nos bautizó a todos!) era un as dando misa, jamás eran aburridas y los chicos lo adoraban!

Ese domingo en que mi hermana acompañó a algunos vecinitos a misa, al salir de la iglesia uno de ellos vio el auto del Padre Luis, lo reconoció y lo señaló: “Mirá, ahí está el auto de Dios!”

Y la otra que me acuerdo que me contó mi mamá (no puedo creer que solamente esté contando dos, con los años que tengo debo tener miles, ya me las iré acordando!) fue así:

La hija pequeña de un vecino, de unos 3 años, todas las tardes solía venir a la puerta a charlar con mi papá y estaban así un buen rato.

Un día su mamá le preguntó dónde estaba y ella dijo que estaba charlando con “Don Coco”. “Quién es Don Coco?” preguntó la mamá. “Don Coco!” “Pero quién es? No lo conozco!” “Cómo que no lo conocés! Don Coco, el marido de Doña Coca!”

Es que mi mamá siempre fue conocida como “Doña Coca” pero mi papá era “Don Aldo”. Como se ve que ella no se había enterado o nunca le habían dicho el nombre de mi papá, asoció lógicamente y a mi papá lo bautizó con otro nombre!

Vos seguro tenés alguna anécdota que describa mejor la lógica infantil, no es cierto? Tuya o de tus hijos? Contame!