El Club De Los +40

40AÑOS

Oficialmente ya hacen 6 años que soy (involuntariamente) parte de este club y al cual me acostumbré y acomodé y por el cual sufrí de ser parte solo cuando transcuría el último año en El Club De Los 30.

A partir de cumplir los 40, empecé a notar muchos cambios y todavía sigo encontrando nuevos:

  • Las miembros de este club generalmente nos denominamos “chicas” porque, a pesar de las apariencias, así nos sentimos por dentro, todavía.
  • Usamos mucho las palabras “jovencito / jovencita”. Ejemplo: “Todo le queda lindo. Es tan jovencita…”
  • Cuando recordamos nuestro pasado adolescente (porque, sépanlo, alguna vez lo fuimos!) solemos decir con auto-cariño: “Era tan flaquita..” “Mirá qué cintura tenía!” “Mirá, ni un rollo!”
  • Usamos mucho la palabra “muchacho”.
  • Empezamos a repetir frases que decían nuestras madres.
  • Empezamos a entender a nuestros padres. Recordamos algún hecho puntual del pasado familiar y lo comprendemos desde la óptica parental y nos damos cuenta de cómo se sintieron ellos en esos momentos.
  • Perdonamos más.
  • Nos enojamos más seguido pero a la vez olvidamos más pronto.
  • Ya casi ni tenemos energía para discutir por lo que antes rabiábamos y ahora lo considermos una pérdida de tiempo.
  • Para lo que (o quien) nos esforzamos en cambiar y no podemos, le cabe un “Mah, si!”
  • Nos relajamos un poco con nuestra apariencia, lo que no significa que nos descuidemos: simplemente buscamos comodidad en la ropa, sobre todo en el calzado.
  • La salud nos empieza a preocupar y cada año sumamos algún dolorcito o ñañita nueva.
  • Empezamos a ver atractivos a los actores canosos.

Por eso, después de los 40, cada año se vive como una celebración de estar vivas, a pesar de estas arrugas, de estas ojeras y de estas canas.

Y te lo festejamos con estas rodillas, con este abdomen y con este derrière!

No es así?