Paladar Infantil

Cuando era chica comía de todo menos batata, hinojo e hígado. (Ni hablemos de los “sesos de oveja“…).  De grande ya acepté todo, tanto, que cada vez que voy a  Argentina, hay un día en me como un regio churrascazo de hígado.

Cuando uno es chico, todo es blanco o negro; entonces si algo no te gusta, no-te-gus-ta pero también pasa que te puede gustar algo que a muchos, especialmente a los adultos, les puede parecer un asco!

A mí siempre me gustó lo salado con lo salado, lo dulce con lo dulce y lo que se tiene que cocinar, cocinado.

Por eso, aún siendo chica, veía con espanto lo que otros chicos de mi edad comían y yo no podía entender!

Te cuento una serie de casos vistos en primos y / o amigos de mi edad y es como si todavía me estuviera viendo la cara de asco y sorpresa!!

  • Comían masa cruda; generalmente se robaban dos o tres fideos o tallarines de los frescos antes de que la nona los metiera a la olla.
  • Al churrasco le ponían ketchup.
  • Cuando la mamá ponía una torta al horno, corrían a lamer el bowl de la mezcla cruda que había quedado.
  • Ale dice que él comía ravioles crudos.
  • Otros comían el Nesquik en polvo a cucharadas.
  • Ah! Me acuerdo de ver a varios comiendo azúcar a cucharadas, también!!!
  • También de alguna que comía dientes de ajos como si fueran caramelos…
  • Ok, lo más asqueroso que podría considerar de mi parte, recordándolo ahora de adulta, era preparar la leche con Vascolet y que se hicieran grumos A PROPÓSITO para comerlos a cucharadas. Lo admito.

… En fin.

Supongo que todo esto se debe a la poca sugestión que se tiene siendo chico y también a que como no están muy al tanto de lo que les puede hacer mal o no, entonces comen algunas cosas inocentemente y sin preocupación alguna.

El ejemplo más loco?

Ale me cuenta que un día (tendría él unos cuatro años) tenía hambre y estaba solo en la cocina a la mañana temprano y su mamá todavía dormía.

Buscó y encontró pan lactal. Luego abrió la heladera y miró qué podía comer: Vio mayonesa y vio también dulce de leche. Como le gustaban las dos cosas, decidió untar una rebanada con mayonesa y otra con dulce de leche. Lo hizo sandwich y muy contento lo comió.

Qué tal? O acaso vos tenés otros ejemplos del loco paladar infantil para deleitarme? 😛  😛  😛

Contame ya! (De vos, de otros… o de tus propios hijos!!!)