Elegir

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1999 – Nunca hubiera imaginado que iba a volver!

Este año, en mayo, se cumplieron diez años que vivimos a vivir a Londres. Hablando con unos chicos que se alojan en casa, me hicieron notar que sí, elegimos vivir aquí, que nada ni nadie nos obliga a estar acá o a volver. Somos libres de transitar y moldear nuestro destino y siempre agradeceremos a nuestros padres que nos dejaron partir sin hacernos sentir culpables, felices de vernos felices, apoyándonos en nuestra decisión de espíritu aventurero.

Nosotros vivíamos en Argentina bien, normalmente. Yo tenía mi trabajo de toda la vida y Ale también. Hacía dos años que nos habíamos casado y ni por asomo teníamos planeada nuestra vida. Un día Ale cambió de trabajo y al segundo día de empezar me dijo: “Sabés que desde mi trabajo mandan gente a Londres a trabajar por unos meses?”

“Ay, qué lindo!” comentario de profesora de inglés.

Al día siguiente me dice: “Me quieren mandar a Londres por dos meses.”

“Ay, Ale andááááa!!!” Ale no estaba muy convencido pero accedió y estuvo en Londres con otros compañeros de trabajo de IT trabajando en una empresa. Nos extrañábamos mucho y hablábamos por teléfono. Él compraba una tarjeta que le daba unos tantos minutos para hablar a Argentina o chateábamos. En uno de esos días me contó que él, mirando las ofertas de trabajo, se dio cuenta de que perfectamente podía trabajar acá, con sus estudios y su experiencia.

De puro curioso, un día antes de volver para Argentina, mandó su CV a algunas empresas.

Lo que no podía creer es que a las semanas le caían ofertas de trabajo! Y, bueno, pero ya había vuelto…

A los cinco meses en su trabajo le proponen ir a Londres otra vez pero él se plantó: Voy si va mi esposa, solo no quiero ir.

Oh, placer! Me pagaron el pasaje y estuvimos tres meses! En esos tres meses hasta conseguí trabajo y todo! Y la pasábamos tan bien, nos sentíamos muy a gusto y cómodos.

Claro, supongo que tiene mucho que ver que ambos manejamos el idioma y encima yo, al ser profesora de inglés, disfrutaba de todo! Decidimos al llegar, que Ale mandaría su CV otra vez y, eventualmente, iría a alguna entrevista de trabajo, quién sabe…

Ale tuvo su entrevista de trabajo, tuvo una oferta, volvimos a Argentina, le llegó su contrato, lo firmó, renunció a su trabajo, tramitó con su pasaporte argentino el Family Permit en el Consulado Británico en Buenos Aires…

… y el resto es historia!

Bueno, nunca se sabe porque a veces fantaseo con vivir en otro país a ver qué tal pero muchas veces pienso en mi abuelo italiano que emigró y eligió Argentina para vivir y quedarse. Con Ale elegimos vivir aquí porque nos gusta, porque por qué no, porque el mundo es cada vez más pequeño gracias a la tecnología y las distancias y las comunicaciones son cada vez más cortas.

Pero de algo estoy segura: donde me toque vivir, sé que podré disfrutar de lo que me toque, sé que podré salir adelante, sé que me va a ir bien. Seré pesimista o fatalista en muchos aspectos pero me siento muy dueña de mi vida como para permitirme cambiarla o no, viviendo donde sea, buscando placer en lo que haga, sea leyendo, paseando, cocinando, trabajando o escribiendo acá, en el blog.

La esencia de lo que sos la llevás a donde vayas.

Gracias por leerme.