Viajar A Tu Interior

2005 – Diez Años. Primer viaje juntos desde Londres.

Viajar es maravilloso, todo es lindo pero en mi caso particular, viajar es viajar a mí misma además del lugar físico que visite.

Viajar deja al descubierto mi vulnerabilidad ante mi pasado, mi presente y mi futuro; porque viajar implica cambiar de contexto y eso en mí opera como una forma de pelar mi exterior.

Me vulnera ante mi presente porque hace que me replantee lo que en el momento esté haciendo en donde vivo para compararlo con la realidad del lugar que visito: Me imagino cómo sería mi presente viviendo en esa ciudad y eso ayuda a que absorba mejor lo que vea y a entender a las personas que allí viven y su forma de vivir.

Me vulnera ante mi pasado: Caminar sin o con rumbo fijo una ciudad y observar detenidamente un edificio o una persona, dispara recuerdos y el sentir la ausencia de quienes no están físicamente en mi vida.

Puede ser una señora peinada como mi mamá que justo se cruza cuando estoy por sacar una foto; puede ser un concierto de Pavarotti que vea en el avión y me llene de lágrimas recordando a mi papá; puede ser una nena seria que me recuerde a mi hermana menor.

El planteo del futuro es más desafiante y hasta intenso: Viajar provoca mi imaginación y muchas ideas locas parecieran ser lógicas al cobijo de un viaje. Eso que siempre pensaste que no es posible, mientras viajás tiene una razón de ser y cobra más sentido: hacés un “mapa mental” y te convencés de la ruta  a seguir una vez de vuelta a tu lugar.

Viajar, en realidad, no es solamente transportarte físicamente. Es también indagar en tu interior y dejar que ese interior se apodere de vos y saque hacia afuera eso que, por algún motivo, no sale a la superficie mientras vivís tu vida.

Viajar es terapéutico, sin dudas. Y muy sanador.

A vos qué te pasa cuando viajás?