The Rewrite

Te gusta enseñar?

Te gusta escribir?

Te gusta Hugh Grant?

Entonces tenés que ver The Rewrite!

En el vuelo de ida a Japón, tras haber lidiado con el poco amigable control remoto digital para que elijas qué ver o escuchar, consigo llegar a las categorías de las películas y profunda de mí, elegí “Hollywood”.

Te voy a lo seguro yo, eh. Nunca se me ocurriría una iraní o una de Kurosawa. (Bueno, sí, se me hubiese ocurrido a los 20 y pico, cuando era culta).

El caso es que pasando el dedo por la pantalla cual cavernícola (tal como excelentemente describieron las amigas Betty y Silvia en sus comentarios en este post) descubrí el póster de una película de Hugh Grant de la que nunca había escuchado o leído crítica, siquiera: The Rewrite, con Marisa Tomei.

“Marisa Tomei? De dónde me suena?”

Por supuesto que decidí verla y no pa-ré-de-re-ír!!!!!!!!!

Reír por lo que, para mi criterio, eran buenas líneas de diálogo; respuestas agudas y / o inesperadas, humor cáustico y sarcástico, salpicado con gotitas melosas de película romántica.

Es una película romántica pero distinta.

No porque el final sea insospechado o se toquen temas del más profundo intelecto y los protagonistas se besan al final después de haber dado sus sendas prédicas sobre el curso de la Humanidad y la falta de amor en general…

No. Es una película romántica distinta porque tiene humor del que poco abunda en Hollywood e incluye:

– Romanticismo para las chicas que gustan de Hugh Grant, o sea, nosotras las chicas de cuarenta / cincuenta y pico que lo vemos a él más añejado pero igual de bueno que un buen vino (y acá la cliché soy yo porque no tomo alcohol!)

– Romanticismo para las chicas que son maestras / profesoras que aman su profesión y están todo el tiempo dando a sus alumnos atención por demás, más allá de las horas académicas.

– Romanticismo para quienes gustan de escribir y sueñan con forjar con palabras esa idea que tanto da vueltas por su cabeza últimamente.

– Romanticismo para las madres que dejaron de lado su desarrollo personal para atender a sus hijos.

– Romanticismo para aquellos hombres que de una u otra manera son unos románticos y lectores empedernidos y aman a su familia y a veces no tienen las agallas necesarias (y el machismo poco desarrollado) para demostrarlo.

O sea, hay para todos y todas! Y para las fans de Jane Austen, también!

Además de lo agradable que es, te aseguro que te vas a reír mucho. Yo largué varias carcajadas mientras la veía y realmente me divirtió, me entretuvo y me sacó el sueño que tenía en ese momento y así, toda despierta y llena de alegría, me puse a escribir de un tirón y sin parar (con lapicera y sobre papel!) esto que vos estás leyendo ahora!

Mirala este fin de semana!