Cuando Comenzamos A Crecer

edulcorantes_seguros

Lavando culpas con edulcorante. Fuente

– Nos aparecen las canas.

– Nos empieza a doler la cintura.

– Pensamos dos veces al levantar algo.

– Lo levantamos igual y al otro día no nos podemos ni sentar!

– Nos miramos al espejo mucho o no nos miramos nada, depende de cuántas arrugas y / u ojeras nos vimos en ese momento.

– Nos bailamos todo en una fiesta y al otro día no nos podemos levantar de la cama!

– Queremos transnochar y nos quedamos dormidos a las 10.30pm un sábado.

– La idea de una noche loca es asado / empanadas / pizza con amigos. (Mejor no contemos la picada que lo precede.)

– Nos volvemos monotemáticos con que antes se escuchaba mejor música, nos vestíamos mejor, éramos más sanos / inocentes / inteligentes / responsables… (Mentira, obvio!)

– Comemos de más, total, con un té digestivo lo, justamente, digerimos.

– Pues no, al otro día nos morimos del dolor de cabeza / estómago / gastritis.

– Ir al baño se vuelve muy importante.

– Nos preocupamos si no fuimos al baño a la hora que vamos siempre.

– Tenemos ciclotimia fashion casi adolescente: O nos vestimos con lo mejor y flamante o no nos importa nada salir en pantuflas a pasear el perro o a buscar el diario o a abrir la puerta para que pase el plomero.

– Tomamos el café con edulcorante después de comer asado non-stop y de casi bajarnos una bandeja de tiramisú.

– Tomamos el café con edulcorante pero ya que estamos, nos comemos una o dos masas… o facturas!

– Nos la pasamos diciendo: “Qué flaca que estás…” “Qué flaca que era yo…” “No puedo creer que yo entraba en ese vestido / jean…”

… Y así.

Dale, vos seguro tenés más para aportar!