Tan Carnívora Y Tan Vegetariana

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Vegetariana en la práctica!

Siempre digo que soy carnívora por elección y vegetariana en la práctica. Bueh, vegetariana el 80% del tiempo porque como muchísimas verduras, vegetales y frutas y casi nada de carne.

Soy una carnívora-vegetariana, “una leona herbívora”!  😛 Suena raro pero bueno, peores son aquellos que se describen como vegetarianos pero solo comen queso, pastas, pizza y pan y no comen una sola verdura! (Hola, qué tal! Eso es no-comer-carne y, me parece, no es lo mismo…)

Durante la semana, como ensaladas, frittatas, verduras al horno o hervidas y es muy raro que coma carne a la noche. Como lo que, para mí, es más práctico y fácil de preparar. Como me gusta cualquier tipo de verdura y vegetal, es fácil crear una ensalada: un poquito de esto y aquello más sal, aceite y aceto y contenta total!

Y de postre, fruta.

No puedo dejar de comer carne porque me gusta mucho. De todas formas, desde que vivo aquí como muchísimo menos carne roja de la que comía en Argentina. Acá como más pescado, pollo, cerdo y cordero y una o dos veces por semana.

Lo que estoy notando desde hace rato es de que me estoy interesando por comer más sano todavía. Ya que no puedo tomar leche de vaca porque me cae pésimo, tomo las alternativas: de soja, almendras, avellanas, coco o la libre de lactosa.

Pero desde hace bastante que estoy tratando de limitar el consumo de harinas de cualquier tipo. Empecé como probando para ver qué pasaba y de lo que me dí cuenta fue que si dejás de comer harinas, no tenés ansiedad o hambre constantemente. Te calmás y te sentís más liviana.

Por ejemplo, hay días en que con desayunar mi tazota de mate cocido con leche es suficiente y hasta media mañana o casi mediodía, no tengo hambre.

En cambio, si al desayunar agrego algunas galletitas o una rodaja de pan, a la hora estoy que ME MUERO de hambre! Habiendo comido más! Cómo se entiende?

Y así estoy desde hace bastante. Lo habrás notado en las recetas que publico últimamente, no? Aunque esté tratando de cocinar más sano, no significa que me prive fanáticamente de algunos ingredientes o productos.

Como lo que haya, lo que encuentre, lo que me sirvan, lo que me tiente o lo que pida. Pero en lo posible, trato de que sea lo más sano y creo que lo mejor es ponerlo en práctica durante la semana, cuando el trabajo te demanda cierta rutina.

Entonces aprovecho y en esa rutina incluyo el evitar harinas y carne. Cuando viene el finde, estoy más tranquila y como sin culpa lo que tenga ganas.

Algo que me sucede a mí y no sé si les pasó a otras personas que lo hayan intentado, es que cuando dejás las harinas por bastante tiempo, ves una torta o pan y decís “Mejor me como una fruta!”, como si te causara cierto rechazo. Pero claro, una vez que probás… no parás!

Honestamente, estoy conforme con comer más natural y menos procesado. Me parece un positivo cambio de hábito y creo que, a la larga, tendrá sus beneficios ya que si con estos pasos vas de a poco, se te hacen carne (mirá qué apropiado!) y no los abandonás más!