Argentinitos En Roma

portadaromaOtro post sobre “Argentinitos En El Exterior” y esta vez escribe Marcela, una argentina que vive en Roma. A Marcela la “conocí” por el blog cuando ella me dejó un comentario allá lejos y hace tiempo, en el 2007 y al hacer click en lo que escribió, descubrí su hermoso blog Mardevientos, donde Marce escribía (y espero que lo siga haciendo nuevamente) acerca de su vida en Roma con una calidez única y con una sensibilidad tal que, muchas veces, sus entradas conmovían sobremanera.

Cuando fui a Roma nos desencontramos: el día que podíamos conocerla personalmente ella no pudo y hablamos brevemente por teléfono. Nos debemos un abrazo y un café o mate y espero que se dé pronto.

Así que aquí está Marcela, te la presento y ella se presenta así:

20141021_144347“Soy una cordobesa que llegó casi por casualidad a Roma en el 2002 y de a poquito fui echando raíces en la ciudad eterna.

Hoy, 13 años exactos después, comparto mi vida con un romano y tres pequeños ítalo-argentinos – Maia de 6, Marco de 3 y Malena de 1- que crecen y respiran aire italiano y a quienes me empeño en regalarles cada día un poquito de mi cultura argentina

La frase que siempre se me escapa de frente a muchas adversidades que nos toca enfrentar con los niños en Italia es “Este no es un país para niños”. Pero confieso, exagero, aunque siempre depende de la unidad que utilices como medida.

Italia no es Argentina. Al menos Roma no lo es. No sueñes un restaurant en el centro con un pelotero para los chicos, pero bueno, tampoco es fácil encontrar algo así en París o en Londres. Digamos que las atenciones son otras, y no menos importantes, pero diferentes. El culto por la “buena” comida es fundamental desde la primera infancia, y en general los más chiquitos, suelen ser el centro de la atención y de los favores de toda la familia italiana.

La educación en la escuela italiana se basa en la idea de que los niños no son flexibles y por ende, el mundo debe girar a su alrededor. Cada diferente ciclo presupone la presencia de una misma maestra que acompaña al alumno desde el inicio hasta la finalización del mismo. Estos ciclos no son anuales sino que corresponden a cada una de las escuelas: nido, materna y elementare (guardería, jardín maternal y escuela primaria).

Obviamente esto es para ellos el mejor método, cómo podría un alumno de 6 años tener una maestra diferente a los 7 o a los 8?. No, la figura debe mantenerse. A mi entender esto solo sirve para reforzar el conservadurismo de la sociedad italiana.

1° Ciclo- Nido – Desde los 4 meses hasta los 3 años.

No todas las mamás italianas eligen esta opción, sobre todo por la presencia  fuerte de las “nonnas” siempre dispuestas a dar todo por el bien de los nietos. Mis argentinitos, que son tres, fueron todos desde el primer año.

Las rentas en las guarderías no suelen ser nada económicas, sobretodo en las grandes ciudades como Roma y Milán, pero demostrando que los dos padres trabajan y que los ingresos de la familia son normales y no VIP, es posible acceder a las guarderías estatales a cargo de los municipios, que generalmente son las mejores.

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Marco.

El Nido comprende de 3 años, y como ya lo expliqué al principio, las mismas maestras que los reciben con 4 o 6 meses, son las mismas que  los acompañan hasta la finalización del Nido. Cambian solo de sala, con diversas necesidades para cada edad. Las clases tienen un máximo de 24 alumnos con una relación de 6 alumnos por maestra.

2° Ciclo- Materna o de la Infancia – Desde los 3 a los 6 años.

La oferta de las escuelas maternas es mucho mayor que las de Nido, y además es casi completamente estatal o municipal (existen escuelas privadas pero estas forman una pequeña parte de la torta).

La  particularidad más importante de este ciclo son las clases mixtas, y no llamo mixta al hecho de ser de ambos sexos, sino de edad. En una clase de no mas de 22 alumnos hay niños de 3, de 4 y de 5 años. Esto, que al inicio puede parecer un problema, al final es una gran ventaja: los más grandes se ocupan al inicio de los mas pequeños y a pesar de estar en la misma clase, cada edad tiene diferentes tareas, pero siempre compartiendo todo.

Generalmente en este ciclo está siempre incluído el almuerzo (el primer horario de salida para las escuelas públicas es a las 14 y el siguiente a las 16) con la infaltable dieta mediterránea: un primer plato de pasta o arroz,  un segundo de proteínas acompañado de verduras y fruta o postre.

También en este caso las maestras, que suelen ser dos, serán las mismas los tres años de la duración del ciclo. Cada escuela materna propone año tras año proyectos diferentes, algunos duran mas de un ciclo lectivo, otros anuales.

Maia, la primera de mis tres, tuvo como proyecto largo la historia de Roma. Así conocieron los orígenes y la vida en la Roma Antigua; visitaron museos, Coliseo, acueductos romanos… y los trabajos que traían a casa eran todos representando los monumentos más representativos de la ciudad.

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Con Maia y Malena en la panza!

Para el segundo de mis argentinitos, Marco, el proyecto es la epopeya de la Eneida, la historia, el incendio de Troya. Esto incluye obras de teatro, canciones, lecturas, y trabajos relacionados a esta “leyenda”

3° Ciclo- Escuela elementare – Desde los 6 a los 10 años.

Clases de máximo 22 alumnos (en mi caso el horario elegido es completo desde las 8.30 hasta las 16.30), con dos maestras que también en este caso acompañan a los alumnos en todo el proceso de los 5 años de escuela.

La escuela estatal es gratuita, con un pago mínimo para las actividades tipo música / teatro / gimnasia. Los alumnos generalmente usan guardapolvo, y en algunas escuelas privadas (siempre pocas) uniforme. También como en la escuela materna, el almuerzo está incluído para las clases con tiempo completo, con el pago de una cuota equivalente a 4 euros al día por alumno.

El nivel de la escuela, en cada ciclo, está apoyado en la maestra. La escuela puede ser buena, pero si la maestra no lo es, todo está perdido, ya que no es posible solicitar cambio de secciones.

Y hasta acá llegamos con la escuela, italiana. Si me quedara solo en eso,  mis tres argentinitos M (Maia, Marco y Malena) se convertirían solo tres italianos con mamá argentina y nada más, así que desde el principio, desde que me convertí en mamá en el 2008 y con la posibilidad que ellos crecieran acá, me dediqué a hacer todo lo posible para hacer de ellos tres argentinos de verdad.

Tuve que refrescar mi memoria, reflotar viejas canciones, sonidos e historias, buscar nuevas y en ese proceso descubrir mil cosas nuevas que me ayudaron. Hay dibujitos actuales en los cuales basé mi educación argentina y que hasta me regalaron más de una lágrima de alegría mientras escuchaba en sus vocecitas versos que mi memoria había enterrado… Ellos y yo nos divertimos mirando dibujitos como Los Mundos de Uli, Medialuna y las Noches Mágicas.

Y así como me ocupo de la historia, de las canciones, no puedo olvidarme de la comida: un plato de milanesa es saber que ellos me harán cara de fiesta y trato que nunca falte el dulce de leche en mi alacena…

Solo recuerdo que una de las mayores preocupaciones cuando me convertí en mamá en el 2008 era tratar de hacer de esa primera (y después con los años, del segundo y de la tercera) un argentino, mas allá de la emisión de un pasaporte.

Creo que tomé los caminos justos. Por ahora!”

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Hermosa familia!

Muchísimas gracias Marcela por este relato que ha sido emocionante una vez más, porque además de contarnos en qué consiste la educación italiana, te preocupás por enseñarles  a tus hijos sobre la cultura e historia argentina y eso es algo que los enriquecerá y habla de una mamá responsable.

Qué pensás de lo que relató Marcela? A mí me gustó mucho por las razones que escribí más arriba y me sorprendió gratamente saber del importante rol de las nonnas!

A vos qué fue lo que más te gustó aprender? Contame!