Trilogía De Buenos Aires (Relato 1)

De cómo me sentí turista en Buenos Aires

 

Normalmente cuando estoy en Argentina, suelo pasar el tiempo con mi familia así que sólo me tomo un día para ir a “Buenos Aires”, o sea, “Capital”, o sea, “el centro”.

Esta vez estuve con una pata en Quilmes y otra en Palermo, donde nos alojamos en un departamento que estaba en Malabia y Paraguay, cerquita de una zona que creo que visité dos veces viviendo en Argentina y ahora me gustó mucho por la gran oferta gastronómica y de diseño que hay. Ya me explayaré al respecto pero primero quisiera contarte de una sensación nueva para mí: Esta vez, como nunca antes, me sentí turista en mi país.

Fue raro porque vuelvo seguido pero no sé qué pasó ahora: Quería pasear por San Telmo, quería comer en parrillas, quería comprar recuerdos, sacar foto de todo lo que me cruzara… Y lo raro es que descubría monumentos o edificios o cúpulas que habrán estado TODA LA VIDA ahí pero para mí, las había visto por primera vez!

No sé si tuvo que ver también que esta vez fui con Ale y él hacía como dos años que no regresaba y andaba como loco con el dulce de leche, alfajores, carne, etc., que me contagió. O que era otoño. O que ya son muchos los años que vivo afuera y empezás a ver todo con otros ojos.

Pensé que sería una muy buena idea mostrar algunos rinconcitos de Buenos Aires porque no sólo me leen desde Argentina y, además, si cuando viajo a alguna ciudad te muestro todo lo que puedo, por qué no hacerlo con la ciudad capital de mi país?

Esta es la zona llamada ahora Palermo Soho. La calle Armenia, frente a la plaza.

Hay muchos cafés y restaurantes y aprovechamos algunas mañanas para ir a desayunar. La mayoría son muy coquetos y los que tienden a ser muy shabby chic me gustan más que los que hay acá, en Londres. En Buenos Aires son mucho más limpios y con más sol, más espaciosos y mucho más grandes!

Un día fuimos a almorzar a Puerto Madero y caminamos un cachito por ahí, increíbles los edificios mirando al río.

Fuimos con Débora, entre otros y acá estamos con “Carlitos”.

Ya que estábamos cerca, emprendimos la caminata hacia San Telmo, más que nada porque quería sacar fotos por El Paseo de la Historieta.

Se trata de un camino que seguís y te vas encontrando con estatuas de personajes de historietas argentinas. Es un hermoso paseo al pasado!

Con Paturuzú y Gaturro. Y el detalle del semáforo!

Algo que rescato de este paseo es que cada estatua tiene una placa explicando el personaje y su autor y además tiene flechas que señalan donde queda la próxima o la anterior estatua. Eso es genial!

Ale con las chicas Divito y luego con nosotras y Clemente y también con Don Fulgencio.

Ale con Larguirucho y nosotras con Matías.

Pero no sólo hay estatuas. También dibujos de celebrados dibujantes.

 Mientras caminábamos por los bellos rincones de San Telmo…

…nos íbamos acercando a ella. Esta cola es para sacarse una foto a su lado!

Mafalda! Tan chiquita y tan linda!

Ahí nomás está la casa! Calle Chile 371.

Así como cuando con Gonz y Ayita estuvimos en Nucha sobre la calle Armenia (ya escribiré sobre ese lugar cuando muestre lo que comimos), me pasó que se cortara la luz en el teatro cuando estaba a punto de ver Priscilla, con Pepe Cibrián Campoy! Tenía tantas ganas de verlo!!!

Pues no pudo ser! Levantaron la función y se reprogramó para un día en que yo no iba a estar… Pero lo vi a la salida del teatro y le dije “Pepito, me vine desde Londres a verte..!!!” “Ay no me digas…” me respondió. Le pregunté si me podía sacar una foto con él y me dijo que por supuesto y me queda de consuelo la foto y un abrazote que me dio.

Con Pepito, un amoroso, a la salida del teatro sin luz.

 Con Ale, Gonz y Ayita en Nucha, sin luz. Nos fuimos con la pancita vacía!!!

Me gustó volver y ver por ejemplo, lo hermoso que está Puerto Madero, a la par de cualquier ciudad cosmopolita pero a la vez me preocupó que este “avance” importante en la arquitectura de la ciudad y en la limpieza y orden no se vea reflejado más allá de la Av. Alicia Moreau de Justo. Me parece que no ha sido pareja esta evolución, los barrios bien adentro están bastante deteriorados. Y no recuerdo haber visto TANTO graffiti y tantas veredas rotas!

Me gustó el sistema Metrobus. La “V” es de “victoria”. O para hacerme la joven.

También estuvo lindo ir al primer día del Buenos Aires Market. Lástima el día medio lluvioso. 

Y bien, esta ha sido la primera parte de mi Trilogía. Me ha costado comenzar a escribir porque escribir sobre Buenos Aires para mí significaba confirmarme no estar allí y extraño. Pero de souvenirs me traje:

Unos Capitán del Espacio que me regaló mi hermana y un delantal muy divertido!

Estuvo bueno ser turista en Buenos Aires!