Den Haag

Luz Y Sombra
 La caminata del día de hoy que hicimos en Den Hagg (La Haya, donde nos alojamos) dejó un poco de lado al paisaje florido y casi campestre que fue protagonista en el día de ayer por Amersfoort.
Hoy el paseo se concentró en seguir un camino pre diseñado que encontramos en una guía finita que compramos (sí, compramos!) 
en la oficina de información turística.
En Londres ya había comprado una guía Lonely Platnet de Holanda que traje aquí, por supuesto, pero vi que no tenía marcado un itinerario típico para el visitante: había sólo un mapa de un pequeño sector de la ciudad, unas cosas señaladas, una breve descripción y ya. 
En esta guía que compré a €2.50 (un robo, realmente) ya había un itinerario y más que nada era para ver y disfrutar de los nueve siglos de arquitectura en esta ciudad holandesa.

Había también un mapa pero era incompleto, tenía tres caminatas señaladas y sólo una tenía discriptos solamente seis edificios.

Pues ya listos con la guía bajo el brazo nos disponíamos a partir hasta que caímos en la cuenta de que ya era el mediodía (nos levantamos un poco tarde hoy) así que preguntamos dónde podíamos ir a almorzar comida holandesa típica.

La empleada nos miró un poco desorientada y nos preguntó: “Cómo… comida holandesa?”. Yo la miré aún más desorientada. “Lo que pasa,” explicó “es que generalmente la gente no sale a comer al mediodía o si lo hacen, comen algo simple: un sandwich, un café, una ensalada… A la noche sí, se sale más a un restaurant…”

Bueh, qué hacer? Comenzamos la caminata!
Con la primera iglesia protestante que se instaló en La Haya, en el siglo XVII.
Unos pasos adelante y llegamos a la Plein, la típica plaza y qué contraste!

Donde por supuesto hay un monumento y cafés donde sentarse al sol.

Por suerte, ahí nosotros encontramos un lugar para comer! 

Y después de almozar seguimos, admirando el antiguo Ministerio de Justicia.

Ahí nomás, a la vuelta de donde almorzamos, está la calle Herengracht y casi sin darte cuenta pasás por al lado de una farmacia.
Que de afuera no dice nada.
Pero adentro está tal cual conservada como lo era a principios del siglo XX!
Cuando llegamos a la esquina, vimos este bonito y antiguo edificio.

La Casa Mercnatil, tradicional estilo holandés del año 1920.


Pero a mí me gustó más el de enfrente!

Luego fuimos por una calle que tenía todo el aire de ser peatonal pero acá nuna se sabe! Las bicis y las motos pasan también entonces hay que mirar y prestar más atención que de costumbre porque uno encima, anda mirando para arriba todo el tiempo y cuando baja la mirada es para leer alguna información!

A lo largo de esta calle, Grote Markstraat, vimos varias esculturas coloridas y locas!
 Ale me dijo que él quería ir a un museo, el museo de M.C. Escher, un artista del cual recordaba haber visto algo en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, si no me equivoco…
La exposición permanente se lama “Escher en el Palacio”.
Esto es porque sus trabajos se exponen en el palacio que compró la Reina Emma en 1896.
El palacio es bonito por dentro también.
 
Está decorado con un estilo lindo y hasta cómico, de sus techos cuelgan arañas muy originales!

Este es el guardarropas. Sí, así y no había nadie vigilando!
Colgabas tu campera y te tenías que acordar del número de perchas. Pero también había lockers donde guardabas tus bolsos si querías.
La verdad, la visita al museo fue un flash! Porque al final del recorrido experimentabas, de alguna forma, los espacios paradójicos que él tan bien supo desarrollar.

Y nos divertimos mucho!

Un datito de color, a la salida del museo, sobre la misma calle en el  númer 80 
se encuentra la casa más pequeña de La Haya.

Hicimos un alto para tomar un delicioso helado y nuevamente, nos dirigimos a seguir disfrutando de La Haya.
Encontramos un shopping al que se apodó “Caja de bombones”, diseñado por un inglés.
Para esta última sección del paseo, fuimos para el Paleistruin, un parque 
desde donde se tiene una vista parcial del Paleis Noordeinde.

 Este palacio data del siglo XVII y fue reinaugurado en 1813, luego de que Willem I se coronara como rey.

Lo usaba la reina Beatrix para trabajar y para recibir dignatarios.

Cansados, con las pocas fuerzas que nos quedaban, bordeamos el Hofvijver desde donde veíamos los modernos edificios.
El que tiene una “cúpula” casi celeste, es apodado “exprimidor” y fue diseñado por César Pelli.

Qué día ajetreado! Por suerte el clima nos acompañó, brilló el sol y todo se hizo más bonito y llevadero!

Mañana nos espera un día… que ni quiero pensar porque será muy intenso, tal vez no porque tengamos que ir a muchos sitios pero tenemos unos horarios a cumplir y hay que madrugar!!!

Gracias por pasar y comentar, les agradezco mucho y sepan entender que no me quedan ni fuerzas para contestar cada uno, sólo estoy con piloto automático escribiendo esto!

Hasta mañana!!!