Animalitos De Mi Barrio

Vivo en un barrio hermoso, para mí no hay nada más bello: Estoy a 15 minutos en subte del Big Ben pero salgo al balcón y tengo al Támesis pegadito; salgo a caminar y tengo reservas ecológicas todo alrededor, lagos, bosques, mucho verde… es de ensueño.
Y lo que trae aparejado es que todo está muy bien conservado y gracias a que se cuida mucho el estado de estos ecosistemas, hay animalitos que andan libres por todos lados y te los voy a presentar hoy, que es su día.
Por ejemplo, los pájaros. Me costó tanto sacarles fotos! Son muy huidizos y enseguida se vuelan así que me tuve con contentar con sacarles un poco de lejos con todo el zoom posible y recortar las fotos para que se vean bien.

 Este es chiquito y el pico es bien naranja. 

 Hay muchos cuervos y hay uno que escucho graznar todas las mañanas. Me caen simpáticos.

Creo que este es un magpie, como los que vi en Australia. Son grandes y bonitos.

Estos son parecidos y tienen unas plumas azules.

Como hay lagos y lagunas, hay muchas variedades de patos.

 Están estos clásicos. El macho es el de colores vivos, la hembra la marroncita.

 Esta clase de pato es nueva, el año pasado no estaba.

Estos también son nuevos. Tienen el pico azul. No son bonitos?

Este que les voy a mostrar siempre me llamó la atención. Es una mezcla de pájaro y pato porque tiene las patas como un pato pero la cara, no!

 Además de tener un jopo blanco sobre sus ojos.

Acá tienen sus casitas y pequeñas islas donde hacen sus nidos.

Pero me faltan los más grandes…

Si vos un día andás por mi barrio (o por cualquier barrio de Londres) y ya es de noche y creés ver un perro suelto, no: No hay perros abandonados, se trata de zorros. Los zorros andan libres y de día duermen entre la hojarasca y los arbustos y de noche, salen. 
La gente no les tiene mucha simpatía porque se comportan como los perros abandonados, justamente: hay que meter la basura en los contenedores SIEMPRE porque si no, ellos rompen las bolsas y desparraman todo!

A mí me gustan y a veces alguno con “insomnio” anda dando vueltas!!

Descubrí que no ladran, emiten un sonido raro, una especie de grito.

Son preciosos! Pero por las dudas no me les acerco mucho aunque son asustadizos.

Y llegamos a las simpáticas, a las locas que andan corriendo y trepando por todos lados!

Las ardillas!

Las de mi barrio no son tan confianzudas como las que podés llegar a ver por los parques de Londres central porque esas saben que la gente les da algo de comer. Estas se asustan de nada y así como a veces de chica me cruzaba algún sapo reventado en la calle, me ha pasado ver a una ardilla aplastada… Pobrecita.
Este ha sido mi festejo del Día del Animal y lo quiero terminar de la mejor manera: Mostrándote los cuatro hijitos que tuvo la gata que adoptó mi mamá sin saber que venía con “sorpresas”!

Preciosuras! Dos igualitos, uno gris y otro atigrado como la madre!

Qué tal la presentación en sociedad de los animalitos de mi barrio y de los gatitos argentinos? Cuál les gustó más? A mí, todos!

Postales De Holanda Explicadas

Estos hermosos 5 días que pasamos en Holanda fueron encantadores, coloridos y entretenidos.

Fuimos para Semana Santa y en la casa de Tony, el amigo de Ale, las nenas habían ya decorado sus arbolitos de Pascuas!

Bellos!

Descubrimos muchísimas más cosas que aquella vez que fuimos a Amsterdam por un fin de semana y te paso a mostrar qué me llamó la atención  y qué te podría recomendar si fueras. 
Entonces, aquí van mis postales explicadas:
Viajar
Las tarjetas magnéticas se recargan con dinero en las máquinas correspondientes y después las usás en toda Holanda para ferries, trenes, colectivos, etc. Algo MUY IMPORTANTE: 

Debés tocar la tarjeta (para que sea “leída”) cuando entrás al transporte y cuando te vas del mismo. 

En algunos lugares hay molinetes para entrar, en otros nada. De todas formas, no hay forma de no pagar.

Hay inspectores en todos los medios de transportes. Este es en el tram.

Hay trenes de uno o dos pisos.

Muy cómodos y con un sector aislado, el sector “silencioso”.
El idioma para entenderlo puede ser un problema pero hay pantallas con indicaciones claras.
En el único medio donde no usás la tarjeta es con los taxis acuáticos.

Oh, las bicis!

Adoro este país donde se adora la bicicleta! Las bicisendas están en todos lados; donde veas una calle, al lado y un poquito separado, corre una bicisenda. Podés trasladarte por toda Holanda en dos ruedas y es una delicia ver tantas y tan distintas! Mirá:

Bici de madera.

No es excusa tener niños para usar el auto y no la bici.

Los llevás ahí, con o sin techo.

Van bien amarraditos, como podrás apreciar.

Si tenés dos, uno atrás y otro adelante y con pantalla para protegerlo del viento!
 Si andás en sillas de ruedas, también te podés trasladar fácilmente.

Aquí “entrás” con tu silla de ruedas y salís con motito!

Si no, esta otra opción: entrás por atrás y salís con autito!

Comer

Cuál es el snack nacional? Las papas fritas? Las croquetas? Van mano a mano y se comen a toda hora! Las papas no son finitas pero son tan deliciosas! Te las sirven en cono y son por demás generosos! El cono más grande es gigante y es costumbre que te lo sirvan con un copón de mayonesa, la cual, como me hizo notar Tony, es bastante dulzona.

Probamos las muy famosas Van Gogh, en Amersfoort.

Salud! El mío es el tamaño más chico y no pude terminarloooooo!

Como había contado, comí arenque y este es el sandwich que me arrebató la gaviota.

Les recomiendo estos lugares donde se come muy bien y a muy buen precio.
En Den Haag amé Julia’s Cucina Italiana! Es un local de comida rápida sanísima. Sirven 5 tipos de pastas y elegís la salsa que quieras y los chicos te la cocinan a la vista en el momento. Hierven la pasta (que sacan del freezer y algo cocinada debe estar) y mientras, te hacen la salsa ahí mismo!

Sano, rico y el café es Illy y hay snacks italianos, como este amaretto delicioso!

Lo encontrás en todos lados! Un supermercado que tiene de-to-do y está abierto hasta tarde!

Lugares donde comprar algo para comer o “picar” alguna croqueta hay muchos como este.

En Den Haag también, está este lugar donde íbamos a desayunar.
 Sirven unos desayunos con cierto dejo a turco. Sabrosa toda la pastelería y había mucha gente de la comunidad. Eso es buena señal!

Börek de papa para Ale y kalem böreği de queso feta para mí!

Para la merienda, si estás en Rotterdam, el apple pie de Dudok es famoso!

El lugar por afuera no dice mucho, pero adentro es súper clásico!

Ale comió el apple pie, yo no soy muy fana y menos si tiene pasas de uva!

En Keukenhoff Gardens comí unos ricos poffertjes.

Se trata de unos mini panquequitos cocinados en esta plancha especial.

Por favor, qué ricos que son! Comés uno o comés cien, no importa, seguís igual!

La mejor heladería, después de la argentinas y las italianas. Florencia, en Den Haag.

Otra heladería para recomendar es Venezia, en Rotterdam, atendida por un italiano que habla perfecto castellano después de haber estado unos meses en Argentina! No le saqué fotos, qué distraída! Lo que noté es que es costumbre servir los helados con un copo de crema batida.
Te dio sed? Llená tu botellita acá! Esto lo vi en la estación de Amersfoort.

Nos tocaron días con sol, con poco sol, con frío…
En algunas estaciones tenías esto! Tocabas un botón y se prendía!
Cuál fue mi impresión general? Sería el país perfecto si aceptaran tarjetas de crédito en todos lados porque en muchísimos lugares aceptaban solamente tarjeta de débito Maestro, al igual que algunas máquinas expendedoras de boletos. Efectivo o débito, así es en casi todos los lados.
La gente es muy cortés y amable, todos hablan inglés y además, son altos! Leí que los holandeses tienen la altura promedio más alta del mundo y es cierto! Y flacos! Es que, claro, a todos lados van en bici y también son de hacer mucho deporte.
También diría que son gente muy bella y para muestra, miren lo que es la familia de Tony!
Karen, Isabel y Sofía, hermosas! Me encantó conocerlos!

Madurodam En Scheveningen

No es lo que parece…

En nuestro último día en Holanda teníamos pensado caminar por alrededores del hotel donde nos alojamos en Den Haag: Está la peatonal cerca y el plan inicial era desayunar tranquilos y luego pasear. Pero justo cuando nos estábamos preparando para irnos del hotel, sacando unos mapas y guías que no utilizaríamos, encontramos un folleto que habíamos obviado y era sobre Madurodam.
Entonces tuvimos esta idea: qué tal si vamos a Madurodam y luego seguir en tram hasta la playa?
Bravísimo! Eso hicimos y te lo paso a contar y mostrar!
Madurodam es un parque en miniatura a escala 1:25 donde se recrean diversos edificios y palacios holandeses, muchos que ya hemos visto ao vivo.
Se llama así por George Maduro, un estudiante de Curazao, que según me cuenta Wikipedia, que luchó contra la ocupación nazi pero murió en un campo de concentración en 1945.
Fue precioso visitar este predio y te puedo asegurar que todo está perfectamente recreado en miniatura. Muchas de las fotos las saqué con efecto “miniatura”. Otras, no.
Mirá qué bellezas!
Palacios y castillos.
Se recrean escenas de la vida cotidiana también y muchas clases de diversos paisajes.
Paisaje campestre con molino incluido.
Fábricas.
Con mi altura, no estoy para ponerme de parámetro de nada, pero para que tengas una idea…
Pero acá soy Godzilla.
 Lo que me fascinaba era que muchas cosas funcionaban mecánicamente.
Los diferentes trenes andaban.
Los autos y camiones, también.
Los barcos se movían según cómo los manejaban los chicos.
Porque es muy interactivo también. Había comandos para que los chicos, mecánicamente, pudieran hacer mover los barcos u otras cosas.
Este edificio lo mostré cuando escribí de Den Haag!
Me parece que acá recrean la fiesta del rey, que se hará la semana próxima!
 Acá se recreaba el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Bueno, en fin, todo es bellísimo y lo que más me gustó que el agua es real, los árboles son bonsai, las flores que ves también son de verdad. Es maravilloso! Todo detalle fue tenido en cuenta y, a pesar de que es una exhibición al aire libre, no hay NADA que esté despintado, deterioridado, deformado u oxidado. 
Está todo en perfectas condiciones!

Pasando el mediodía, como vimos que salió un sol hermoso, con más ganas fuimos a la playa.


Nos tomamos ahí mismo, a la salida de Madurodam, el tram 1 que nos llevó a la playa de Secheveningen.

El centro está muy cuidado.
Las veredas son anchísimas!
Como lo son las playas!
Hay negocios típicos.

Hay muchísimos restaurants lindos que dan a la playa.

Y un hermoso y gigante hotel.
En eso, se me antojó comer un pescado típico de aquí, el arenque. Un señor en un puesto lo vendía así como si hubiese sido hecho al escabeche, pero te vendía el pescadito entero, sin cabeza y sin cola y en un sandwich con un poquito de cebolla picada.
Cuando me lo dio, me adivirtió: “Cuidado con los pájaros” y me señaló una gaviota.
“En serio?” le pregunté incrédula.
Le pagué, dí dos pasos, un mordisco y al segundo me quedé con cero sandwich! Una gaviota me lo quitó y me dio el susto de mi vida!
El señor me vio y me dio otro sandwich sin cobrarme…
Porque fue horrible, no sé cómo explicártelo. De repente te quedás con la boca abierta, literal y figurativamente porque no entendés nada! Ves tu comida en el suelo y todas las gaviotas como locas!
Encima que yo las odio!!
TE ODIO!

Y después de esta desventura (y sí, lloré de la bronca, lo admito!), nos tomamos el tram 1 y la vuelta fue por demás hermosa.
Mirá por dónde volvíamos!!! Por el medio del bosque!!!
Cuando llegamos a la “ciudad”, pasamos por la embajada de Argentina.

Para las 4pm ya estábamos en el hotel haciendo el late check-out y despidiéndonos de Holanda, un país al que ya decidimos volver una y otra vez.
Ha sido un placer recorrer sus distintas ciudades, fueron pocos días pero muy intensos!
Hasta la vuelta, Holanda!

Rotterdam

Oh, sí, Rotterdam!

Pues así como Tere y Betty adivinaron, hoy fuimos a Rotterdam, una ciudad con mucha originalidad y mucha variedad de lo que sea, más grande, me parece (o con más para ofrecer) que Den Haag.
En realidad, tengo la sensación de que cada una tiene su “actitud” y Rotterdam es más directa, más de ir al punto.
Pero se ve hermosa desde cualquier ángulo!
A Ale le pareció que es una ciudad con aires setentistas muy fuertes. Eso concluyó al ver los edificios, muy de esa época en cuanto a diseño.
Es que durante la Segunda Guerra Mundial, Rotterdam fue bombardeada hasta casi desaparecer y fue reconstruyéndose a través de las décadas que siguieron. Por eso quedó muy poco del clásico estilo holandés.
Se respira, por ende, un cierto aire al “todo vale” y un ejemplo de ello es esta estatua que está en plena peatonal, la calle Oude Binnenweg:
Papá Noel posando con… eh… bueno.
Llegamos casi al mediodía  a la Estación Central y ahí mismo ya empezás a tener idea de lo que verás durante la caminata.

Por ejemplo, estos edificios.
O estos.
Por ahí pasaba el tram, qué lindo! Sobre césped prolijamente cortado y mantenido.

Seguimos un recorrido que había en una guía que TUVIMOS QUE COMPRAR en la oficina de turismo que estaba en la estación. Me quejo porque creo que esa clase de información tiene que estar disponible gratuitamente para los turistas, como pasa en la mayoría de las ciudades que he visitado. Realmente no recuerdo que haya pagado por guías finitas con información básica. Pero bueno, en fin…

Esta es la hermosa municipalidad.

Pasamos por un paseo de compras hundido, diseñado por un americano, especialista en diseñar shopping centres.

Se nota el estilo americano! Y allí atrás, el edificio de la Bolsa de Comercio.

Otro edificio precioso es Laurenskerk, una iglesia estilo gótico, muy dañada por las bombas de 1940.

Pero que hoy está totalmente refaccionada.

Allí enfrente está la estatua de Desiderius Erasmus, una escultura de bronce que data de 1622 y es la más antigua de Holanda.

Erasmus nació en Rotterdam y es el símbolo de esta ciudad.

No aguantaba más, quería llegar cuanto antes a ver las casas cúbicas!!!!

Piet Blom fue elegido para construir un puente inusual sobre una calle con mucho tráfico. El resultado fueron estas casas que son habitadas y hay hasta un hostel!

Hay muchos patios internos. No es genial?!?!

La número 70 es un museo y ejemplo de cómo podrías disponer de las habitaciones!

Del otro lado, desde el Oude Haen, un puerto interno, se tiene otra vista magnífica!

También vimos este precioso edificio del año 1898, uno de los primeros rascacielos de Europa.

Se llama Witte Huis, de estilo Art Nouveau.
Bordeando el canal, vimos el edificio apodado Red Apple porque había un mercado de manzanas.

Ahí cerquita hay en una plaza una estatua de bronce que fue hecha en 1951 e impresiona cuando sabés qué simboliza:
El agujero en el cuerpo simboliza cómo Rotterdam fue “herida” por el bombardeo alemán.
Caminamos en dirección al hermoso Puente Erasmus que está sobre el río Maas. 
Tiene 139 metros de alto y está suspendido por 40 cables. Lo apodan “El Cisne”.
Se tiene una vista espectacular de edificios espectaculares!
Una vez que lo cruzamos caminando, llegamos a ver el Pabellón Flotante.
Son tres globos entrelazados, el más grande tiene 24 metros de diámetro. Es un piloto para una futura urbanización flotante en Rotterdam.
Al lado está esta escultura del planeta Tierra hecha con botellas descartables!
Aquí se ve al hermoso hotel New York secundado por varios otros edificios altos.
Tomamos un taxi acuático (un bote, bah, parecido a los de Tigre, si mal no recuerdo) y cruzaos a otro sector de Rotterdam, Veerhaven, donde vimos edificios más clásicos.
Como estos.
Terminamos nuestro día por la zona de Oude y Nieuwe Binnenweg, una zona de calles peatonales con muchos pubs, negocios, coffee shops.

Donde también había arte por todos lados!

Y por donde se encuentra la estatua de Papá Noel que mostré al principio!

Fuimos a cenar, ya no dábamos más y volviendo a la estación tuvimos la oportunidad de sacar mejores fotos con la poca luz que había.
Schouwburgplein.
Y al rato se largó a llover con todo!
Pero por suerte estábamos cerca de la estación así que enseguida tomamos nuestro tren de regreso y acá estamos!
Gracias por pasar y leer, me encantó leer los comentarios del post anterior, gracias por pasar y tomarse su tiempo!
Nos leemos pronto!

Campos De Tulipanes En Lisse

No se puede todo en la vida. No se puede estar bien con dios y con el diablo. No se puede caminar y comer chicle. No se puede elegir alguna que otra foto cuando sobrevolás campos de tulipanes y cuando visitás un parque… No se puede! No se puede!
Cómo me costó elegir las pocas fotos que publicaré en este post porque los colores que yo he visto hoy difícilmente los vea juntos y tan bien combinados en otro lado!
Los tulipanes siempre fueron mis flores favoritas junto con el jazmín y, sinceramente, pasé un día maravilloso!
Lo comenzamos bien temprano cuando fuimos en tren al aeropuerto internacional de Schiphol para tomarnos desde allí un bus que nos llevó a la Terminal de Aviación General de donde parten aviones privados. 
Tuvimos que llevar nuestros pasaportes, los chequearon todo manualmente con sticker y planilla, papel y lapicera y al ratito se acercaron (éramos un grupo de 12 personas) el capitán y el copiloto quienes tan divinamente se presentaron, nos explicaron cómo sería el vuelo y que no íbamos a volar muy alto y que una vez que el avión tomara cierta altura, nos podíamos desabrochar los cinturones y movernos por todo el avión a nuestro gusto.
También, para placer de Ale, nos dijeron que la cabina iba a estar abierta durante todo el viaje así que también se podía sacar fotos de ese sector. Volamos en un DC-3 de 1944, un avión pequeño que solía usar la familia real de Holanda.
Ahora lo bautizaron Princesa Amalia, por la futura reina de Holanda.
Creo que no se puede explicar mucho, no?

Les juro que no es ninguna alfombra, son tulipanes!!!

El vuelo duró algo de media hora, tiempo en el que sacamos fotos y filmamos y se nos pasó súper rápido!

Aquí estoy bajando del pequeño y movedizo avión.

Luego volvimos al aeropuerto, almorzamos allí y tomamos otro autobús que nos acercara a Keukenhof Gardens. 
Keukenhof Gardens es un parque de unas 32 hectáreas y es el lugar más grande del mundo donde se plantan y exhiben tulipanes durante solamente 8 semanas al año y así y todo atrae a unos 800.000 visitantes anuales.
Se nota, no?
Sin embargo, no te creas que se estaba incómodo. Había lugar para todos y nadie se chocaba y se empujaba. En realidad, la foto pareciera mostrar mucha gente apretujada pero no fue así en ningún momento: El predio es gigante y se podía caminar y sacar fotos cómodamente.
El paseo fue un constante deleite centímetro por centímetro porque hay sectores que tienen arbustos, otros tienen lagos; también pequeñas cascadas. 
Todo está hermosamente diseñado.
La combinación de colores! (La foto está sacada con efecto “miniatura”)
Lo que sorprende, verdaderamente, es el tamaño de los tulipanes!
Hermosos!
Hermosos!!!!!
También hay un invernadero donde se exhiben toda clase de orquídeas.
Nos subimos a un molino.
Desde donde contemplamos parte del parque.
Y campos coloridos.
Muy coloridos!
 El día que nos tocó estuvo muy lindo, soleado y con calorcito y caminamos mucho aunque como íbamos despacio no nos dábamos cuenta. Me doy cuenta ahora que me siento a escribir, a seleccionar fotos y no puedo más del sueño!
De todas maneras, este post con las fotos solas no necesita mucha descripción, sólo recomendarles que si quisieran visitar este sitio, que siempren consulten antes porque las fechas varían según cómo estuvo el clima. Este ha sido un año un poco más cálido que el resto por lo que la cosecha de tulipanes se adelantó.
Ojalá puedan hacer esta excursión! La recomiendo totalmente!
Nosotros lo disfrutamos muchísimo!
Mañana no creo que nos tengamos que levantar muy temprano pero pensamos recorrer otra hermosa ciudad. Alguna idea de cuál? A ver quién adivina!

Den Haag

Luz Y Sombra
 La caminata del día de hoy que hicimos en Den Hagg (La Haya, donde nos alojamos) dejó un poco de lado al paisaje florido y casi campestre que fue protagonista en el día de ayer por Amersfoort.
Hoy el paseo se concentró en seguir un camino pre diseñado que encontramos en una guía finita que compramos (sí, compramos!) 
en la oficina de información turística.
En Londres ya había comprado una guía Lonely Platnet de Holanda que traje aquí, por supuesto, pero vi que no tenía marcado un itinerario típico para el visitante: había sólo un mapa de un pequeño sector de la ciudad, unas cosas señaladas, una breve descripción y ya. 
En esta guía que compré a €2.50 (un robo, realmente) ya había un itinerario y más que nada era para ver y disfrutar de los nueve siglos de arquitectura en esta ciudad holandesa.

Había también un mapa pero era incompleto, tenía tres caminatas señaladas y sólo una tenía discriptos solamente seis edificios.

Pues ya listos con la guía bajo el brazo nos disponíamos a partir hasta que caímos en la cuenta de que ya era el mediodía (nos levantamos un poco tarde hoy) así que preguntamos dónde podíamos ir a almorzar comida holandesa típica.

La empleada nos miró un poco desorientada y nos preguntó: “Cómo… comida holandesa?”. Yo la miré aún más desorientada. “Lo que pasa,” explicó “es que generalmente la gente no sale a comer al mediodía o si lo hacen, comen algo simple: un sandwich, un café, una ensalada… A la noche sí, se sale más a un restaurant…”

Bueh, qué hacer? Comenzamos la caminata!
Con la primera iglesia protestante que se instaló en La Haya, en el siglo XVII.
Unos pasos adelante y llegamos a la Plein, la típica plaza y qué contraste!

Donde por supuesto hay un monumento y cafés donde sentarse al sol.

Por suerte, ahí nosotros encontramos un lugar para comer! 

Y después de almozar seguimos, admirando el antiguo Ministerio de Justicia.

Ahí nomás, a la vuelta de donde almorzamos, está la calle Herengracht y casi sin darte cuenta pasás por al lado de una farmacia.
Que de afuera no dice nada.
Pero adentro está tal cual conservada como lo era a principios del siglo XX!
Cuando llegamos a la esquina, vimos este bonito y antiguo edificio.

La Casa Mercnatil, tradicional estilo holandés del año 1920.


Pero a mí me gustó más el de enfrente!

Luego fuimos por una calle que tenía todo el aire de ser peatonal pero acá nuna se sabe! Las bicis y las motos pasan también entonces hay que mirar y prestar más atención que de costumbre porque uno encima, anda mirando para arriba todo el tiempo y cuando baja la mirada es para leer alguna información!

A lo largo de esta calle, Grote Markstraat, vimos varias esculturas coloridas y locas!
 Ale me dijo que él quería ir a un museo, el museo de M.C. Escher, un artista del cual recordaba haber visto algo en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, si no me equivoco…
La exposición permanente se lama “Escher en el Palacio”.
Esto es porque sus trabajos se exponen en el palacio que compró la Reina Emma en 1896.
El palacio es bonito por dentro también.
 
Está decorado con un estilo lindo y hasta cómico, de sus techos cuelgan arañas muy originales!

Este es el guardarropas. Sí, así y no había nadie vigilando!
Colgabas tu campera y te tenías que acordar del número de perchas. Pero también había lockers donde guardabas tus bolsos si querías.
La verdad, la visita al museo fue un flash! Porque al final del recorrido experimentabas, de alguna forma, los espacios paradójicos que él tan bien supo desarrollar.

Y nos divertimos mucho!

Un datito de color, a la salida del museo, sobre la misma calle en el  númer 80 
se encuentra la casa más pequeña de La Haya.

Hicimos un alto para tomar un delicioso helado y nuevamente, nos dirigimos a seguir disfrutando de La Haya.
Encontramos un shopping al que se apodó “Caja de bombones”, diseñado por un inglés.
Para esta última sección del paseo, fuimos para el Paleistruin, un parque 
desde donde se tiene una vista parcial del Paleis Noordeinde.

 Este palacio data del siglo XVII y fue reinaugurado en 1813, luego de que Willem I se coronara como rey.

Lo usaba la reina Beatrix para trabajar y para recibir dignatarios.

Cansados, con las pocas fuerzas que nos quedaban, bordeamos el Hofvijver desde donde veíamos los modernos edificios.
El que tiene una “cúpula” casi celeste, es apodado “exprimidor” y fue diseñado por César Pelli.

Qué día ajetreado! Por suerte el clima nos acompañó, brilló el sol y todo se hizo más bonito y llevadero!

Mañana nos espera un día… que ni quiero pensar porque será muy intenso, tal vez no porque tengamos que ir a muchos sitios pero tenemos unos horarios a cumplir y hay que madrugar!!!

Gracias por pasar y comentar, les agradezco mucho y sepan entender que no me quedan ni fuerzas para contestar cada uno, sólo estoy con piloto automático escribiendo esto!

Hasta mañana!!!

Amersfoort

Cuando este viaje a esta parte de Holanda (que no incluirá Amsterdam) estaba más o menos organizado al (casi) detalle día por día, Ale me avisa: “Ah, sabés? Tengo un amigo argentino, Tony, que vive en Amersfoort y nos invitó a pasar el día con su familia y conocer la ciudad”.
Dije que sí, vamos, pero… y el plan? 
Sinceramente, estoy empezando a entender que para visitar Holanda no hace falta planear taaaaan al dedillo las cosas…
Primero, porque pareciera ser que cada ciudad tiene el tamaño correcto para conocerla en un día a pie.
Segundo, porque es una delicia para los ojos mirar todo, hasta el empedrado de las calles y las veredas!
No estoy desmereciendo para nada las ciudades holandesas cuando digo que necesitás en un día para conocerlas.
Obvio que hay museos y galerías y rincones y esculturas
pero Holanda toda me parece uno de los países más amigables que haya visitado!
Para empezar, la gente es amablísima y todos hablan correcto inglés así que eso facilita la interacción.
Para seguir, Tony y su esposa y sus dos preciosas hijas conforman una DI-VI-NA unidad familiar y fueron hospitalarios por demás con nosotros!
Pasamos una tarde y noche súper agradables!

Nos encontramos con Tony y as chicas en la estación de trenes a donde nos fueron abuscar y desde allí emprendimos la caminata por la ciudad.

Guiados por ellos, anduvimos las prolijas calles.

Admiramos las iguales de prolijas casas.
Contemplamos sin cansarnos cada punte sobre cada canal que encontrábamos.
No había forma de no estar sacando fotos!
Y hay quienes tienen su propio puentecito!
 El día acompañó aunque el viento se sentía bastante y eso nos hacía tener frío. Tuve que ponerme gorro y guantes porque ninguna condición climática iba a limitar este paseo!
Amersfoort es tal desde el año 1259
y se respira una atmósfera entre clásica y actual y hasta algo pueblerina
más que nada por la tranquilidad que se experimenta al recorrerla y el casi silencio que lo envuelve todo, aunque, cuidado! Que las bicicletas van y vienen en todo momento!
Y hay que mirar muy bien al cruzar ya que las bicisendas se camuflan con las veredas y las calles.
Hay una plaza Lieve Vrouwekerhof donde los viernes se hace un mercado de flores.
Pero para la hora que llegamos, al mediodía, ya se estaba levantado y limpiando todo!

Ahí nomás está la Onze Lieve Vrouwe.

Es la única torre que sobrevivió a un incendio que sufrió una catedral gótica del siglo XV, a la cual pertenecía.

Al pasar por una de las entradas que sobreviven de una antigua muralla del año 1450,
la Koppelpoort,

vimos que un señor estaba abriendo una puerta para habilitarle a unos novios a sacarse fotos y muy amablemente nos invitó a pasar así que tuvimos el privilegio de ver cómo es por dentro y de enterarnos que todavía, de querer subir las compuertas, se puede hacer, eh?
Bajo condición de que te subas a esas ruedas y cual hamster, actives las poleas!
Entre cafecitos y snacks, la tarde transcurrió tranquila.

A cada paso se presentaban ante nosotros callejuelas de ensueño.

Pero llegó un momento que las nenas no daban más! Así que entendimos que era hora de volver y en la casa nos esperaba Karen que nos recibió con tanto cariño y afecto como si nos conociera de toda la vida!

Después de una cena deliciosa y ya bien entrada la noche, emprendimos el regreso en tren y aquí estoy, tipeando a las casi 2am con las mismas energías de cuando recién empecé! Habrá sido el café que me tomé después de cenar?

Vemos cómo me levanto mañana!

Nos volvemos a encontrar por acá! Dale!

Delicias del Punjab

Punjab o Panyab es una zona compartida por Pakistán e India y tendrá una rica historia pero lo que me interesa a mí, por ahora, es su rica gastronomía.
En una época de mi vida en Argentina tenía como fijación no comer nada con pimienta porque consideraba que le sacaba el gusto real a la comida y me parecía espantoso comer algo picante.
Pues en Londres he descubierto que picante no significa comida fea ni poco gustosa y que la picantez que puedas sentir al primer bocado no eclipsa para nada los otros sabores y realmente, cuando los ingredientes son los correctos y todo está armoniosamente cocinado, podés llegar a disfrutar de unos platos sabrosísimos.
Nosotros no somos de comer comida picante ni yo cocino con chiles pero si me toca un plato picante, lo como! Y con la experiencia que tuve en Seoul de qué me voy a asustar y/ o quejar?
Fue en agosto del 2010 que descubrimos este restaurant por la zona de Whitechapel, el barrio de Jack El Destripador.
De todas maneras, coincidimos en que la comida era deliciosa y que por más que fuera picante, la pudimos disfrutar mucho. Los sabores eran intensos, los ingredientes frescos y sabrosos… Una fiesta para el paladar!
Este fin de semana me dieron ganas de volver a ese restaurant que tanto recordábamos.
Últimamente si voy a algún lugar a comer algo que nunca antes probé, tengo la costumbre de pedirle al mozo la típica “lo que está comiendo aquel señor / aquella señora”, etc. Ver la comida ya servida ayuda!
Y así hice, pedí lo que estaban comiendo las chicas de al lado mío.
Primero nos trajeron unas salsitas de las cuales me puse una gotita y media de cada una sobre el plato para probar y comprobar que, efectivamente, la amarilla era un poquito picante, la roja recontrapicante y la marroncita, dulce.
Ricas pero no las usamos para aderezar lo que comimos.
Nos preguntaron qué ibamos a tomar y pedimos lo que vimos tenían mucha gente sobre sus mesas: Una jarra grande con algo que parecía licuado.
Se trataba del lassi.
Contrariamente a lo que uno pueda asociar, lassi no tiene nada que ver con un perro sino con un licuado de yogur natural, fruta fresca y especias, por ejemplo, comino, que ni te das cuenta que lo tiene!
Hay lassi salado y lassi dulce. Es riquísimo porque tiene un gustito especial y es espeso. Como también es intenso, yo preferí tomarlo una vez que terminara de comer, como si fuera un postre.
Preferí acompañar mi plato principal (que en rigor era una entrada) con el platito de verduras que nos trajeron con las salsas. El mozo no entendía que pidiera una entrada como plato principal, yo le dije que no quería comer mucho pero que si me daba más hambre, le pediría alguna que otra cosa. Ahí puso cara de entender.
Costillitas de cordero, mi plato. Se ve el humo, no?
Cómo describir el sabor? No eran picantes (o tal vez sí y ya no me doy cuenta!) pero sí tenían mucho sabor a especias sin por eso comprometer el sabor de la carne del cordero, que más sabroso no podía estar! 
Ale pidió karahi de pollo. Picante pero esta vez Ale no transpiró!
El karahi es una ollita/ sartén donde se macera y cocina lo que vos quieras, es como un mini wok. Este restaurant ofrece varias clases de karahi, que puede ser de cordero, de vegetales, de langostinos, etc.
Y para mojar en la salsita, qué mejor que un nan de ajo!
También pidió arroz pilau, o sea arroz basmati con especias y algunas verduras.
Las porciones estuvieron muy bien, quedamos satisfechos los dos y también me serví un poco de arroz y pan, que hacía mil que no comía.
Y así como dije al principio, al lassi lo tomé de postre y me cayó super bien.
Un rato antes de pedir la cuenta, se me ocurrió darme una vueltecita por el restaurant…
Y vi al final de las sillas y mesas, la cocina!
Al pasar, vi unos popadoms muy ricos…
Ahí me acerqué y vi a los cocineros en acción, qué placer! Pregunté si podía sacar alguna foto…
El dueño de ese brazo me dijo que sí.
No me animé a sacar más porque sentía que molestaba, erna muchos los cocineros cocinando a un ritmo casi frenético y eso que a esa hora no había tanta gente. Pero claro, después me enteré que también tienen delivery, así que estarían cocinando para afuera también.
También me acerqué a un sector donde se exhibían dulces de todo tipo.
Lo único que conocía eran los dátiles y la baklava.
Pregunté al señor que atendía y como le entendí poco, preferí comprar dos dulces que vi tentadores, una “patisa” y un “glupamam”. Y sé cómo se escribe porque le pedí al señor que me lo deletreara!
Qué agradable sorpresa! La “patisa” tiene la apariencia y la consistencia de un mantecol. La diferencia es que está hecha con garbanzos pero si no lo supieras, no te darías cuenta! Deliciosa!
La (o el, qué se yo) “glupamam” parecía un mini sandwich de una masa parecida  a las doughnuts y unidas con crema (o una especie de queso) y pistachos, deliciosa también pero me gustó más la “patisa”, tan adictiva como el mantecol!
Cada manjar salía  £0.75, nada mal, por cierto.
Una vez que pedimos la cuenta, nos trajeron esa bandejita con chocolates y pagamos.
Pero al salir, notamos que otras personas que también se iban, se acercaban a un mostrador y con una cuchara sacaban algo de una especie de bowl de plata. Nos acercamos y vimos esto:
Misterio!
Le preguntamos a un mozo qué era eso y en su media lengua trató de explicarnos pero no entendimos nada! Eso notamos, los mozos hablaban muy poco inglés y sólo entendían lo básico y sabían describir los platos, pero nada más.
Bueh, como vimos que veneno no era, nos servimos un poquito.
Los cubitos era azúcar. También había semillas de anís y otras cositas o semillitas dulces. Muy rico, muy original, muy refrescante!
Sinceramente, comía semillitas y de un sabor tan… no sé, por momentos me hizo acordar a ciertos confites que comía de chica, a eso me remitió el sabor…
Bueno y qué tal de precio? El almuerzo costó en total £25 los dos y nos pareció muy conveniente por lo bien que comimos, la calidad de los platos y un detalle que siempre hay que tener en cuenta cuando vas a lugares donde sirven comida que nosotros podríamos considerar “exótica”: había muchos locales y gente de la comunidad comiendo allí.
Así que si tienen ganas de aventurarse a nuevos sabores y no le tienen miedo a lo picante, les recomiendo Tayyabbs de mil amores! Queda en 83-89 Fieldgate Street London E1 1JU.
Se animarían? Si me dicen que sí, avisen así los acompaño!!!

Mi Primer Viaje Sola

Ojalá viajar sola fuera así… Pero la realidad es otra!

Cuando uno lleva años viajando va adquiriendo experiencia, como pasa con cualquier actividad que hagas por un tiempo largo, sea por placer o no. Entonces, cuando recordás aquella oportunidad en que hiciste algo por primera vez, te da ternurita, se te dibujan sonrisitas en la cara… o te querés subir a la máquina del tiempo y darte una buena patada en el trasero a vos misma!

Es que pensás: “Cómo pude ser tan…” y dependiendo del evento que te acuerdes, lo completás con algún adjetivo poco positivo.
Por ejemplo, me pasa cuando me acuerdo de la primera vez que viajé sola al exterior. En realidad, la primera vez que viajé sola a otro país fue cuando tenía 24 años y vine  a Inglaterra a hacer un curso para teachers y me quedé un mes: paseé, caminé pero siempre estaba con algún grupo y nos poníamos de acuerdo para dónde rumbear. Pero la primera vez que viajé sola-sola fue dos años después, cuando fui a EEUU y Canadá.

Me da la impresión de que cuando una chica / mujer viaja sola al exterior, su mente se llena de aventuras exóticas: hombres apuestos que pasan a su lado y se dan vuelta para mirarla;  la chica en cuestión deja a todos boquiabiertos con sus prendas que viste con todo glamour; la brisa (siempre hay brisa, nunca hay viento ni lluvia!) le despeina suavemente los cabellos brillosos…

Nada más lejos! Bueno, por lo menos para mí lo fue porque viajé sola y no me fui a internar a un all-inclusive donde tenés las vacaciones organizadas si no querés hacer nada. Yo me fui a recorrer la costa este a pura pata, hostel, tren y subte!
En fin, te paso a enumerar los errores, los terribles errores que no me perdono haber cometido y que cada vez que tengo oportunidad de hablar con alguien que viaja sola, trato de contarlos para que no se vuelvan a cometer… Pero a veces todo llega a oídos sordos y es necesario que la susodicha no escuche así los comete, aprende, no los vuelve a hacer y sale más fortalecida!

Sin más, pues, entonces los errores, suposiciones y estupideces varias que una cometió, pensó y realizó cuando viajó sola por primera vez siendo joven, pero sobre todo, inexperta:
– Primero lo primero: compré una carísima y enorme valija semi rígida, con trescientosmilquicientosveinte metros cúbicos de capacidad la cual llené hasta bien arriba con toda la ropa que tuviera, encontrara y comprara porque…

  • a) Tengo que llevar pantalones. Ok, uno de cada color… Bueno, mejor, dos negros (por si uno se ensucia), dos blancos (por la misma razón), tres o cuatro jeans y uno que sea más elegante. Tengo de esos? No. Bueno, entonces me compro dos.
  • b) Ah, no, claro, si llevo esos pantalones entonces tengo que llevarme algunas camisas, remeras y buzos y también sweaters que me combinen. Pero si llevo esta camiseta, entonces tengo que llevar este otro buzo que me combina pero si este buzo resulta ser demasiado abrigado en el día que salga, entonces tengo que llevarme la camisa aquella y si llevo esa camisa, necesitaré este saquito con el cual me queda bien. Por supuesto, no olvidarme de las pashminas por si referesca y por favor, agregar YA esas remeras de algodón, las 3 negras, las 3 blancas, la roja, la azul, la rosa, la color crema, la color café… Bueno, y así ad infinitum.
  • c) No puedo, NO-PU-EEEE-DO no viajar sin botas. Me llevo las negras con taco, las marrones con taco, las negras sin taco, las marrones sin taco, las rojas para dar un toque de color, los zapatos de fiesta negros que van con todo y un par de zapatillas por si se me da ir a correr al Central Park. (En mi fucking vida de ese entonces fui a correr a un parque, pero bueno, una chica que viaja sola tiene que estar lista para todo caprichito que se le venga a la mente! Para eso viaja sola, para darse los gustos que se le ocurran!)

– También me compré un necessaire gigante, de dos pisos para llevar los perfumes, desodorantes, cremas, shampúes y acondicionadores hasta llenarlo por completo. En esa época se podía subir al avión con un bolso lleno de infinitos líquidos y cremas. El talco, no olvidar, y también llevo tres esmaltes con el quitaesmalte tamaño mil y por supuesto, algodones, toallitas, paquetes de pañuelos descartables y no agregué las botellitas de alcohol en gel porque en esa época no existían!

– Obviamente que llevé como tres desodorantes, dos frascos de cada cosmético imaginable, no sea cosa que se me terminaran y yo… no sé qué imaginaba, que no habría supermercados o perfumerías en EEUU!?!?!

– Yo, que JAMÁS me hago baños de crema, me compré un pote de (sí adivinaste!) un baño de crema, el más grande y caro que encontré. Por qué? Ok, es que pensaba que en esos días en que llegara agotada de tanto pasear y flashear gente con mi exotismo ítalo-latinoamericano y arrrrgentino, me iba a dar unos merecidos baños de inmersión y, ya que estaba, me hacía un baño de crema, para tener el pelo espléndido cuando la brisa me agitara suavemente los bucles (que no tengo ni nunca tuve!)

– Una chica que viaja sola tiene que estar preparada para lo inesperado, por ejemplo, que una gente fantástica que me cruce en mi camino, me invite a su fiesta de amigos en su mansión. Ergo, hay que llevarse un vestido largo para la ocasión y zapatos con taco aguja acordes. (Sí, creeme, eso llevé y estoy segura de que no soy la única que ha llevado algún outfit parecido!)

Para terminar con esta catarata de burradas y coronarla como debe ser, demás está agregar que prácticamente usé el mismo jean durante todo el viaje y, aunque cambiara de camisetas y ropa interior diariamente, las lavaba en cualquier lavadero que había a montones por donde estuviera y que, como me compraba ropa lo mismo, usaba eso y lo que había empacado seguía tan doblado como cuando arribó a EEUU. No me hice el tan soñado baño de crema y salía con la cabeza limpia, sí, pero el pelo atado con alguna vincha o broche y tan electrizado como lo tuve desde el momento en que nací.

Y lo peor, LO PEOR de todo esto que te estoy contando es que no era capaz de cargar ese peso yo misma y eso es lo que no me perdono. Porque una es mujer pero se tiene que hacer cargo de lo que planea y lleva y no podés pretender que POR SER MUJER vengan a ayudarte buenos pero desconocidos samaritanos que no tienen por qué hacerse cargo de tu mal planeamiento y cargarte la valija que vos misma no podés llevar.

Sirve, entonces, todo esto que escribí/ confesé/descargué?

A mí sí porque se me están ocurriendo un montón de consejos que podría dar de qué estrategias usar cuando viajás sola y vienen a cuento de la experiencia adquirida.

Bueno, en definitiva, no importa si lo que una puede contar ayuda o no. La aventura de vivir consiste en eso, justamente: proponerte desafíos, ponerte a prueba y aprender de lo errores cometidos.

(Pero si podés evitar cometerlos, mejor!)

Bon voyage, girl!

La Lista De Abril

Abril, el mes lindo que me recuerda al precioso otoño bonaerense y acá con una primavera helada… A veces hay algo de sol por lo que no dan ganas de quedarse en casa cumpliendo con lo que una se autoimpone. 
También es el mes donde me estoy afianzando en esto de trabajar temporalmente, lo que se traduce en no estar en casa tratando de cumplir con lo que una se autoimpone…
Pero hay que reconocer que ALGO hice, eh? Poco. Lo cual no me gusta. Así que espero aprender a hacer equilibrio con la obligación laboral y la obligación hogareña.
Repasamos?
– Hacer esa torta especial a ver cómo sale…
(Dije que la iba a hacer este mes y que sabía que para el día que publicara esta lista no iba a estar hecha. Creo que la hago este domingo. Me juego. Qué horror si me sale horrible! Porque lo voy a tener que mostrar!!)
– Fijarme si puedo ordenar las fuentes, tuppers y demás trastos de otra forma, de más fácil acceso.
(Lo hice! Lo que me llamó la atención fue que no me llevó más de 15 minutos, señal de que algo ordenado estaba todo y lo mejor fue que noté que me quedó mucho espacio todavía y pude agregar otras cosas. Re contenta. Y eso que yo te guardo los tuppers con su tapa puesta porque si los guardara destapados y la tapa por otro lado, sería un desorden descomunal! Cómo diablos guardás las tapas prolijamente!?!)
– Devolverle a Jonathan los DVDs que me prestó y que no vi!
(No. Porque todavía no lo vi y creo que la amistad se alimenta de a dos. Si vos no ponés un poco de empeño ni hay ida y vuelta después de que uno de su parte haya puesto lo suyo, quiere decir, me parece, que mucho interés no hay, no es cierto? Pero igual se los pienso devolver… cuando lo vea! *Ay, por favor que no pase mucho tiempo porque no voy a acordarme qué DVDs son!!!*)

– Alentarme a comenzar algún tipo de actividad física.
(Sí! A la vuelta del trabajo me vengo caminando desde la estación, nada de tomarme el colectivo! Tengo unos zapatos re cómodos y esa media hora de caminata me pone de tan buen humor! Vengo caminando tranqui, mirando el paisaje, sacándole fotos a los animalitos que me cruzo, y viendo todo lo verde alrededor!)
 – Comenzar con el curso on-line de Excel.
(Ufa! No es justificativo que estoy trabajando y entonces, bueno, no sé, nada, este… no tengo tiempo?)
– Destinar 3 horas (o más) a la tarde o a la noche, a algo que no tenga que ver ni con la tele ni con la compu.
(He tratado, no puedo. Lo saco de la lista o lo dejo? Mejor voy a tratar que sea una hora, por lo menos. Tres me parece mucho)
– Retomar mi librote y ejercicios para ahondar conocimientos de HTML y CSS.
(Ver “Comenzar con el curso on-line de Excel”)
– Ordenar el placard grande del hall de entrada.
(Eh… no. Pero lo voy a hacer. Primero, tengo que hablar con la experta!)
 
– Leer más información para el viaje que estamos por hacer.
(Vengo bien pero esta semana le tengo que meter pata!)
 
– Ordenar mi mesa de luz. (O comprarme otra nueva!)
(Ni una ni la otra. Aunque va ganando el “comprarme otra nueva”)
 
– Ordenar de forma mona lo que está sobre las cajoneras.
(Sí, ordené pero no de forma mona. Si quiero que quede todo divino tengo que darme un paseíto por IKEA!)
 
– Hacer un “Spring Clean” por habitación, por día. 
(No pude yo misma pero tuve asistencia. Cuenta?)

Para este mes me agrego a lo que no está tachado:

– Guardar las botellas de vino y champagne en otro lado. Para ser cosas que nunca consumimos, tienen demasiado lugar de privilegio en la cocina.

– Tratar de vaciar lo más posible, la mesada de la cocina.

– Recordarle a Ale que venda esos aparatos que tiene y que no usa más!

–  Sacarme de encima toda la ropa y zapatos que no use.

Bien, así ha quedado conformada mi Lista de Abril. Algunas de las cosas de mi lista se parecen a algo que vos también tengas que hacer? O tenés algún consejo para darme sobre lo que puse para hacer?

Por lo pronto, a tratar de tachar todo lo que se pueda!

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