El Té De Los 44

El 27 fue mi cumpleaños pero no lo festejamos ese día. Era viernes, todos trabajaban así que no se podía ir a tomar el té a la tarde por lo que nos decidimos para el sábado 28 y estuvo bien lo mismo!
Hace menos de un mes que me dí cuenta de que no había hecho la reserva para Afternoon Tea y siempre elijo un lugar diferente para cada año. Eso sí, antes, consulto esta lista de lugares que cambia todos los años, obvio! 
Pero claro, fue difícil elegir porque al consultar, o bien los precios eran súper altos o ya estaba todo reservado para el 28. 
Por suerte el Sofitel London St James tenía lugar así que reservé para las 17.00.
Fuimos de la partida mi primos Florcita y Sergio. Ale, Cinthia y yo, los tres, fuimos juntos desde casa. Cinthia es una amiga argentina que ya estuvo en casa otras veces y esta es su tercera vez y su primera vez en probar el servicio de Afternoon Tea, así que estaba ansiosa por experimentarlo!
Nos acercaron a The Rose Lounge, el espacio donde se toma el té.
Elegimos el sillón de la izquierda.
Enseguida nos trajeron el menú de los tés y yo como siempre elijo el té negro, el básico. Siempre elijo ese porque a mi entender, es un sabor neutro que me permite degustar la comida mejor. El blend acá se llama St James Breakfast. Cinthia pidió Mediterranean Rose, con el cual quedó encantada por el sabor y el perfume, Sergio pidió Pondicherry Afternoon, Florcita pidió Bengal Chai y Ale, como todos los años, milkshake de vainilla! 
Hace unos cuatro años tuve el placer de tomar el té en el Sofitel de Buenos Aires. Fui con mi suegra y la pasamos súper bien mientras chusmeábamos de esto y aquello, por eso ver las teteritas de hierro fundido que nos trajeron a cada uno fue recordar esa tarde tan agradable que pasamos porque son tal cual las que se usan allí. Pero si mal no recuerdo, en el Sofitel Buenos Aires a esas teteritas las apoyaban sobre un bloquecito de madera. 
Acá, directamente sobre la mesa de vidrio!!
 
Y los finger sandwiches, mini scones con y sin frutas y mermelada, clotted cream y lemon curd.
Todo estuvo delicioso pero los scones fueron mis preferidos porque estaban híper bien horneados, suaves, casi que se deshacían y con la mermelada de frambuesas que tenía pedacitos de cáscara de naranjas (muy buena combinación!) más la crema… Creo que comí como tres!
 
A los scones los comí al estilo Devonshire!
Mientras comíamos y charlábamos y nos contábamos cosas, notamos que la vajilla no era muy… al estilo de todo lo demás.
Blanca e insulsa.
Tampoco entendía que la azucarera no tenía que ver con el resto de la vajilla. Supongo que quien diseñó o decidió que la mesa se decorara de este modo, sabía lo que hacía así que… bueno, estará bien pero a mí no me pareció que fuera para destacar.
También vimos que ahí nomás cerca de nosotros estaba este display de tortas varias.
Seguimos charlando y comiendo y a lo largo de la velada el mozo se acercaba para preguntarnos si estaba todo bien, si necesitábamos algo más, si queríamos más agua caliente para agregar a la tetera (porque cada tetera tenía las hebras adentro de un mini colador) y todos le pedimos que sí porque eso fue otra cosa que noté, el agua se enfriaba muy rápido! No entiendo cómo ni por qué si el ambiente estaba a temperatura agradable. Un misterio. Eso me tuvo bastante incómoda, al tercer sorbo el té ya estaba tibio casi frío y no hay cosa que odie más que tomar o comer algo a esa temperatura cuando debería estar caliente! 
Aunque ayudó al buen humor que hubiera una chica tocando el arpa.
Una vez que terminamos, el mozo sacó todo del lugar, Florcita estaba como remoloneando y se sorprendió que nos ofrecieran las tortas: “Cómo!?,” preguntó. “Hay más!?!?” 
Sííííííí!
Ay, la repostería, qué golosa soy, cómo me gusta, viviría a tarteletas, lemon pies, galletitas, budines, tortas…
Estaba todo TAN delicioso que me anoté  lo que nos trajeron:
– Tarteleta de chocolate semi amargo (Dark chocolate tart)
– Mini budín de zapallo con crema de castañas con una galletita de jengibre (Pumpkin cake with chestnut cream and gingerbread biscuit)
– Tarteleta de limón (Lemon meringue pie)
– Mini semifreddo de chocolate y jengibre (Ginger and chocolate mini bush)
– Tarteleta de crema de castañas y caramel salado (Chestnut cream and salted caramel tart)
– Charlotte de peras (Pear charlotte)
– Cheesecake de fruta de la pasión (Passion fruit cheesecake)
Mi favorito total y absoluto fue la crema de caramel con crema de castañas, qué cosa tan rica!! Pero probé de todo, menos el cheesecake y la tarteleta de chocolate. En realidad, todos probamos un poquito de cada cosa porque íbamos cortando pequeñas porciones y nos íbamos convidando.
Cuando faltaba poquito para terminar, decidí sacar unas fotos del lugar, estaba lleno de objetos y adornos singulares.
Muy lindo rincón.

Otros lindos rincones.

Y detalles.
Y le dijimos al mozo que no habíamos terminado todo y si por favor, nos podíamos llevar el resto a casa.
Qué cajas monas! Tienen el nombre del restaurant del Sofitel.
 
Al salir del lounge, vimos el premio a la excelencia 2013.
Meh. Ok, el servicio todo, repostería, atención, ambiente, todo eso estuvo fabuloso y el mozo fue un primor de chico que nos atendió en todo momento. Todavía no entiendo qué pasaba con la temperatura del té y la vajilla, como dije anteriormente, no me convenció.
Lo recomendaría sí, claro y si venís, fijate si podés reservar para las 17.00 o 17.30 que es el último servicio. Porque nosotros fuimos los últimos en llegar y noté que al resto de los comensales que estaban antes, el mozo los acercaba al display de tortas para que eligieran, supongo yo, una o dos, como hacen en otros lados poco generosos (como Fortnum & Mason! El servicio es súper caro y son súper tacaños con las tortas!).
Pero me pareció que por ser nosotros los únicos que quedábamos, o sea, los últimos en irse, directamente el chico eligió un ejemplo de cada torta y nos lo trajo! Es que en ningún otro lado que hemos sido han sido TAN generosos con la cantidad de pastelería!

Así que tené en cuenta mi consejo!

Y así sin más, pasamos por el lobby monono.
Salimos al frío aunque no hacía tanto y vimos al hotel por afuera, divino realmente.
La pasamos muy bien! Gracias Flor, Ser, Cinthia y por supuesto, Ale!