Torta De Polenta Y Naranja

 
A mí me encanta hacer tortas, me fascinan los moldes de todo tamaño y forma. Generalmente, las tortas que elijo hacer son secas, bah, no húmedas pero no son  de ese tipo de tortas secas que sentís que se empastan y se te pegan al paladar. Pero sé que hay personas que prefieren las tortas con algún relleno o mojadas con algo.
Simplemente, a mí me da lo mismo pero para aquellas personas que sí les gustan las tortas húmedas, esta es ideal.
La hice cuatro veces:
– La primera vez, seguí una receta que apareció en una revista y la horneé en un molde común de 20cm con base desmontable y que no sirvió de nada porque se recontrapegó y se rompió toda. Igual la probé y me pareció de lo más deliciosa!
– La segunda vez, la hice, para mimar a mi primo, en un molde savarin. Estaba segura de que hacerla en ese tipo de molde iba a ayudar a que se cocinara bien el medio de la torta y eso iba a ayudar a que no se pegara. Pues se recontrapegó igual y con Sergio la comimos igual porque era tan deliciosa que no nos importó comerla de a cachos.
– Para la tercera vez (o sea, la vencida) decidí que el problema estaba en los ingredientes. Entonces me puse a buscar recetas que tuvieran más o menos la misma cantidad de ingredientes porque estaba segura que era un tema de proporciones. En efecto, encontré una receta de Nigella que tenía los mismos ingredientes pero diferentes proporciones con el agregado de que esta versión era bañada en un almíbar de limón. Yo me incliné por reemplazar los limones por naranjas.

La hice en el molde redondo y salió linda y rica. Pero la foto, no!

– La cuarta SÍ fue la vencida de verdad! Decidí usar el molde savarin otra vez y seguí la receta de Nigella una vez más y acá te la paso y te la cuento.

Ingredientes

200gr de manteca blanda
200gr de azúcar molida fina
200gr de harina de almendras (o procesá almendras hasta que se haga harina!)
100gr de polenta (yo usé la Polenta Mágica)
1 1/2 cucharadita de polvo de hornear
3 huevos grandes (creo que son los tamaño normal en Argentina)
ralladura de 2 naranjas

Almíbar

Jugo de las 2 naranjas
125gr de azúcar impalpable

Procedimiento

– Encender el horno a 180 grados y enmantecar el molde que hayan elegido.
Rallar la cáscara de las dos naranjas.
Pesar los ingredientes secos.
Batir la crema con el azúcar hasta que se mezcle bien y quede casi blanca.
Agregar los ingredientes secos de a poco alternando con los huevos mientras baten y mezclan constantemente.
Por último, agregar la ralladura de naranja.
– Verter la mezcla en el molde.
Emparejar.
Llevar al horno por unos 40 minutos. Recomiendo que miren a los 30 minutos a ver qué onda, o sea, inserten un palito para ver si está cocinada o no. Pero la mejor forma de darse cuenta es cuando vean que los costados se están despegando.
SIN EMBARGO, cuidado si la cocinan en un molde redondo. Guíense por cómo sale el palito habiendo sido insertado en el medio. Si sale muy húmedo después de los 30 minutos, tapen el molde con papel alumnio y vayan chequeando cada 15 minutos.
(Bueno, estas son mis técnicas por el horno que tengo, tal vez el de ustedes no sea tan ciclotímico!)
– Mientras va transitando la última etapa de cocción de la torta, en una cacerolita pongan el azúcar impalpable con el jugo y mezclen sobre el fuego hasta que todo el azúcar se haya disuelto y el jugo haya hervido.

Sacar la torta del horno pero no desmoldarla.

– Con un palito, picar toda la torta, verter todo el almíbar sobre ella y dejar enfriar adentro del molde.

– Cuando esté frío, desmoldar.

Es muy rica y lo mejor, no lleva harina blanca!