De Tradiciones, Halloween… Y Ese “Vestido”…

De Tradiciones
Recuerdo que en la escuela primaria se conmemoraba el Día de la Tradición, celebrando el nacimiento de José Hernández, autor del Martín Fierro. No era feriado y se hacía algún pequeño acto escolar pero para los alumnos solamente y algún que otro padre que venía pero no era ese gran despliegue actoral que se hacía para el 25 de Mayo o 9 de Julio. En 5to grado leímos el Martín Fierro por primera vez y cada uno tenía que llevar su libro y nos tocaba leer a cada uno una estrofa o dos. Siempre fui ávida lectora pero el Martín Fierro para mí era chino básico: lleno de palabras que no entendía y si querías saber qué significaba, le preguntábamos a mami, que se crió en el campo y la tenía re clara!
De Halloween
Esta “celebración” extranjera comenzó a verse en Argentina en los ’90, me parece. Tal vez en otros ambientes de colegios bilingües ya se celebraba, pero al barrio llegó cuando ya era grande. Creo que nunca vi alumnos tan felices como cuando tenían que celebrar Halloween. Primer día de clases y me preguntaban: “Miss, vamos a festejar Halloween este año también?”. Yo solía alquilar un pequeño salón de fiestas que había cerca y organizaba juegos y los chicos venían disfrazados y con algo para comer o tomar. También durante la semana previa preparábamos decoraciones para el salón: monstruos, caretas, esqueletos… La pasábamos genial, me acuerdo de sus caritas y de lo contentos que se iban!
Ese “Vestido”
Para cualquier celebración de un evento importante en una familia (bautismo, bris, bar / bat mitzvah, confirmación, casamiento y otras muchas) he notado siempre que no importa la clase social o el poder económico, la gente se junta a pasarla bien y a festejar con alegría dicho acontecimiento. Todos colaboran con algo (comida, bebida, dinero, buena onda) y una forma de demostrarle a los protagonistas es asistiendo y vistiendo lo mejor que tenés o que pudiste comprar. Me imagino si sos el padre o madre de tu bebé que vas a bautizar o a hacerlo protagonista de un ritual, no vas a asistir con un pantalón sucio o una camisa manchada: por tu hijo, porque lo amás y porque te importa, vas a tratar de vestirte lo mejor posible y lo mismo harás con tu hijo. Tal vez no tengas plata para comprarte ropa pero a tu hijo seguro le harás estrenar algo o te valdrás de los medios para tenerlo lo más lindo posible, aunque sea con ropa prestada.
Todos tenemos tradiciones y costumbres y a veces un vestido es usado por más de un integrante de una familia por lo mucho que significa y estoy segura de que muchas chicas usaron el vestido de novia de la abuela o de la madre o el vestido de comunión de una nena lo usaron varias primas.
El diseño de dicho vestido o traje representa la historia familiar de la que sus integrantes seguramente estarán orgullosos y para ojos de los de afuera puede parecer una ridiculez o algo sumamente excéntrico.
El que mira de afuera tiene todo el derecho de dar su opinión. Pero cómo reaccionarían si otro de afuera también criticara sus tradiciones y costumbres?
Está mal que se le dé cabida a la música extranjerizante del imperio. Pero qué orgullo que se baile tango en Japón, USA e Inglaterra.
Está mal que se festeje Halloween, disfracemos a los niños de gauchitos y chinitas. Pero los chicos a lo mejor se quieren disfrazar de los personajes de Toy Story.
Los hombres escoceses usan falda con los colores y tramados típicos de su clan y así asisten a casamientos, funerales y alguna otra festividad. Yo no he visto nunca a nadie vestirse de gaucho para un casamiento y no digo que no suceda. Estoy segura de que muchos se han casado con trajes típicos. Y con qué orgullo los habrán portado!
No busquemos roces donde no los debe de haber. Hay que relajarse. Te gusta Halloween? No te gusta Halloween? Te parecen ridículas algunas vestimentas? Calma. Cada pueblo tiene su tradición pero eso no quiere decir que si no te gusta, que sea una ridiculez. 
Lo importante es incluir, no excluir. Y en un mundo tan globalizado ya es medio ilógico mofarse de las diferentes costumbres. Cada vez estamos más cerca unos con otros y aceptarnos es un buen puntapié inicial para lograr el entendimiento entre pueblos. No es tan utópico ni imposible.
En todas partes del mundo y en todas las culturas, qué padres no quieren celebrar a su hijo?