Derrotando La Alergia

Mi historia con las alergias fue muy pobre durante la niñez: puedo decir que muy pocas veces me pasó algo más que un par de veces que tuve urticaria y nada más.
Nunca más tuve ningún episodio parecido hasta que fui grande, adulta y para cuando me faltaba poco para recibirme, con cada examen final sufría tanto que se me brotaban las piernas y me PICABAN tanto pero tanto que no sólo me rascaba sino que me ponía alcohol, no sabía cómo calmarme. Una vez que tenía el final rendido, chau, las ronchas desaparecían.
Después, un poquito más adelante, comencé a estornudar bastante a la mañana cuando estaba comenzando la primavera. Sería el polen, algunos árboles, algunas flores? Quién sabe, pero mi papá y yo sacábamos agua de nuestras sendas narices por la mañana pero por una semana, no más tiempo y por un ratito corto.
Pero desde que vivo ACÁ, la cosa ha cambiado. Para peor. Porque no es normal que a la mañana te levantes, te hagas un mate cocido, te sientes a leer un poco en la net y cuando te levantás a la hora más o menos, ves sobre el sillón una pila de pañuelos descartables hechos bollitos y con tu nariz todavía llena de agua y con los estornudos que te la hacen picar más y más, la voz tomada, los ojos llorosos.
Hace un año la cosa se empezó a poner fea: Era cuestión de despertarme y no bien abrir los ojos y que la nariz se me llenara de agua inmediatamente y ahí tenía que levantarme, sí o sí, para comenzar el ritual de los papeles descartables.
Estuve así todo este tiempo sin ponerme a pensar qué o por qué. Mi casa está limpia, lavo hasta las almohadas y me dí cuenta también de que el problema no estaba en mi casa porque lugar del mundo en que estuviera, lugar donde apenas me despertaba, me congestionaba.
Fui al médico y le pedí que me hiciera el test de alergia. Me dijo que no era necesario porque “si te da que sos alérgica al pasto, por ejemplo, qué vas a hacer? Lo mejor, tomá esta jeringa y hacete baños de agua en tu nariz cuando estés congestionada siguiendo las instrucciones que te estoy imprimiendo right now“.
(Algún día me explayaré sobre el NHS con más detalle)
Ah no! Me dio bronca que no le diera mucha importancia a mi malestar y empecé a sospechar…
 Juro, NO SÉ de dónde saqué o dónde leí que mi problema pueda ser el consumir lácteos y / o harinas.
Pues unas semanas antes de irme para Argentina decidí no consumir harinas blancas. Además de deshincharme y darme cuenta de que me cortaba las ganas de comer (sí, si decidís no comer harinas blancas se te acorta bastante el menú! Bah, hay que buscar alternativas!), no me despertaba congestionada.
En Argentina me fue casi imposible no consumir harinas blancas pero trataba de comer una sola cosa con harina por día. Leche no tomé estando allí. Y desde que volví estoy tomando leche de almendras con el mate cocido de la mañana y con el té de la tarde.
Y sabés qué? Me levanto con la nariz limpita, no me congestiono, ayer estornudé dos veces pero sin que me saliera agua…
Habrá sido por estos dos ingredientes? Veremos. Por ahora estoy bien y no sé si también es casualidad porque acá está comenzando el otoño y tanto polen no hay en el ambiente.
Pero uno nunca sabe… Lo que me extraña es que ahora de grande tenga estos episodios de intolerancia y / o alergia…
De todas formas, estoy tratando de disfrutar este período de sequía nasal, no puedo creer que estoy escribiendo esto sin interrumpir a cada rato para sonarme la nariz!