Washington Día 3

Nuestro último día (a regañadientes nuestro último día!) fue monumental. Literalmente. Hoy fue el día en que me dí panzada de monumentos y edificios y piedra blanca y mármol, próceres, presidentes y bronce!

Qué placer!
Realmente, recorrer Washington con un mapa es fácil hasta para mí que soy analfabeta total cuando se refiere a seguir un recorrido, a veces hasta con Google Maps! Pero Washington es fácil porque es como La Plata: Las manzanas son cuadradas, hay diagonales, las calles son letras o números así que no hay queja que valga!
Y salimos nomás! Ah, claro, cuando uno está con guía y marido, todo es fácil, por supuesto, pero la segunda parte del día la paseé sola (estaré destinada a pasear Washington sola?! Yo sé por qué lo digo…) y bien contenta he quedado con lo recorrido, algo con los que mis pies no creo estén de acuerdo.
Empezamos?
El día amaneció gris, con lluvia finita y eso significaba, para mí, que la temperatura iba a bajar.

Nos encontramos con la guía para recorrer parte del National Mall.

Y lo primero que vimos fue el Washington Monument.
Este obelisco fue terminado luego de que su construcción fuese suspendida por 22 años pero esto fue por la Guerra Civil y después de mucho esfuerzo, se inauguró y por poco tiempo fue el edificio más alto del mundo hasta que se inauguró la Torre Eiffel.

En estos momentos está siendo restaurado porque hace dos años hubo en Washington un terremoto de 5.8 en la escala de Richter y eso dañó muchos monumentos y edificios y desde entonces los están poniendo en forma por eso, si estás por venir por esta época o fuiste hace poco, verás o habrás visto que LA MAYORÍA DE LOS MONUMENTOS ICÓNICOS están cubiertos.
Pero no importa! Sigamos!
Tuvimos la suerte de ver justo dos helicópteros aterrizar en la Casa Blanca, visible desde donde estábamos parados (Constitution Ave NW) como también fueron visibles los chicos del Servicio Secreto sobre la terraza. Eso significaba que Obama en ese mismo momento estaba tomando uno de esos helicópteros (cuál? Ah, por eso hay dos, para distraer!) y luego volvieron a subir por los aires y volar por sobre nuestras cabezas!

Llegamos luego al enorme y hermoso Monumento Nacional de la Segunda Guerra Mundial.

Impresionante. Ale sacó esta panorámica.

Desde allì se veía el Monumento a Lincoln y la famosa Reflecting Pool.

Nos adentramos luego al parque Constitution Gardens donde tanto a Ale como a mí, ciertos rincones nos hicieron acordar algo pero totalmente distinto uno a otro.

A mí me recordaba a la película JFK, esas reuniones en el parque con Donald Sutherland.

A Ale, a los lagos de Palermo.

Pasamos por el hermoso Monumento a las Mujeres de Vietnam.
Que si bien no había mujeres luchando, sí las había, aunque pocas, para cuidar y atender a los heridos.
Luego vimos el bellísimo Monumento a los Veteranos de la Guerra de Vietnam.
Cuando lo visité por primera vez, recuerdo ver a muchas personas que tenían un papel y un lápiz y cuando encontraban el nombre de alguien en particular (familiar, amigo, conocido, etc) apoyaban el papel sobre el nombre y con el lápiz sombreaban y así quedaba marcado el nombre sobre el papel.
Esta vez no vi a nadie hacerlo. Habrá sido el tiempo o tal vez, pensé, que hoy con mucha facilidad podés hacer zoom con tu cámara y sacar una foto.
El vértice donde se unen los años del comienzo y del final de la guerra.
Para ubicar algún nombre en especial, se puede consultar estos libros.
Luego vimos el monumento llamado The Three Soldiers, que conmemora a aquellos que sobrevivieron la guerra y se encuentra enfrentando al monumento descripto anteriormente y los soldados están puestos de tal forma que miran hacia allí.

Se trata de un soldado afroamericano, un latino y un caucásico.

Quedaba otro monumento por ese sector y es sobre la Guerra de Corea. 
Son 19 soldados de tamaño natural, muy realistas en sus expresiones y que reflejados sobre la pared contigua (la cual tiene caras de soldados reales, grabadas) se reflejan para dar un total de 38 soldados.
Y finalmente, llegamos al Lincoln Memorial.
Oh… En reparaciones. Se dan cuena de lo gigante que es, no?
Sobre un descanso de las escaleras está escrito el sitio donde Martin Luther King Jr dio su famoso discurso.
I Have A Dream.
Ya era el mediodía, ya era hora de almorzar y en el camino nos topamos con la George Washington University.
Y pasamos por donde se alojan los alumnos. Se nota, no?
Luego, nos despedimos con un besito y Ale se fue a un museo cercano al aeropuerto donde podía ver aviones de todas las épocas y yo seguí paseando la ciudad, gatillando mi cámara a todo edificio o monumento que me encontrara.
Vamos?
La Casa Blanca! Café y mapa, girl about town!
A partir de aquí mi paseo fue caminar y sacar fotos, caminar y sacar fotos!
 First Division Memorial.

 Second Division Monument.

John Paul Jones Memorial.

 District of Columbia War Memorial.

Ahí enfrente, el caminito de los Cherry Trees, que no están en flor en esta época…
Y llegué a un monumento que no hace mucho que se inauguró, es en honor a Martin Luther King Jr.

Hay muchas frases de sus discursos y muy inspiradoras realmente.

El monumento. En reparaciones.
El interminablemente GIGANTE monumento a Franklin D. Roosevelet. Creo que nunca vi algo así, un monumento laberíntico, lleno de americana, frases, estatuas, todo haciendo referencia  a cada uno de los 4 mandatos que tuvo.

No terminaba más!

Alejado de toda preocupación, él muy cool descansaba…

Pero yo, no! Y seguí caminando…


…y crucé un puente y tenía esta vista del Jefferson Memorial…

…y me encontré con el Mason Memorial…

…y llegué al Jefferson Memorial!

Después ya no me quedaba por la zona monumento por ver a mi entender, así que volví a la jungla de cemento a sacar unas últimas fotos a edificios emblemáticos.

El Smithsonian Castle.

De puro curiosa entré al National Gallery of Art Sculpture Garden, o sea un parque donde hay estatuas y esculturas ge-nia-les!

Como estas…

… o estas otras…

y esto, my dears, es el FBI.

Me despedí de Washington yendo hacia la casa donde falleció Lincoln después de haber sido herido mortalmente en el teatro.

Muy bien conservada.

Y me fui al hotel, a esperar a Ale.

Y me despedí de Washington. Volveremos.

Te gustó esta ciudad? Sabés TOOOODOOOO lo que falta por mostrar, apuntar, detallar? Lo cierto es que es una ciudad atrapante porque cada monumento o estatua tiene una razón de ser, una historia o anécdota en particular, un secreto por revelar… tantas cosas para contar! Y un post y unas cuantas fotos, te aseguro, no alcanzan!