Philadelphia Día 1

Las paradas de colectivo. Todas distintas, todas con vitraux.

Además de ser un rico queso untable, Philadelphia es una bonita ciudad con mucha historia, con muchos “primeros”: Aquí se declaró la independencia americana, aquí estuvo la primera Casa de Gobierno, aquí estuvo la primera Corte Surprema, aquí también estuvo el primer Congreso… 

Philadelphia tiene mucho para contar y por suerte está todo a la vista, para que vos la puedas recorrer a tu ritmo, con un mapa y escuchando podcasts que te podés bajar de la web a tu teléfono o siguiendo a un guía o simplemente parándote en cualquier cuadra para leer los muchos carteles y señalizaciones que te cuentan qué pasó hace muchos años en ese lugar.
Pero lo más bonito, a mi entender si venís con niños o tenés alma de niño, es que en la parte más antigua e histórica hay unos paneles (10 en total en toda la ciudad) que dicen Once Upon A Time (Había Una Vez) y ahí siempre hay una persona sentada que te saluda amablemente, te invita a sentarte a su lado y te cuenta historias de ese lugar y te explica por qué es importante.
No es, acaso, encantador?
Recorrimos nuestra primer parte del primer día con un a guía con la cual visitamos varios sitios históricos por afuera. Si uno quisiera verlos por adentro, tiene que hacerlo luego. Como esta no es mi primera vez en esta ciudad, no lo hice pero recomiendo hacerlo.
Nos encontramos en la esquina de Chestnut y S 6th Street y ahí mismo había una especie de Hall of Fame pero de próceres que idearon y dieron forma a la decisión de independizarse, a organizarse y a redactar la Constitución Americana.

Si mal no recuerdo, son 52 próceres.

La guía fue muy amena como la que tuvimos en Washington, sabía mucho de historia y contaba todo de una forma para nada aburrida.
Con ella recorrimos lo que vendría a ser el casco histórico y, como todo en América, nada es lo que parece, nada de lo que ves es lo que fue. Ya me entenderás!
Pasamos por la casa donde Thomas Jefferson escribió la Declaración de la Independencia.
No era su casa sino que en ese momento era una especie de pensión y el estilo de construcción es holandés, fácilmente reconocible por esos ladrillitos negros. La guía nos dijo que toda casa que veamos con esos ladrillitos son las casas de las más antiguas.
Bonita casa. Esta es original, sigue en pie desde tiempos coloniales.
Ahora sí vas a pasar a  ver lo que yo tan enigmática te decía más arriba.
Ves? Bueno acá antes hubo una casa.
Se trata de President’s House, lo que vendría a ser la Casa Blanca de hoy, pero en Philadelphia porque esta ciudad fue la capital de EEUU desde 1790 a 1800. Se descubrieron los cimientos hace poco, yo no la había visto la otra vez que vine así que fue toda una novedad. Hoy en día hay una exhibición permanente sobre esclavitud.
En ese predio que ves atrás, verás seguramente en cualquier época del año y del día cooooooola de gente esperando ver la famosa Liberty Bell.

(Realmente no sé si cuando yo vine allá por enero de 1997 esta no era una ciudad muy visitada o qué, pero no estaba ni el loro cuando yo fui. Entré sin hacer cola, la vi y me fui pero hoy en día no podía creer que hubiera TANTA gente!)

Te podés ir a un costado y sacarle una foto a través de un vidrio. Y ya.

Para evitar esto.

Lo que sucede es que es una campana que está rajada, solamente sonó dos veces y se toma como un símbolo de libertad. 

Enfrente está el hermoso y gigante Visitor Center, al cual te recomiendo ir para diferentes exhibiciones, para los baños y es ideal para los niños también porque suelen haber personas disfrazadas como antaño y enseñan muchas cosas desde manualidades hasta historias.

Visitor Center.

En la misma plaza donde está la campana podés ver una callecita donde hay unos edificios muy bonitos con mucha historia. No entramos pero sé que podés hacerlo y adentrarte más a lo que es la Historia Americana, si eso te interesa.

Independence Hall. Donde se declaró la Independencia.

Al ladito, Congress Hall, donde se estableció el primer Congreso.
Luego dimos la vuelta y fuimos a Independence Square, una linda plaza que cruzamos y desde donde vimos la hermosa biblioteca fundada por Benjamin Franklin.

Con su estatua sosteniendo el cetro (símbolo de la monarquía) dado vuelta.

Pasamos por el segundo Banco de EEUU, fundando en 1816.

Visitamos y pudimos entrar un ratito a la zona donde estaba Quaker’s Meeting House, donde por primera vez en 1790 cinco quáckeros se reunieron a orar. Es que Pennsylvania garantizó desde siempre libertad de cultos y los quáckeros que eran muy perseguidos en Inglaterra, se establecieron aquí y para finales de 1790 ya había 33 centros.
Y llegamos a Carpenter’s Hall donde se reunió el primer congreso continental, en 1774.
Por afuera.
Saliendo ya de este parque donde hay muchos edificios históricos, seguimos caminando por las calles de Philadelphia, que según Ale, tienen más vida que Washington. Puedo llegar a coincidir porque Washington es muy amplia, muy grande, muy limpia y pareciera que hubiera poca gente.
En Philadelphia por momentos sentís que estás en New York bien adentro, en los barrios. 
También hay edificios altos pero más bonitos.
Pero de todas formas, me sigue gustando más Washington!

Acá viene otro ejemplo de nada es lo que ves. Esta vez no pudimos entrar por estar en refacciones pero si estuviera abierto, podrías ver lo que vendría a ser la casa de Benjamin Franklin. Que es, no sé si se puede ver bien, el contorno de la casa.

La camioneta no es un contorno pero tampoco es la camioneta de Benjamin Franklin!!!

Benjamin Franklin es un héroe para esta zona, un hombre tan inteligente y tan agudo que a los 42 años se jubiló tras haber hecho fortuna habiendo provenido de una familia muy pobre y que nunca lo apoyó ni siquiera académicamente. Todo lo que él sabía era por propio mérito.
La casa de Benjamin se encuentra detrás de una fila de negocios que le pertenecieron y hoy en día algunos siguen funcionando, como el correo y la imprenta.
Todos los negocios de Franklin sobre Market Street.
En la imprenta más que nada imprimen versiones gigantes del Preámbulo (sobre el cual se basó el argentino: comparen los textos) y los podés comprar si querés, después de escuchar la exposición didáctica y muy Simpson-style que nos dio el ranger que estaba en esos momentos.
El ranger explicando y demostrando.
Luego vimos por afuera la iglesia Christ Church fue fundada en 1695 por la iglesia de Inglaterra, o sea, que en un principio fue anglicana pero luego de la revolución, los mismos americanos decidieron adaptar el libro de plegarias anglicano a la forma americana por lo que esta iglesia fue la primera iglesia episcopal americana, muy parecida a la anglicana sólo que no reconoce al monarca como cabeza de la iglesia.
Christ Church. Entren porque es preciosa, asientos blancos y almohadones rojos.

Hermoso Elfreth’s Alley! 

Es la calle residencial más antigua y donde todavía vive gente!

Ejemplo de linda casita.

Arriba las ventanas tienen un espejo para ver quién llama. Todavía se usa!

Allí nomás está la casa de Betsy Ross, la señora que bordó y cosió la primera bandera americana, hoy en día muchos la consideran una leyenda, otros no, ni siquiera se está seguro si esta fue su casa.

Será o no será?

El patio. Entren a gastar!

El cementerio está ahí nomás. Estas son las tumbas de Benjamin Franklin y su esposa.

Y aquí terminamos el tour. Qué nos queda hacer? Pues almorzar!

 
Fuimos para Campo’s, según dicen, donde se prepara el mejor Philly steak o cheeseteak.

El Philly steak es un sandwich de carne cortada y salteada a la que se le agrega queso.

Ale lo pidió y venía con hongos y cebolla.
Yo pedí otro sandwich típico: el hoagie. Con diferentes fiambres y vegetales.