Philadelphia Día 3

Al haber estado dando tantas vueltas y paseando y metiéndonos por infinidades de callecitas, nos llamó la atención la gran cantidad de murales que encontrábamos. Investigamos un poco más y descubrimos que es una característica de esta ciudad. 
Pero a la vez me pregunto, de qué ciudad NO es característico encontrar murales? Parece ser una moda y a mi ojo es agradable!
Se podía tomar un tour guíado que te salía $30 lo cual me parecía una barbaridad para cada uno para ver algo público. Así que empecé a googlear…
Descubrimos un website buenísimo desde donde no sólo te podés bajar el mapa para seguir la ruta de los murales sino que también te podés bajar los mp3 con la explicación de cada uno! 
Clickeando acá encontrás el mapa que imprimimos y seguimos y de acá te bajás los podcasts.
Y acá encontré otra guía pero no tiene audio, sólo los nombres de los murales sin explicaciones, si te interesa, clickeá acá.
Estuvo genial porque nos lo bajamos a nuestros sendos celulares y con mapa impreso en mano, recorrimos nuestro último día en Philadelphia!

Les muestro algunos murales.
Tree of Knowledge

Finding Home. Gigante!

Es graffiti con textura.

Philadelphia Muses.

Por este lugar encontramos el barrio gay.

Women of Progress.

 Theatre of Life. Con relieve.

Pero como pasó anteriormente, a veces te cruzás con cosas increíbles que no están previstas en tu itinerario.
Me llamó la atención esto:

 Unos espejitos y pedacitos de azulejos y piedras pegados sobre la pared de una casa. 

Y pensé qué curioso y que era éso nomás!

Pero no! Decidí seguir caminando y doblando por Alder Street me quedé sin aliento!
 
No podía creer lo que veía!

Todas las casas y edificios de esa calle, decorados de esa manera! Muy original, por cierto.
Y a la vuelta encontré el Philadelphia Magic Garden.

Philadelphia Magic Garden.

Es una casa que se puede visitar previo pago de una entrada y tiene la decoración más loca que te puedas imaginar, si hacés click en la foto de arriba te vas a dar cuenta!

Pero TAMBIÉN POR CASUALIDAD, habíamos visto que muy cerca de ahí había otro mural que no estaba en el itinerario.
Este mural marca el lugar donde nació Larry Fine.
Se encuentra en esta zona, sobre South Street, pareciera ser un barrio medio pesado, medio desprolijo, medio hipster.

 Pero a Ale lo dejó encantado!

Fue el sector de Philadelphia que más le gustó.
A mí me gustaron más las callecitas y casas clásicas que seguíamos encontrando.

Oh!

Ah, menos mal! 😀

Ya se estaba haciendo hora de volver a buscar los bolsos para irnos a nuestro próximo destino así que tan rápido como  pudimos nos fuimos al mercado a comer algo que, le dijeron a Ale, no se podía perder.

Fuimos al Reading Terminal Market.

Fuimos al puesto donde le recomendaron, Dinic’s.

Ale pidió un sandwich de lechón y yo también pero con verduras y el corte que yo pedí era más jugoso y sabroso que el de Ale.

Roast Pork para Ale e Italian Style Pulled Pork para mí.
Y nos volvimos al hotel y salimos para el aeropuerto para nuestro próximo y último destino!
Chau Philly! Me encantó volver a verte!
Alguien quedó con hambre? Quieren postre?

 

Philadelphia Día 2

Esculturas por todos lados!

Nos encanta Philadelphia y nuestro segundo día empezó tranquilo con reunión familiar (una prima de Ale vive aquí y nos invitó a almorzar) y después de pasear un poco en auto (menos mal! Se largó a llover con todo!) nos despedimos y como justo salió el sol, decidimos seguir paseando pero esta vez a pata.
Cerca del hotel donde nos alojábamos estaba esta escultura que me parecía haber visto en algún otro lado y buscando en Wikipedia, me entero que hay 4 iguales y una de ellas está en Chicago. Ahhh, con razón!!
 “Allow Me”, por Jon Seward Johnson II.

Nos dirigimos luego al hermoso edificio de la municipalidad, el City Hall.

 Con la estatua de William Penn arriba de todo.

Ahí nomás está esta escultura al broche, muy graciosa, no?

Clothespin por Claes Oldenburg.

 Esto es un hermoso templo masónico.

Cruzamos a la Thomas Paine Plaza donde hay muchas esculturas gigantes.

 Monumento a Benjamin Franklin.

 Juegos de mesa. O de piso, je.

 Estatua de Frank Rizzo un intendente de Philadelphia.

 No me esclavizarás!

 Una igual pero más grande hay en Londres!

Y así llegamos a la Benjamin Franklin Parkway, una avenida transversal, un boulevard que fue diseñado de tal forma para emular a Champs-Élysées.

 Aquí comienza y al final se ve el Philadelphia Museum of Art.

Todo alrededor ves esculturas, museos, parques y galerías. No sabés cuándo parar de sacar fotos porque no podés, sinceramente. Todo es precioso y el atardecer ayudó a disfrutar de la caminata aún más.
Arriba de un poste muy alto hay unas mini esculturas alegóricas a todos los “firsts” (primeros) que Philadelphia demuestra con orgullo:
 Philadelphia Firsts por George Greenamyer.

Esto es lo que está representado:

– Primer zoo de EEUU.

– Primer museo y Escuela de Arte.

– Primer compañía voluntaria de bomberos.

– Primer Jardín Botánico.

– Primer barco a vapor.

– Primera afroamericana que se recibió de médica.

– Primera bandera americana.

Hay muchas banderas de muchos países colgadas a lo largo de este boulevard.

 Siempre es lindo encontrarla cuando estás en otro país!

 Cathedral Basilica of St Peter & St Paul.

Cuánto calor!

 Estaba súper tentada por prenderme con los niños!!!

 Sister Cities Park.

 Hermosa y gigante fuente en Logan Square.

 Monumento a Shakespare frente a la Biblioteca Pública.

 The Franklin Institute.

Y así estaríamos hasta mañana mirando monumentos y museos y no subí unos cuantos pero creí importante mostrarte este parque con la estatua de Washington.

 Eakins Oval.

Atrás se encuentra el Philadelphia Museum of Art.

 Más conocido como “Rocky Steps”.

Sí! Estas escaleras son las famosas escaleras que sube Rocky, bah, Sylvester Stallone en no sé cuál película de Rocky que no vi nunca!

 Pero antes de subir, a un costado, tenés la estatua.

 Arriba de todo en las escaleras, tenés el lugar exacto donde Rocky festejaba.

Y desde donde uno también puede festejar teniendo una hermosa vista de Philadelphia!

 Mucha gente hace gym allí y ves mucha gente subiendo y bajando las escaleras corriendo.

Beautiful Philly!

Philadelphia Día 1

Las paradas de colectivo. Todas distintas, todas con vitraux.

Además de ser un rico queso untable, Philadelphia es una bonita ciudad con mucha historia, con muchos “primeros”: Aquí se declaró la independencia americana, aquí estuvo la primera Casa de Gobierno, aquí estuvo la primera Corte Surprema, aquí también estuvo el primer Congreso… 

Philadelphia tiene mucho para contar y por suerte está todo a la vista, para que vos la puedas recorrer a tu ritmo, con un mapa y escuchando podcasts que te podés bajar de la web a tu teléfono o siguiendo a un guía o simplemente parándote en cualquier cuadra para leer los muchos carteles y señalizaciones que te cuentan qué pasó hace muchos años en ese lugar.
Pero lo más bonito, a mi entender si venís con niños o tenés alma de niño, es que en la parte más antigua e histórica hay unos paneles (10 en total en toda la ciudad) que dicen Once Upon A Time (Había Una Vez) y ahí siempre hay una persona sentada que te saluda amablemente, te invita a sentarte a su lado y te cuenta historias de ese lugar y te explica por qué es importante.
No es, acaso, encantador?
Recorrimos nuestra primer parte del primer día con un a guía con la cual visitamos varios sitios históricos por afuera. Si uno quisiera verlos por adentro, tiene que hacerlo luego. Como esta no es mi primera vez en esta ciudad, no lo hice pero recomiendo hacerlo.
Nos encontramos en la esquina de Chestnut y S 6th Street y ahí mismo había una especie de Hall of Fame pero de próceres que idearon y dieron forma a la decisión de independizarse, a organizarse y a redactar la Constitución Americana.

Si mal no recuerdo, son 52 próceres.

La guía fue muy amena como la que tuvimos en Washington, sabía mucho de historia y contaba todo de una forma para nada aburrida.
Con ella recorrimos lo que vendría a ser el casco histórico y, como todo en América, nada es lo que parece, nada de lo que ves es lo que fue. Ya me entenderás!
Pasamos por la casa donde Thomas Jefferson escribió la Declaración de la Independencia.
No era su casa sino que en ese momento era una especie de pensión y el estilo de construcción es holandés, fácilmente reconocible por esos ladrillitos negros. La guía nos dijo que toda casa que veamos con esos ladrillitos son las casas de las más antiguas.
Bonita casa. Esta es original, sigue en pie desde tiempos coloniales.
Ahora sí vas a pasar a  ver lo que yo tan enigmática te decía más arriba.
Ves? Bueno acá antes hubo una casa.
Se trata de President’s House, lo que vendría a ser la Casa Blanca de hoy, pero en Philadelphia porque esta ciudad fue la capital de EEUU desde 1790 a 1800. Se descubrieron los cimientos hace poco, yo no la había visto la otra vez que vine así que fue toda una novedad. Hoy en día hay una exhibición permanente sobre esclavitud.
En ese predio que ves atrás, verás seguramente en cualquier época del año y del día cooooooola de gente esperando ver la famosa Liberty Bell.

(Realmente no sé si cuando yo vine allá por enero de 1997 esta no era una ciudad muy visitada o qué, pero no estaba ni el loro cuando yo fui. Entré sin hacer cola, la vi y me fui pero hoy en día no podía creer que hubiera TANTA gente!)

Te podés ir a un costado y sacarle una foto a través de un vidrio. Y ya.

Para evitar esto.

Lo que sucede es que es una campana que está rajada, solamente sonó dos veces y se toma como un símbolo de libertad. 

Enfrente está el hermoso y gigante Visitor Center, al cual te recomiendo ir para diferentes exhibiciones, para los baños y es ideal para los niños también porque suelen haber personas disfrazadas como antaño y enseñan muchas cosas desde manualidades hasta historias.

Visitor Center.

En la misma plaza donde está la campana podés ver una callecita donde hay unos edificios muy bonitos con mucha historia. No entramos pero sé que podés hacerlo y adentrarte más a lo que es la Historia Americana, si eso te interesa.

Independence Hall. Donde se declaró la Independencia.

Al ladito, Congress Hall, donde se estableció el primer Congreso.
Luego dimos la vuelta y fuimos a Independence Square, una linda plaza que cruzamos y desde donde vimos la hermosa biblioteca fundada por Benjamin Franklin.

Con su estatua sosteniendo el cetro (símbolo de la monarquía) dado vuelta.

Pasamos por el segundo Banco de EEUU, fundando en 1816.

Visitamos y pudimos entrar un ratito a la zona donde estaba Quaker’s Meeting House, donde por primera vez en 1790 cinco quáckeros se reunieron a orar. Es que Pennsylvania garantizó desde siempre libertad de cultos y los quáckeros que eran muy perseguidos en Inglaterra, se establecieron aquí y para finales de 1790 ya había 33 centros.
Y llegamos a Carpenter’s Hall donde se reunió el primer congreso continental, en 1774.
Por afuera.
Saliendo ya de este parque donde hay muchos edificios históricos, seguimos caminando por las calles de Philadelphia, que según Ale, tienen más vida que Washington. Puedo llegar a coincidir porque Washington es muy amplia, muy grande, muy limpia y pareciera que hubiera poca gente.
En Philadelphia por momentos sentís que estás en New York bien adentro, en los barrios. 
También hay edificios altos pero más bonitos.
Pero de todas formas, me sigue gustando más Washington!

Acá viene otro ejemplo de nada es lo que ves. Esta vez no pudimos entrar por estar en refacciones pero si estuviera abierto, podrías ver lo que vendría a ser la casa de Benjamin Franklin. Que es, no sé si se puede ver bien, el contorno de la casa.

La camioneta no es un contorno pero tampoco es la camioneta de Benjamin Franklin!!!

Benjamin Franklin es un héroe para esta zona, un hombre tan inteligente y tan agudo que a los 42 años se jubiló tras haber hecho fortuna habiendo provenido de una familia muy pobre y que nunca lo apoyó ni siquiera académicamente. Todo lo que él sabía era por propio mérito.
La casa de Benjamin se encuentra detrás de una fila de negocios que le pertenecieron y hoy en día algunos siguen funcionando, como el correo y la imprenta.
Todos los negocios de Franklin sobre Market Street.
En la imprenta más que nada imprimen versiones gigantes del Preámbulo (sobre el cual se basó el argentino: comparen los textos) y los podés comprar si querés, después de escuchar la exposición didáctica y muy Simpson-style que nos dio el ranger que estaba en esos momentos.
El ranger explicando y demostrando.
Luego vimos por afuera la iglesia Christ Church fue fundada en 1695 por la iglesia de Inglaterra, o sea, que en un principio fue anglicana pero luego de la revolución, los mismos americanos decidieron adaptar el libro de plegarias anglicano a la forma americana por lo que esta iglesia fue la primera iglesia episcopal americana, muy parecida a la anglicana sólo que no reconoce al monarca como cabeza de la iglesia.
Christ Church. Entren porque es preciosa, asientos blancos y almohadones rojos.

Hermoso Elfreth’s Alley! 

Es la calle residencial más antigua y donde todavía vive gente!

Ejemplo de linda casita.

Arriba las ventanas tienen un espejo para ver quién llama. Todavía se usa!

Allí nomás está la casa de Betsy Ross, la señora que bordó y cosió la primera bandera americana, hoy en día muchos la consideran una leyenda, otros no, ni siquiera se está seguro si esta fue su casa.

Será o no será?

El patio. Entren a gastar!

El cementerio está ahí nomás. Estas son las tumbas de Benjamin Franklin y su esposa.

Y aquí terminamos el tour. Qué nos queda hacer? Pues almorzar!

 
Fuimos para Campo’s, según dicen, donde se prepara el mejor Philly steak o cheeseteak.

El Philly steak es un sandwich de carne cortada y salteada a la que se le agrega queso.

Ale lo pidió y venía con hongos y cebolla.
Yo pedí otro sandwich típico: el hoagie. Con diferentes fiambres y vegetales.

Washington Día 3

Nuestro último día (a regañadientes nuestro último día!) fue monumental. Literalmente. Hoy fue el día en que me dí panzada de monumentos y edificios y piedra blanca y mármol, próceres, presidentes y bronce!

Qué placer!
Realmente, recorrer Washington con un mapa es fácil hasta para mí que soy analfabeta total cuando se refiere a seguir un recorrido, a veces hasta con Google Maps! Pero Washington es fácil porque es como La Plata: Las manzanas son cuadradas, hay diagonales, las calles son letras o números así que no hay queja que valga!
Y salimos nomás! Ah, claro, cuando uno está con guía y marido, todo es fácil, por supuesto, pero la segunda parte del día la paseé sola (estaré destinada a pasear Washington sola?! Yo sé por qué lo digo…) y bien contenta he quedado con lo recorrido, algo con los que mis pies no creo estén de acuerdo.
Empezamos?
El día amaneció gris, con lluvia finita y eso significaba, para mí, que la temperatura iba a bajar.

Nos encontramos con la guía para recorrer parte del National Mall.

Y lo primero que vimos fue el Washington Monument.
Este obelisco fue terminado luego de que su construcción fuese suspendida por 22 años pero esto fue por la Guerra Civil y después de mucho esfuerzo, se inauguró y por poco tiempo fue el edificio más alto del mundo hasta que se inauguró la Torre Eiffel.

En estos momentos está siendo restaurado porque hace dos años hubo en Washington un terremoto de 5.8 en la escala de Richter y eso dañó muchos monumentos y edificios y desde entonces los están poniendo en forma por eso, si estás por venir por esta época o fuiste hace poco, verás o habrás visto que LA MAYORÍA DE LOS MONUMENTOS ICÓNICOS están cubiertos.
Pero no importa! Sigamos!
Tuvimos la suerte de ver justo dos helicópteros aterrizar en la Casa Blanca, visible desde donde estábamos parados (Constitution Ave NW) como también fueron visibles los chicos del Servicio Secreto sobre la terraza. Eso significaba que Obama en ese mismo momento estaba tomando uno de esos helicópteros (cuál? Ah, por eso hay dos, para distraer!) y luego volvieron a subir por los aires y volar por sobre nuestras cabezas!

Llegamos luego al enorme y hermoso Monumento Nacional de la Segunda Guerra Mundial.

Impresionante. Ale sacó esta panorámica.

Desde allì se veía el Monumento a Lincoln y la famosa Reflecting Pool.

Nos adentramos luego al parque Constitution Gardens donde tanto a Ale como a mí, ciertos rincones nos hicieron acordar algo pero totalmente distinto uno a otro.

A mí me recordaba a la película JFK, esas reuniones en el parque con Donald Sutherland.

A Ale, a los lagos de Palermo.

Pasamos por el hermoso Monumento a las Mujeres de Vietnam.
Que si bien no había mujeres luchando, sí las había, aunque pocas, para cuidar y atender a los heridos.
Luego vimos el bellísimo Monumento a los Veteranos de la Guerra de Vietnam.
Cuando lo visité por primera vez, recuerdo ver a muchas personas que tenían un papel y un lápiz y cuando encontraban el nombre de alguien en particular (familiar, amigo, conocido, etc) apoyaban el papel sobre el nombre y con el lápiz sombreaban y así quedaba marcado el nombre sobre el papel.
Esta vez no vi a nadie hacerlo. Habrá sido el tiempo o tal vez, pensé, que hoy con mucha facilidad podés hacer zoom con tu cámara y sacar una foto.
El vértice donde se unen los años del comienzo y del final de la guerra.
Para ubicar algún nombre en especial, se puede consultar estos libros.
Luego vimos el monumento llamado The Three Soldiers, que conmemora a aquellos que sobrevivieron la guerra y se encuentra enfrentando al monumento descripto anteriormente y los soldados están puestos de tal forma que miran hacia allí.

Se trata de un soldado afroamericano, un latino y un caucásico.

Quedaba otro monumento por ese sector y es sobre la Guerra de Corea. 
Son 19 soldados de tamaño natural, muy realistas en sus expresiones y que reflejados sobre la pared contigua (la cual tiene caras de soldados reales, grabadas) se reflejan para dar un total de 38 soldados.
Y finalmente, llegamos al Lincoln Memorial.
Oh… En reparaciones. Se dan cuena de lo gigante que es, no?
Sobre un descanso de las escaleras está escrito el sitio donde Martin Luther King Jr dio su famoso discurso.
I Have A Dream.
Ya era el mediodía, ya era hora de almorzar y en el camino nos topamos con la George Washington University.
Y pasamos por donde se alojan los alumnos. Se nota, no?
Luego, nos despedimos con un besito y Ale se fue a un museo cercano al aeropuerto donde podía ver aviones de todas las épocas y yo seguí paseando la ciudad, gatillando mi cámara a todo edificio o monumento que me encontrara.
Vamos?
La Casa Blanca! Café y mapa, girl about town!
A partir de aquí mi paseo fue caminar y sacar fotos, caminar y sacar fotos!
 First Division Memorial.

 Second Division Monument.

John Paul Jones Memorial.

 District of Columbia War Memorial.

Ahí enfrente, el caminito de los Cherry Trees, que no están en flor en esta época…
Y llegué a un monumento que no hace mucho que se inauguró, es en honor a Martin Luther King Jr.

Hay muchas frases de sus discursos y muy inspiradoras realmente.

El monumento. En reparaciones.
El interminablemente GIGANTE monumento a Franklin D. Roosevelet. Creo que nunca vi algo así, un monumento laberíntico, lleno de americana, frases, estatuas, todo haciendo referencia  a cada uno de los 4 mandatos que tuvo.

No terminaba más!

Alejado de toda preocupación, él muy cool descansaba…

Pero yo, no! Y seguí caminando…


…y crucé un puente y tenía esta vista del Jefferson Memorial…

…y me encontré con el Mason Memorial…

…y llegué al Jefferson Memorial!

Después ya no me quedaba por la zona monumento por ver a mi entender, así que volví a la jungla de cemento a sacar unas últimas fotos a edificios emblemáticos.

El Smithsonian Castle.

De puro curiosa entré al National Gallery of Art Sculpture Garden, o sea un parque donde hay estatuas y esculturas ge-nia-les!

Como estas…

… o estas otras…

y esto, my dears, es el FBI.

Me despedí de Washington yendo hacia la casa donde falleció Lincoln después de haber sido herido mortalmente en el teatro.

Muy bien conservada.

Y me fui al hotel, a esperar a Ale.

Y me despedí de Washington. Volveremos.

Te gustó esta ciudad? Sabés TOOOODOOOO lo que falta por mostrar, apuntar, detallar? Lo cierto es que es una ciudad atrapante porque cada monumento o estatua tiene una razón de ser, una historia o anécdota en particular, un secreto por revelar… tantas cosas para contar! Y un post y unas cuantas fotos, te aseguro, no alcanzan!

Washington Día 2

El paseo por DC hoy fue muy entretenido e interesante en cuanto a historia, edificios y monumentos se refiere pero cansador por el calor y por lo mucho que caminamos, a punto tal que para las 7pm, después de haber estado sentados un rato en una plaza, nos levantamos para ir a  cenar y sentíamos a las piernas como entumecidas!
Es que las horas no me alcanzan! Desespero por lo que, yo creo, son pocos días que planeamos para venir a visitar y disfrutar de Washington!
Curioseando en Londres sobre cómo pasear la ciudad y buscando guías escritas online, me encuentro con un website www.freetoursbyfoot.com donde, por lo menos acá en DC, tienen un montón de tours gratuitos por la ciudad. Duran alrededor de 2 horas y al final del tour, uno contribuye con unos $10 dólares por cabeza.
Pues el día de hoy nos tocaba ir a Arlington Cemetery, el famoso cementerio militar donde entierran a aquellos caídos en guerras y aquellas personas que se han seguido una carrera militar. No es obligación ser enterrado allí, depende del deseo de la persona o de su familia. Los presidentes también tienen derecho a ser enterrados aquí pero todo depende de la decisión de la familia o del presidente mismo ya que muchos prefieren ser enterrados en su ciudad de nacimiento.
Pero también Arlington Cemetery es un lugar muy visitado por estar allí la tumba y llama eterna de JFK.

No bien entrás ves las lápidas de mármol blanco.

Perfectamente alineadas desde donde mires.

En un principio, las lápidas no eran tan parejas y más bien, como en todos lados y en muchas instancias, cuanto más adinerada y poderosa la familia, más grande, fastuosa y decorada era la lápida. Hasta que se empezó a regular y en 2001 se decidió que todas fueran blancas, de mármol y del mismo tamaño. 
Por eso las secciones más antiguas no son tan uniformes.
El cementerio se llama así por estar en los terrenos de Arlington House, la casa que pertenecía al General Robert E. Lee. 
Por cuestiones que si están interesados en investigar, ustedes lo harán, el General Lee decidió no volver a su casa y los terrenos fueron aprovechados para enterrar los muertos de la sangrienta Guerra Civil.
Arlington House allá arriba.
A lo largo del camino uno va encontrando, generalmente abajo de algún árbol, placas que conmemoran o recuerdan a personas o grupos varios o aniversarios en particular.
Algunas de las tantas.
Llegamos a las tumbas de JFK. Se encuentra en un monumento sin techo al que accedés subiendo unas poquitas escaleras y primero ves talladas en piedras, algunas frases célebres de sus discursos.
La más famosa.
Luego subís otros escalones y ves la tumba de JFK y al lado, la de Jackie y en el extremo izquierdo, la de Patrick, un bebé de ellos que falleció a los meses de nacer y en el extremo derecho, está enterrada una bebé que no nació con vida.
 Las tumbas y la llama eterna.
Bajando por las escaleras y saliendo del monumento, caminás un poco para la derecha y te encontrás con la tumba de Robert Kennedy.

Muy simple y austera.

Y también hay frases de sus discursos grabadas en piedra.

Un poco más allá, está la de Edward ‘Ted’ Kennedy.

Ya casi se había hecho la hora de ir a ver el cambio de guardia junto a la tumba del Soldado Desconocido.
Por suerte se puede ver muy fácil y cómodamente ya que te podés sentar sobre unos escalones de un monumento.
Lo que vi de diferente esta vez a la otra vez que lo visité fue que antes los soldados no anunciaban qué harían y sí lo hicieron en este caso. En realidad fue uno que muy ceremoniosamente y con voz poderosa nos dijo breve pero enfáticamente que veríamos el cambio de guardia y que nos pusiéramos de pie.
Eso hicimos todos y vimos la ceremonia.
La guía nos dijo que esperáramos un poco más porque casi siempre, después del cambio de guardia, hay un par de ceremonias más.
Y así fue, enseguida llegó un grupo de Boy Scouts y dieron su ofrenda.
Un soldado tocaba la trompeta y los americanos se ponían su mano derecha sobre su corazón.

Al ratito apareció otro grupo, representado por un chico y una nena.

También hicieron su ofrenda al Soldado Desconocido.
Es que cualquier organización puede pedir autorización y ser elegido para honrar al Soldado Desconocido, en este sitio que, justamente, se considera el más sagrado de todo el cementerio.
Un datito que les aporto, no cualquiera puede estar a cargo de la guardia de este monumento y se accede luego de una rigurosa selección.
Pasamos por el anfiteatro y allí nomás hay tres monumentos en honor a los astronautas del Challenger (se acuerdan de ese cohete que explotó en el aire allá por 1986 mientras lo pasaban por la tele?) y de otros más, como eldel Columbia del año 2003. El del extremo izquierdo, sin embargo, es en honor a quienes durante una misión de rescate de secuestrados en Irán en 1980, perdieron la vida.
Los monumentos.
Seguimos caminando, cuesta arriba, ya cansada, con calor y con sed y llegamos a otros monumentos icónicos.
Y sin darnos cuenta, llegamos a Arlington House, la cual se puede visitar pero no teníamos tiempo.
La verdad que de cerca no parece tan impactante. Tal vez porque no la visité por dentro.

Pero qué vista desde esa colina!

La vuelta fue más relajada, fue todo cuesta abajo así que se hizo llevadera y no tan trabajosa!
Vos creés que, a pesar de que me quedaron miles de cosas para señalar y contar de este cementerio, yo ya terminé?

No! Luego de este paseo Ale y yo teníamos planeado qué hacer pero esta vez por separado: Él iría al Air and Space Museum y yo, como ya lo había visitado, preferí ir a conocer un nuevo museo, el Newseum.

Almorzamos y en la esquina de Constitution Avenue SW y 7th Street SW, nos dimos un besito y partimos cada uno por su lado.

Caminando por 7th St crucé el National Mall y tuve una hermosa vista del Capitolio.

Me desvié un poquito cuando crucé Madison Dr NW porque me gustó mucho la National Gallery of Art.

Precioso edificio. Y gigante. Porque sigue a ambos costados.

Retomando la 7th St pasé por el costado del National Archives.

(Hay algún edificio pequeño?!? Pasé por incontables, les saqué fotos y también a monumentos, a rincones… imposible mostrarte todo, tenés que venir!!!)

Y luego sí! Llegué al Newseum.

Se llama así por ser un juego de palabras entre news (noticias) y museum (museo) y de eso se trata, una especie de museo del periodismo y las noticias y, perdón que me repita, pero no se imaginan lo gigante que es este lugar, la cantidad de muestras y cines y exposiciones que tiene, es increíble y muy entretenido!

En la entrada, afuera, se exhiben las tapas del día de los diarios más importantes de cada estado.

La entrada duele $21 pero vale por dos días y comenzás bajando desde la planta baja al concourse. Hay allí exhibiciones temporarias y permanentes.

Hasta el 5 de enero del 2014 está JFK: Creating Camelot. Amé, por supuesto.

Y también hay exhibidos paneles del Muro de Berlin.

Como no tenía mucho tiempo, decidí explorar lo que más me interesaba y tenía esperanzas de poder visitarlo al día siguiente.

Luego del concourse te recomiendan tomar el ascensor hasta la terraza donde tenés una vista excepcional de la ciudad y sus monumentos y las que no vas a poder disfrutar conmigo porque en ese momento la cámara se quedó sin bateríaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

Qué bronca! Así que entré, de cada piso recorrí lo que era más afín con mis intereses y saqué algunas fotos con el celular.

En una exhibición sobre el ataque del 11 de setiembre, se encuentra una antena retorcida.

Que estaba arriba de la North Tower del World Trade Center.

Las tapas de los diarios del mundo del 11 de setiembre de 2001.

Después de recorrer el Newseum hasta que cerró a las 5pm, me encontré con Ale y caminamos aún aún más!

Hasta acercamos al Capitolio, al Congreso.

Caminamos poquito más, nos sentamos en esa plaza desde cuyo banco nos costó levantarnos y terminamos cenando en el Cheesecake Factory.

Era tarde ya, muy tarde. Hora de volver. Mañana? Mañana hay más!

Washington Día 1

Y si no fuera Londres dónde vivir? Y si no fuera Buenos Aires? Entonces, sería Washington!
La primera y última vez que había estado aquí fue en enero de 1997, pleno invierno, frío tremendo y me toca volver en otras circunstancias, en verano, con calor y Washington se ve igual de hermosa!
Washington siempre me pareció una ciudad muy señorial, tranquila, elegante y un poquito distante aunque agradable pero con lo que paseamos hoy, pude comprobar que también tiene un costado colorido, entretenido y divertido.
En realidad este es nuestro segundo día porque el primer día llegamos a la tarde y sólo caminamos unas cuadras, fuimos a un CVS (a falta de Walgreens!) y luego a cenar. El jet lag se estaba haciendo cargo de nuestra resistencia fisica así que nos dimos por vencidos muy temprano lo cual trajo aparejado despertarse a las 6.30 am
Aprovechamos entonces la mañana, salimos a desayunar y cuando volvimos al hotel, nos fijamos qué podríamos hacer ya que teníamos un tour reservado (gratuito y a pie) para las 4pm y encontramos que a las 10 am había uno por Capitol Hill incluyendo Eastern Market, reservamos y enseguida fuimos al encuentro de nuestra guía, Canden.
Tomamos el subte y vimos que lo mejor era comprar una tarjeta que se vendía a través de las máquinas por $10, $5 costaba la tarjeta y $5 para gastar y después podías seguir agregándole más plata y también te sirve para los colectivos. Un pase por tantos días no nos hubiese convenido porque somos de caminar mucho.
La máquina expendedora del Smartrip, el nombre de la tarjeta.
Notamos que las plataformas son bastante oscuras y que cuando anuncian algo, hay tanto eco y retumba tanto que no se entiende nada! Incluso cuando anunciaban algo en español, no había forma de entender qué estaban diciendo!
 Las plataformas. Las luces rojas en el borde se encienden cuando se acerca el subte.
El subte es grande, amplio y alfombrado.
Llegamos y comenzamos el paseo precioso por este barrio histórico, uno de los más antiguos de Washington.
El desarrollo de este barrio está muy ligado al comienzo de EEUU como república y aquí se alojaban varios miembros del congreso aunque no tenían residencia, preferían vivir en pensiones y estar cerca de su lugar de trabajo. Como también se instaló un astillero, la zona comenzó a poblarse de inmigrantes y de obreros. Para 1810 la zona estaba poblada.
La Guerra Civil trajo aparejado la construcción de hospitales, como por ejemplo, el Old Naval Hospital. 
Construido por orden de Abraham Lincoln en 1864. 
Hoy en día es un edificio recuperado y reacondicionado para ser usado por la comunidad ya que allí se dictan cursos para los residentes.
Caminar por este barrio fue un placer porque las casas verdaderamente son originales, todas son bonitas y están bien cuidadas y sorprende que hace 10 años esta zona estaba totalmente descuidada.
Casas preciosas.
Canden nos contó algo muy particular sobre las casas en Washington DC: Cuando uno compra una casa, la compra, sí, es el propietario, sí, pero no lo es ni de la vereda ni del jardín que se encuentra adelante. 
Sucede que, en realidad, las calles eran muy anchas y se dieron cuenta de que si pavimentaban todo el ancho de la calle, los costos serían muy altos así que se decidió pavimentar sólo el centro y en el resto dejar vereda y jardines para las residencias.

O sea que a la gente se le daba la posibilidad de cuidar y preservar los jardines y mantenerlos bien por eso es que si uno quisiera cortar o plantar un árbol o agregar alguna fuente o adorno, debe pedir permiso a la municipalidad.

Otro dato interesante es que todavía se pueden encontrar algunas piedras que parecen pedestales y que fueron puestas antiguamente para que cuando las señoras que vestían sus costosos y bonitos vestidos largos pudieran subir a los carruajes cómodamente y evitar ensuciarlos.
Esta piedra era de mármol.
No muy lejos de allí se encuentra un ejemplo de lo que nosotros denominamos casa chorizo, esas casas donde las habitaciones están una al lado del otro y tienen un pasillo en común. En Argentina se las llama chorizo supongo yo que porque son largas y qué cosa, no, cómo es la cultura de un país: Acá se las llama shotgun houses, algo así como casa escopeta porque se dice que uno puede disparar desde la entrada de la casa y la bala llegaría hasta el final sin tocar ninguna habitación.
Shotgun house.
Pasamos luego por las Barracas de la Marina.

Navy Barracks. 

Y pasamos también por la casa que perteneció un compositor de música llamado John Philip Sousa, que compuso el tema Stars and Stripes Forever.
La casa.
Y uno se preguntará qué relevancia puede tener? Pues todo argentino conoce esa canción ya que es el leitmotiv de Crónica TV!
Seguimos caminando, mirando las casas, sacando fotos sin parar, no éramos los únicos y la verdad, el día ayudó mucho a que disfrutásemos de todo porque a pesar de sentir calor, la guía nos contó que estaban teniendo días muy benévolos ya que suele hacer todavía más calor!
Nos señaló esta antigua casa que será transformada en viviendas más modernas.
Friendship House.
Cuyo antiguo dueño tuvo que escapar por las deudas que tenía y se dice que su gran colección de vinos se encuentra enterrada por allí y como ahora están construyendo y removiendo tierra, quién sabe, tal vez tengan suerte!
Vimos también las bicis. Un tanto grandes, no sé si yo llego a los pedales!
Cruzando la Calle A pudimos ver algo del Congreso…
Y seguimos viendo y fotografiando y escuchando historias y anécdotas de varias casas. Canden ha hecho los deberes y tiene infinidad de cosas para contar, si sólo no pusiera los ojos en blanco cada vez que hace una pausa…

 Más casas bonitas.
De todas formas, el paseo fue muy ameno y entretenido y después de andar y andar, llegamos al Eastern Market donde nos despedidmos, le pagamos (es voluntario pero se espera una propina de unos $10 por persona) y nos fuimos a recorrer el mercado que, como todo mercado, tiene de todo un poco y más o menos lo que ves en cualquier otro lado. 
El mercado por dentro y por fuera.
Aprovechamos y comimos algo y luego volvimos al hotel a descansar un poquito porque a las 16hs comenzaba el paseo por Georgetown. Con Canden, otra vez.
Georgetown es otro barrio bonito, original, residencial pero muy señorial. 
Las casas son mucho más grandes y anchas. 
Fue fundado en 1751 por lo que esta ciudad existe antes de que se fundara Washington DC, 40 años después.
Es por eso que uno de los atractivos de esta ciudad es The Old Stone House.

Una casa construida en el año 1765.
Tiene un bonito jardín público.
Algo que nos señaló Canden fue que mucho antes de que se crearan los bomberos voluntarios, el servicio de apagar incendios era privado y había diferentes compañías que se dedicaban a ello por lo que los residentes tenían puestas placas indicando a qué compañía ellos pagaban.
Este es un ejemplo de la placa.
Otras placas que se podían ver en varias casas es la de una brújula. 
Esto significa que los residentes de esas casas las cuidan y preservan especialmente y por eso tienen ciertos beneficios (o sea, descuentos) a la hora de pagar impuestos ya que se pagan impuestos según la cantidad de habitaciones que tenga una casa y los closets se cuentan como habitación también.
Como en el anterior paseo, Canden nos mostró casas y nos contó infinitas anécdotas de una u otra y en este caso, también, nos señaló casas que tienen que ver con algo de historia, con algo de celebrity, un poco de todo.
En esta casa vino a vivir Jackie Kennedy después de la muerte de JFK pero se quedó menos de un año. 
Se dice que en su sótano todavía están las telas con las que pensaba redecorarla.
En esta casa por un tiempo vivió John F. Kennedy cuando ya estaba casado con Jackie.
Aquí vive uno de los periodistas del caso Watergate.
La calle O en este sector de Washington DC tiene la particularidad de tener casas donde casi no hay medianeras.
Entonces se las puede apreciar mejor.
En el año 2004 se decidió repavimentar una calle y descubrieron que debajo estaban todavía las vías del tranvía que solía pasar por allí así que se resolvió dejarlas y agregarles adoquines para darle un toque antiguo a la calle.
Buena idea, no?
Terminamos el tour admirando la hermosa Georgetown University.
Subiendo las escaleras para visitar Healy Hall uno puede ver el escudo emblema. La leyenda cuenta que está maldito y que si uno está estudiando y lo pisa, no termina la carrera!
Por eso está partido al medio, por la presión ejercida al caminar por el costado!
Oh, per si de terror se trata, no muy lejos de allí se encuentran las famosas escaleras de la película El Exorcista. Hoy en día, los estudiantes de la universidad las suben y bajan corriendo para entrenarse.
Muchos escalones y muy empinados… Cuidado!
Seguimos caminando hasta Key Bridge desde donde vimos estos modernos edificios.

Y caminamos por la calle M.

Donde hay una seguidilla casi interminable de negocios muy bonitos y de marcas conocidas.

Locura total. Cola para comprar cupcakes en un negocio que apareció en la tele hace poco!

Qué les pareció el paseo por Washington? Cuando uno piensa en esta ciudad, generalmente las imágenes que se aparecen en la imaginación es la Casa Blanca, el Congreso, el Monumento a Lincoln, íconos americanos que hemos visto tantas veces en tantas películas, no es cierto?

Y si de historia de trata, mañana comenzaremos! Me acompañan?

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