Y Yo Que No Quería…

“Voy a empezar a ver una nueva serie.” Me dijo Ale hace un tiempo. “Una que me recomendaron que está buena.”

“Cuál es?”
“Homeland.”
“Ah.”
Y el día que empezó a mirarla yo tenía mucho sueño y me fui a dormir y le dije que la vería al día siguiente. Solamente había podido ver los primeros 5 minutos y me pareció más de lo mismo.
Al otro día cuando me levanté, Ale me insistió a que la mirara porque a él le había gustado mucho.
“Mmmmmno tengo ganas,” contestó la rebelde sin causa.
“Pero mirala, está buenísima!”
“No sé. No.”
“Pero si no la viste!”
“Bueno, pero no quiero!”
(A esta altura tiene que darse cuenta de que cuanto más me insista con algo, si me levanté cruzada, no hay que insistir!)
Igual le hice caso y me dispuse a verla; vi los primeros 5 minutos otra vez y le dije que no, que no quería ver este tipo de series que son todas iguales, que hay terroristas, que los americanos son buenos y rubios y que no me digan que vino a reemplazar 24 porque 24 es irreemplazable, empezando por Kiefer!
Ale no podía entender mis razones y a lo largo de varios meses, vio las dos temporadas. Y yo, encaprichada que no quería, hacía otras cosas o me iba a dormir.
Sin embargo, hace poco, solita un día en casa y con un poco de tiempo libre, puse el primer capítulo a ver si resistía más de 5 minutos. Y sí. Y terminé de verlo. Y seguí con el siguiente. Y con el otro. Y no pude parar!!! 
No vi más capítulos porque si no, se me terminaba la primera temporada de un suspiro y quería disfrutarla!
Y en unos 10 días me vi las dos temporadas! No-po-dí-a-pa-rar!
Lo que me atrapó de esta serie es que no es para nada predecible aunque debo reconocer que tiene lugares comunes, pero están muy bien disfrazados! El guión es muy bueno (real, posible) y todo el tiempo estás: “El culpable es este”, “No, el culpable no era ése, es este que apareció ahora.”, “Este está con el otro”, “No, este otro está con aquél” No parás de conjeturar!

Los diálogos son inteligentes, sarcásticos, crudos y me sorprendo todo el tiempo de la cantidad de malas palabras! Pero tienen un por qué y está bien.

Me encanta cómo se llevan y cómo se hablan!
Lo que también me gusta de esta serie es que, además de que los actores son muy buenos, sus personajes son muy falibles, sus defectos están más a la vista que sus virtudes, ninguno es un as y además… la protagonista es una mujer! 
Y no es para nada perfecta!
Me encantó! Y ahora que terminé de ver las dos temporadas, tengo que esperar hasta setiembre cuando comienza la tercera! 

Ojo con ésta que es brava!

No lo conocía a Damian Lewis y buscando información, me enteré de que es británico.

“Cómo aguanto hasta setiembre?” me pregunté cuando terminé de ver la segunda temporada.
Sabías de Homeland? La viste? Te la recomiendo!