De Pulgas Con Flor

Hace un par de semanas vino mi prima Flor a comer a casa y me comentó que en unos días tenía que confirmar el alquiler de un stand (o stall, como se lo llama acá) en una feria o mercado de pulgas ad hoc al cual concurrió en mayo y  que estaba por volver a abrirse por un día nada más, en julio.
Me contó que en mayo, unas conocidas de ella alquilaron y fue a verlas, a acompañarlas un rato y había tanta pero tanta gente y sus conocidas vendieron tanto pero tanto, que ella se copó y se puso a ayudarlas.
La pasó tan bien y se divirtió tanto que pensó que ella también, por qué no, podría alquilarse un stand en ese mercado.  Pensó en la cantidad de ropa y zapatos que no usa y que tiene guardados y se animó a pensar: “Por qué no venderlos? Me conformo con cubrir los gastos… Estaría bueno probar!”
Y mientras me lo contaba yo pensé en la bolsa llena de ropa y zapatos que tengo y cuando se lo dije, me propuso por qué no alquilar juntas y de paso compartir los gastos.
Me pareció genial! Le dije que sí y Flor entonces alquiló a través de la web, un lugar a £30 y una mesa a £5.
Lo que compramos fue un perchero en IKEA por unos £7 y cada una en su casa preparó una valijota y nos encontramos en la puerta del mercado.
En realidad no era un mercado. Era como una galería de arte donde suelen exponer artistas independientes y por adentro, para que te imagines, era como un galpón grande con las paredes pintadas de blanco. Arriba también había más lugar y baños y los stalls para alquilar ahí eran más baratos pero claro, tampoco eran tan visitados.
Flor y otros mercaderes esperando entrar.
Ale nos ayudó a armar el perchero y empezamos a colgar las cosas. 
También nos sacó fotos!
Terminando de poner todo en orden… Y yo tengo que sacar hora en la peluquería!
Sinceramente yo no tenía idea de cuánto cobrar así que nos decidimos por estos precios:
– las remeras las pusimos todas a £1, 
– las camisas a £3, 
– los pantalones y jeans también a £3, 
– vestidos varios a £2 o £3, 
– chalinas a £1, 
– los cinturones a 50p,
– zapatos y sandalias varias a £3, £2 o £1, 
– pulseras varias 5 por £1 y 
– libros £1.
Deliberando cuánto cobrar…
Listas! Vengan a nosotras!
De todas formas, cada tanto cambiábamos los ítems de lugar o los ordenábamos mejor.
Un vestido mío de Zara lo vendía a £5, un vestido de fiesta muy lindo, bien hecho y de Coast lo vendía a £15 y el ítem más caro era un tapado grueso, fabuloso y precioso de Tommy Hilfiger de Flor, a £20. 
 
El famoso tapado. Terciopelo. Divino.
A las 11 abrió el mercado para el público en un hermoso día domingo de sol. 
Comenzó a entrar gente y el flujo era tranquilo, honestamente no me detenía  a ver cuánta gente entraba aunque estábamos casi pegadas a la entrada, lo cual estaba bueno. Creo. 
Al lado nuestro había un chico sentado que vendía remeras, tarjetas, tazas e imanes con imágenes de sus ilustraciones. Era un boom! La gente que pasaba enloquecía con sus dibujos y colores, le hacían preguntas, vendía y vendía…
Nosotras nos mirábamos un poco las caras pero no estábamos aburridas, la verdad es que era muy entretenido ver a la gente que visitaba el lugar y observaba, tocaba, elegía, preguntaba…
Cómo se veía un sector del mercado desde nuestro lugar.
Se acercó una chica y comenzó a mirar pantalones. Vio tres míos que eran pinzados (que casi ni los usé porque a mí me hacen más ancha) y preguntó si se los podía probar. Atrás del mercado había un probador grande y le dijimos que sí. Se me había escapado de ponerle a uno £2 en vez de £3 y le dije que si compraba los dos de £3 juntos, se los dejaba a £5.
Volvió y decidió llevarse el que estaba a £2 y el otro a £3 y se fue muy contenta.
A partir de ahí, tanto Florcis o yo vendíamos algún que otro ítem.
A lo largo de la jornada, notamos:
– Los hombres que venían acompañando a su mujer sólo se detenían a ver los libros.
– Una de un stall cerca nuestro vendía antigüedades varias, vestidos grandototes y colorinches y por suerte, tenía un espejo… porque nosotras no! Y la gente que nos compraba algo se lo probaba por encima mirándose en ese espejo… Al rato notamos que la chica le colgó un vestido arriba entonces si algunos de sus clientes se quería probar algo, ella sacaba el vestido y los dejaba mirarse.
El vestido azul tapando es espejo. Pillina…
– Una mujer me preguntó si de verdad ese solero que yo vendía estaba a £2. Le dije que sí. Me lo preguntó tres veces! Las tres veces le contesté que sí y me decía “Pero es demasiado barato, demasiado…” Decidió llevárselo y me dió £2.50. Le avisé que me estaba dando de más y me dijo “Ay, por favor, quedátelo, quedatelo!”
– Un hombre pasó como tres veces y miraba y estudiaba un bolso rojo con la imagen de Marilyn Monroe semi rígido que vendía Flor. Flor le comentó a él y a su amigo que ella lo había comprado en Hollywood. Lo miraban, lo miraban… Lo dejaron y se fueron. Al minuto volvieron a entrar y le dijeron a Flor “Lo compramos!” y se lo llevaron contentos!
– Una mujer se acercó con su hijita de unos 4 años y mientras ella estaba con la boca abiertísima y a los “Oh, nooooo…. Oh, nooooo” de la sorpresa que le causaba ver cinturones a 50p (no nos creía!!!) la nenita se probaba pulseritas y miraba a su mamá. Su mamá terminó comprando un cinturón de leopardo que pertenecía a Flor y una chalina de gasa a £1. Y se fue! Y la nenita dejó las pulseras y la siguió. Con Flor no podíamos creer que no se diera cuenta de las ganas que tenía la nena de comprarse unas pulseras y sólo pensó en las ofertas que había comprado ella!
– Una chica española enloqueció con las remeras de Flor, se ve que tenían el mismo gusto y se compró 3!
– Mucha gente nos venía a preguntar cómo nos estaba yendo, si vendíamos y luego vimos que eran personas que tenían su stall ahí. Había muchos que eran artesanos y vendían sus productos pero eran muy pero muy elevados de precio para un mercado de pulgas. Nos contaban algunos que no vendían nada.
Flor me contaba que en mayo fue diferente: muchísima más gente pero porque era invierno y la chica que organizó todo contó que este mercado se volvió a hacer porque los mismos que expusieron antes le pidieron organizar otro por lo bien que les había ido en ese momento.
No pudimos vender todo y hablando con el chico de al lado, Ollie, el ilustrador, él tampoco vendió como en mayo pero que cubrió los gastos.
Nosotras? También! Por suerte pudimos sacarnos de encima algo pero no todo, lamentablemente. Y pusimos esos precios de risa justamente porque nos queríamos volver con las manos vacías!
Pero Flor y yo somos petite, nuestra ropa no es un tamaño para altas o grandotas y no teníamos estampados estridentes y nuestra ropa sí, era de colores, pero de un color solo. La gente que generalmente visita mercados de pulgas para comprar ropa busca cosas originales y vintage y se visten de manera un tanto excéntrica. Nosotras somos unas quilmeñas clásicas!
Lo que sí puedo decir es que las 6 horas en que estuvimos ahí la pasamos muy bien con Flor, no teníamos mucha hambre (comimos una manzana y un muffin) y tomamos agua y charlamos y lo increíble, no nos aburrimos! Charlamos, nos reímos, la pasamos bárbaro!
Cómo vamos?
En total, yo vendí 10 ítems, Flor 12 ítems y yo recaudé £19.50 y Flor, £18, así que arañando cubrimos los £17.50 que cada una puso para el alquiler de stall y mesa. 
(No contemos el perchero: esperamos amortizarlo en algún otro pulgas que se organice por ahí y nos decidamos a ir!)
  

Candid Arts es la galería de arte donde se organizó el mercado.
Misión cumplida, Flor!