Una Nueva Manera De Pasear Por Londres

Hay un Londres que se conoce muy poco y está hacia el este, donde constantemente se está construyendo y hay barrios que ni siquiera existían cuando nosotros vinimos a vivir aquí.
Muy poca gente que viene de turismo visita Canary Wharf, por ejemplo, y tampoco el sistema de transporte DLR es muy conocido, siendo que es una maravilla de tren que circula sin conductor. 
A veces se tiene la idea de que Londres es el Big Ben, la reina, los soldados con bearskin y Hyde Park.
Pero Londres es una ciudad moderna también y que todo el tiempo está reinventándose.
Viste cómo sorprende esta ciudad? La visitás una vez y querés volver y volver!
El 28 de junio próximo hará un año de que el Emirates Air Line comenzó a circular y el sábado nos dimos el gusto de experimentarlo por primera vez.
Se trata de cable carriles que cruzan el río Támesis, desde la estación Royal Victoria (DLR) hasta North Greenwich (subte) o viceversa.
 Son hermosos. Y ahí se ven todos esos nuevos edificios que te contaba.
Nosotros preferimos ir hasta la estación Royal Victoria y tomarlo desde allí, nos pareció la mejor manera para poder tomar fotos de todo, sobre todo del O2.
 Esta sección del mapa del subte te muestra el recorrido del cable carril en rojo.
Cuando bajamos del DLR, vimos que a un costado había un edificio gigante llamado Crystal.
Es gigante y allí hay una exposición interactiva gratuita mostrando y explicando la vida en diferentes ciudades del mundo y cómo serán las ciudades del futuro. Te muestran estadísticas presentes y futuras que dan escalofríos.
Hay pantallas por donde vayas que son táctiles y hay toneladas de información suministrada de esa forma tan didáctica que tienen los británicos para explicar las cosas, cualquier cosa! Por eso es ideal para ir con chicos.
Es para que todos razonemos y reaccionemos y nadie se aburre! Te lo juro!
Después de pasar por esta exhibición, entonces fuimos para donde están las boleterías para el Emirates Air Line. Podés comprar el ticket en estas boleterías o pagarlo con tu Oyster Card.

 Podés comprar ida o ida y vuelta.

Sin la Oyster Card, la ida te sale £4.30 para adulto y £2.20 para niños y el doble si es ida y vuelta. 
Por suerte no había mucha gente, así que no hicimos cola y al tener la Oyster pasás directamente por los molinetes.
 Esta foto la saqué cuando pasé los molinetes.

 Un chico muy simpático va preguntando cuántos son. Entran hasta 10 personas por cabina.

 Ahí van saliendo.
En unos 10 minutos cruzás el río in style, de una forma tranquila, silenciosa y, te aseguro, sin sobresaltos. 
Se llama Emirates Air Line porque este proyecto (que se anunció en julio de 2010) fue patrocinado y financiado por esta empresa. 
Cada cabina tiene el nombre de un destino de la aerolínea.

Pueden creer que a nosotros nos tocó Buenos Aires!?!?!?

El viaje habrá durado unos 10 minutos y las cabinas no se mueven como por ahí se mueven algunos cable carriles cuando pasan por algún sector. Acá ni te das cuenta.
Te voy mostrando y explicando el viajecito.

Off we go!

 Ahí a la derecha se ve el Crystal.

 Espacios verdes y un par de restaurantes. Esto es todavía cerca de donde partimos.

 Justo pasaba el DLR!

 El O2!

 Se ve mejor la costa y cómo “dobla” el río.

 Impresionanteeeeeeeeeeeeeeeeee!!!! Fijate, las columnas tienen escaleras caracol adentro!

 Personas que iban para el lado contrario. Su cabina es “Hello India”.

 Algunas de las nuevas edificaciones. Son viviendas, todas, y un par de hoteles.

 Ahí se aprecian algunos catamaranes que también son usados como medio de transporte.

 Ahí se ve la torre y el estadio olímpico.

 Y por qué no, una escultura aquí?

 Acá pareciera que bajara como una montaña rusa pero nada que ver! Ni lo sentís!

 Y una vez que llegamos, se veía así.
 Los molinetes.

Y desde aquí, nos fuimos caminando a la estación North Greenwich.

Por supuesto que les recomiendo este paseo que, estoy segura, lo van a disfrutar tanto como yo! Y no creo que sea molesto para quienes sufran de vértigo, es muy tranquilo y muy suave, pero claro, cada uno sabe!

Espero que cuando vengan a Londres se den este gusto! A mí me encantó!