Antipáticas

A todos nos ha pasado alguna vez que alguien nos dice “Fulanita es re antipática” para nosotros contestar “Qué??! Nooo, nada que ver, es divina!”. O viceversa, que alguien nos cae mal a nosotros y a otros les parece de lo más simpático.
Tendrá que ver el contexto o de qué forma conocimos a una persona, si su tipo de personalidad va o no va con nosotros… Infinitos factores pueden influir en cómo percibimos a los demás, no?
Algo así pasó el día que fuimos a la clase de auto-maquillaje. En el momento en que todas empezamos a maquillarnos, veo que a dos mesas adelante mío, una chica se había recogido el cabello y se veía que de su remera colgaba la etiqueta de la marca y el precio. 
Se ve que se le había olvidado sacarlo o no sé… pero no podía dejar de observarla porque todas la veíamos y me daba no sé qué… Me picó ese tipo de solidaridad latina que se da entre mujeres cuando una ve algo que la otra no (como me pasó alguna vez) y acude a ella para hacérselo notar.

Y me acerqué.

– Emmm, te quería decir que… (e hice el gesto de señalarme atrás, en la nuca)

– (cortante, interrumpiéndome) Si.

– No, que se te ve…

– (más cortante) Sí. Sí. Sí. Sí. Ya sé.

Bueno, qué me quedaba por decir o hacer? Me fui a sentar pensando “Bueh, jodete! Que se te vea… Seguro que mañana vas al negocio a devolver la remera como si no la hubieses usado!” 

Y, molesta, le saqué una foto.

Ven?
Me enojó bastante su actitud, “me pareció antipática, yo me acerqué con buenas intenciones, no me merecía este tipo de contestación, blah blah blah” le contaba a Ale cuando llegué a casa y cuando le mostré la foto, me dijo: “Ah… a lo mejor pensó que le estabas hablando del piercing…”

“Qué piercing?!?” me sorprendí.

“No ves el piercing que tiene en la nuca?”

No! No lo había visto! Tal vez ella me contestó molesta creyendo que se lo estaba señalando y le pareció muy entrometido de mi parte! Me habrá creído una metida y hasta antipática por habérselo notado…
Oh… Me sentí rara, arrepentida…

La cuestión es que estoy segura de que a ella le pasó algo parecido: Habrá llegado a su casa molesta de que alguien se metió a señalarle algo tan común como un piercing como si fuera algo anormal y resulta que ese alguien se estaba refiriendo a su etiqueta…

Qué antipáticas podemos parecer sin haberlo sido, realmente!

Lo que esta anécdota me hizo pensar fue que:

– Uno puede parecerle al otro lo que no es.

– Interrumpir a alguien que te quiere decir algo lleva a malentendidos.

– Qué importante es la visión u opinión de un tercero para ayudarnos a ser más objetivos.

– La próxima vez que algo de otro me moleste, me callo!