Seoul Día 4

En Namsangol Hanok Village.

Hoy sí puedo afirmar que fue un día tranquilo y lindo, un día coreano, bah. Mi única incomodidad física se debió a lo intrincado de la ceremonia del té coreano pero eso lo veremos más adelante.
Llovió poquito pero llovió casi todo el día. Por ahí paraba un rato, por ahí seguía un ratito más pero no creímos que hacía falta el paraguas, con unas camperas impermeables con gorrita que tenemos, fue suficiente.
Pero sí había una especie de niebla finita que por ahí no te dabas cuenta hasta que sacabas una foto y salía medio borrosa o querías ver desde las alturas y casi que no se veía nada!
Lo primero que hicimos fue tomar un teleférico que nos llevó hasta Namsan Park donde está la N Seoul Tower, una torre como las muchas que hay en muchas ciudades del mundo, que también tiene un restaurant giratorio pero no subimos porque, justamente, había niebla y no se veía nada.

 Las empleadas nos reverenciaron a cada uno de los que subíamos al teleférico.

 Vista desde el teleférico.

Una vez arriba tenías que subir otras escaleras, bastante diría yo, y llegamos hasta una colina donde había un antiguo faro.

 El antiguo faro que había sido destruido completamente por los japoneses y vuelto a construir por los coreanos.
Una vez arriba, había todo lo que suele haber también en lugares como éste: negocios de recuerdos, cafés, cosas para niños y adolescentes, etc.

 Árboles metálicos llenos de candados con mensajes de amor.

 Un café con vista a la ciudad allí abajo pero que mucho no salió en esta foto!

 Unos bancos para estar cerca.

Después de dar unas vueltitas por ahí, decidimos seguir y por suerte ahora era cuesta abajo.

Y el paseo fue una delicia por la naturaleza todo alrededor y la paz que se sentía!
Llegamos a una plaza típica, con muchos árboles, muchísimas flores de colores y un monumento.
 No pudimos saber a quién! No figuraba en nuestra guía.

 Y qué hermoso! Bibliotecas al aire libre! Libros para todos y todas! En una plaza!!! Seoul sorprende!
Subimos más escaleras y llegamos a otra plaza, donde había una estatua a un patriota.
 Ahn Jung Geun.

Allí nomás un parque hermoso, divino, colorido, gigante y espacioso, prolijo, con estatuas y monumentos. Un placer.

 Baekbeom Square.
 Seoul, moderna, tradicional y verde!

 Y rosa!

Como había dejado de llover, emprendimos la marcha hacia Namsangol Hanok Village.
Este lugar es especial porque contiene cinco clases de casas tradicionales coreanas que originalmente estaban en otra zona y luego fueron desmanteladas y volvieron a ser ensambladas porque las casas tradicionales coreanas no se construyen con clavos.
 
 Algunas de las casas. Preciosas todas.Y grandes!
Algunos interiores.
Se puede pasear libremente por este predio pero lamentablemente no se puede entrar a ninguna de las casas al menos que te inscribas para alguna actividad en particular, que puede ser aprender a escribir caligrafía coreana con un pincel especial o hacer una linterna de papel o vestirte con ropas tradicionales o tomar el té.
Qué pude haber elegido yo?
Pues claro, tomar el té!
Teníamos una guía que hablaba perfecto inglés. La entrada al predio y sus servicios eran gratuitos pero el té y participar de la ceremonia lo tuve que pagar. Igual no era mucha plata. 
Como a Ale no le gusta el té, prefirió no ser parte pero se tuvo que quedar afuera!
Ay, lo que fue el té! Riquísimo, eh, pero la ceremonia en sí consta de unos cuantos pasos y detalles tan precisos que llevaría un tiempo aprenderlos de memoria.
Sólo contaré (porque me explayaré en otro post) que como era en esas mesas bajitas, me tenía que sentar sobre un almohadón.
Como reflejo me senté con las piernas cruzadas y enseguida me dijeron que no, que me tenía que arrodillar porque así se toma el té y se está TODO EL TIEMPO ARRODILLADO.
“Sabemos que para ustedes los occidentales es muy difícil pero para nosotros es muy común”.
Al cabo de los 10 o 15 minutos que tardamos con el ritual del té, las piernas las tenía casi entumecidas y las plantas de los pies me dolieron para el resto del día como si hubiese estado todo el tiempo caminando con tacos altos!

 Sonrío para la cámara solamente!

Una vez que terminamos de visitar las casitas hanok, seguimos caminando por una zona muy posh llamada Myeong-dong.

 Flores que dan a un túnel! Qué nivel!
Donde vayas, no podés dejar de asombrarte por tanto!!!
Justo pasamos por al lado de una protesta.  Unos empleados de un hotel protestaban porque un empleado fue echado al haber comenzado a participar en un sindicato o algo así.

Nunca se sabe con las traducciones coreano a inglés!

En esta zona hay dos shopping centres gigantes de marcas premium y cada shopping a la vez se subdivide en otros tres gigantes.

Es realmente una guasada ver que tenés Hermès, Bvulgari, Rolex, Armani, Chanel uno al lado del otro, ponele, cruzás la calle y está Louis Vuitton, Prada, y Tiffany & Co., entre otras.

Y caminás dos o tres calles y te encontrás las mismas marcas otra vez!

Uno es el Shinsegae Department Store.

Y otro es el Lotte.

 Lotte.

El Lotte tiene un edificio aparte donde se vende Duty Free pero claro, tenés que tener tu pasaporte. Los precios igual me parecieron caros.

El de la foto de abajo, es el edificio del Correo, frente a una hermosa plaza.

 Y al costado del Shinsegae Department Store.

Adentro del Lotte Duty Free se encuentra un  lugar llamado Star Avenue donde se rinde pleitesía a varios talentos adolescentes coreanos.

Hay boy bands, cantantes solitas…

Las fotos de los chicos vendiendo productos (sobre todo cosméticos para chicas y cremas y perfumes) están por todos lados y yo creía que se trataba siempre de la misma banda, como 1D.

 Pero no, son varios. Aprendí que un grupo se llama 2pm. Estoy en la pomada.

Había unas rejas donde millares de niñas escribieron un deseo para un concurso y lo encadenaron de alguna forma, ahí.

El que sea elegido, se cumplirá. Eso prometen.

 Ya se había hecho de noche y decidimos caminar por una peatonal llamada Myeongong-gil donde había cantidad de negocios y cantidad de gente caminando. Esta vez me di el gusto de comprarme un par de botas y de zapatos a un precio muy tentador!!!

 Viva Seoul! Cada día te quiero más!