Seoul Día 1

Qué lindo es viajar, qué lindo es tomar un avión, qué lindo es venir para Oriente pero cuánto que se sufre!!!
Pero, por suerte, el único sufrimiento que se tiene es el jet lag porque la diferencia horaria con respecto a Londres es 8 horas y con respecto a Argentina, 12 horas y hay tanto para disfrutar!
Y uno cree que bueno, ok, viaja, llega, duerme un poco y con unas horitas se refresca y sale a pasear un poquito, después come algo, viene la noche, se acuesta a dormir y listo.
Pues no.
Por lo menos en mi caso, al jet lag lo siento como si me estuviesen estrujando la cabeza. No es un típico “me duele la cabeza”, más bien “me duele el cráneo”. Me mareo fácilmente y es como que tuviera que pensar dos veces lo mismo y me parece que me faltan cosas cuando las tengo en la mano y a Ale también le pasa que habla, me quiere contar algo y al segundo se pierde o se olvida cómo continuar!!
No, por favor, no nos manden un psiquiatra, en serio, es el jet lag! Y por experiencia nos dura alrededor de dos días. 
Hoy, nuestro día 1 lo hemos pasado así:
Llegamos a las 8.30am después de haber volado 10 horas y habiendo partido a la 1pm en Londres. Obviamente, qué podés dormir durante el vuelo más que un par de horas cuando tu organismo a esa hora tiene que estar despierto.
Así que medio dormidos, medio despiertos llegamos al hermoso aeropuerto Incheon, amplísimo, gigante y no terminábamos más de llegar a Migraciones!

Gigante!

En Migraciones nos recibieron una de las dos tarjetitas que hay que completar con nuestros datos y nos tomaron una foto con una cámara que estaba en una especie de tableta y mientras uno hace todos esos trámites la tableta va pasando información turística de Seoul. Después nos tomaron scan de las huellas de los dos dedos índices.
Una vez que buscamos el equipaje, salimos y no sabíamos qué hacer hasta las 15hs en que deberíamos hacer check-in en el departamento que alquilamos por nuestra estadía. Había una empresa  que ofrece tours que salen desde el aeropuerto hacia diferentes lugares por 1, 2, 3 o 4 horas. La verdad, muy interesantes. Lo que no se justificaba era lo que costaban, USD40 cada uno si éramos 2 personas, USD30 cada uno si éramos 4.
Decidimos tomar un colectivo que nos llevara hasta Gangnam (que es donde nos alojamos).
La parada de colectivo en el aeropuerto.
Sector para fumadores a la salida del aeropuerto.
Acá compramos los tickets para viajar en el bus.
El ticket…
… tiene, además, promociones!
Una de las paradas era un shopping, el Coex y según dicen, el shopping subterráneo más grande de Asia.  Llegamos después de casi una hora de viaje.
Esculturas a la entrada.
 Edificios de la vereda de enfrente.

Sinceramente, no nos pareció gran cosa y como lo están arreglando o agrandando (más!) había muchos locales que estaban como tapiados, todo muy prolijito, eso sí. Lo que nos reventó es que no hay ni ascensores ni escaleras mecánicas para acceder al shopping y nosotros cargados con un bolso grande, valija chica y demás. Así que tuvimos que pechear este momento como mejor pudimos. Menos mal que las escaleras eran en bajada.

Esto indica que si querés acceder al shopping, tenés que bajar por las escaleras!

 
Fuimos a Coex por una razón en especial: Sabíamos que había lockers.

Acá están.

Dependiendo del tamaño del locker, te salía ₩1500 o ₩2000. Y si tenías billetes los podías cambiar por monedas.

Como bien indica el cartel: Un billete de ₩1000 te dan dos monedas de 500 y así.

Ya el jet lag me estaba afectando en lo físico. La espalda me dolía y las piernas parecían tener vida propia, no sé, yo caminaba pero a la vez sentía que no, mientras que me empezaron a dar ganas de dormir, de comer, de acostarme, de todo menos de estar allá!
A eso de la 1pm almorzamos en un restaurantito adentro del shopping que parecía auténtico (había muchos locales, buena señal!) y notamos que algunos comensales comían sobre una especie de tarima donde las mesas eran bajitas y ellos se sentaban en el suelo. Demás está decir que ahí estaban todos sin calzado.
También noté que cuando terminás de comer, pagás en una especie de mostrador que hay a la salida, o sea que al mozo no le pagás directamente.
Muy importante: Si se entregan o reciben documentos importantes o dinero, se entregan o reciben tomando las cosas con las dos manos.
Cuando se hicieron casi las 3pm, tomamos un subte por dos estaciones hasta llegar a Gangnam y por suerte ahí nomás se encontraba el departamento.

 Ale en la estación buscando info en pantalla táctil.

Hablamos como pudimos con el dueño (un chico joven muy simpático que intentaba hablar inglés) y nos acostamos a dormir.

Detalle: No bien llegamos, nos hizo sacar los zapatos y dejarlos a la entrada y nos ofreció pantuflas.

Les muestro cómo es el depto:

El living. Me doy cuenta que no le saqué foto a la tele pero es una grande.

Este depto es un loft a la fuerza: Lo que caracteriza al loft es que para aprovechar los techos altos, agregan un entrepiso, que generalmente es el cuarto.

 
Acá agregaron un entrepiso igual!

Y el cuarto tiene dos camas grandes y no podés entrar parado. Tenés que hacerlo en cuatro patas y no sé para qué diablos ese armario tiene espejo!!!

Las camas. Bueno, en realidad, como es acá: colchones sobre el piso.

Dormí profundamente pero en un momento en que escuché un ruido, me obligué a despertarme y me costaba mucho abrir los ojos.

Como ya era de noche, decidimos dar una vuelta por algunas calles. Sabíamos y comprobamos que Seoul es una ciudad que está las 24hs despierta, los negocios cierran a las 10pm y los restaurantes a las 11pm pero hay muchos otros restaurants y mini markets que están abiertos las 24hs.

Hermosas avenidas.

Me encantaron los edificios, las luces, todo! Hay muy pocos semáforos, por ahora vi los que hay para autos, no para peatones. Se puede cruzar perfectamente por la senda peatonal si no, están los túneles para ir a la calle de enfrente.

Hermosas luces, hermosos edificios.
La estación Gangnam, por ejemplo, es un laberinto interminable de puestos de ropa, accesorios, cosméticos y zapatos.

De todo!

Justamente, quise comprarme un pantalón porque me olvidé de empacar mis jeans y sólo tenía lo puesto y los pantalones que vendían eran todos chupines o como dicen los españoles, pitillo y ya estoy un poco cansada de usarlos. Elegí uno para ver cómo me quedaba y la vendedora me preguntó “Try?” y le dije que sí. Me condujo hasta al lado del mostrador y me hizo señas que me sacara los zapatos para acceder al cambiador.
Cambiador… Bueh. Era un espacio SIN CORTINAS NI PUERTA sólo una pared pero abierto, ahí, al lado de la vendedora y yo no sabía qué hacer… Lo llamé a Ale y le dije, tapame un poco, me ve todo el mundo!

El negocio. 

Ahí atrás de ese espejo estaba el espacio para cambiarse pero sin puerta por lo que la vendedora y cualquiera que se acercase a pagar me podían ver!

La vendedora me hablaba en coreano y me señalaba un trapo azul que había en el suelo. Yo pensé que era una prenda que se había olvidado alguien antes y me hizo señas para que me la pusiera. Aaaaah!! Era una pollera azul medio acampanada y era para ponérmela arriba así cuando me bajara y sacara los pantalones no se me viera nada!!
Y bueno, así hice! Me probé el pantalón, me entró pero no me gustan esos modelos así que desistí y no encontré en ningún otro lado un pantalón como para mí. Todos chupines! Así que tendré que pasar por Zara o algún lugar de marca europea para ver qué encuentro! Por ahora zafo con la calza con la que viajé y otra que por milagro puse en la valija!
A la vuelta me traje una cena a casa, comida coreana comprada en un puesto cercano y con mis últimas células cerebrales escribiendo esto.

El puesto de comidas.

Estoy segura que hoy a la madrugada me voy a despertar! Ojalá que no!