A Very British Biscuit

Digestives.

Después de Lilibet, no debe haber nada más británico que una digestive biscuit, literalmente galletita digestiva que todo el mundo come cuando toma el té con leche, ya sea a la mañana o a la media mañana o a la tardecita o… cuando sea!
Son ideales para aquellos que les gusta mojar la galletita pero cuidado porque hay que mojar y comer enseguida porque se desintegran muy rápido!
Se la llama digestive porque se creía que tenía propiedades digestivas ya que la receta original contenía bicarbonato de sodio.
Original… estamos hablando del año 1876 cuando empezaron a comercializarse!
No son muy dulces y son redondas, gruesitas y tienen textura, no son lisitas.
Estas son las más populares pero hay de muchas otras marcas.
El martes estábamos en casa con Sergio mirando Intrusos y se me antojó hornear algo. Hacía mucho que no lo hacía y no sé por qué se me ocurrió probar hacer estas galletitas, entonces decidí googlear la receta y para mi sorpresa, existía! (Qué no existe en internet, hoy en día?)
Esta receta es la desarrollada por Gary Rhodes y no te diría que salen idénticas a las compradas… pero que salen ricas, eso seguro! Al primer mordisco Sergio y yo nos miramos maravillados y enseguida nos servimos un vaso de leche cada uno y hasta que no quedaron miguitas sobre el plato, no paramos!

Son unas galletitas fáciles de hacer pero hay que tener cuidado al trabajar la masa porque es muy delicada aunque eso no significa que no sea imposible de realizar!

Les paso los ingredientes, que son pocos.

Ingredientes

100g harina integral
100g avena
50g azúcar negro o azúcar blanco (o una mezcla de ambos)
1 cucharadita de polvo para hornear
1 pizca de sal
100g manteca
1-2 cucharadas de leche

Procedimiento

– Precalentar el horno a 180°C.

Mezclar todos los ingredientes secos y agregar la manteca.

Con una espátula o la mano o dos cuchillos, mezclar hasta lograr una textura de arena.

– Agregar la leche hasta crear una masa húmeda pero con cuerpo.

Así.

– Colocar esta masa en la heladera por unos 15 minutos.

– Espolvorear con avena y un poquito de harina la superficie donde se va a amasar y hacerlo con mucho cuidado. No usar el palote con fuerza porque la masa se puede romper fácilmente y / o pegarse.

– La masa estirada tiene que tener 3mm de espesor.

– Cortar discos y con amor, levantarlos con una palita y ponerlos en una asadera enmantecada y enharinada o con algo que no se pegue.

Lindos.

– Hornear por unos 15-20 minutos. Se van fijando. Yo probé con tocar una con un dedo y como se marcó, entonces las dejé unos 5 minutos más.

– Sacarlas, esperar unos 5 minutos y luego transferirlas a una fuente para que se enfríen.

Se pueden guardar por dos o tres días pero te desafío a que eso pase!!

Prueben de hacerlas este fin de semana!