A Tiempo Para San Valentín

Yo leo blogs variados y obviamente que de cocina también. Adopto y / o adapto recetas, comparo, cambio algo… A veces sigo la receta tal cual. Y muchos de los blogs sobre cocina que leo son de EEUU. 
Y no porque sean buenas y apetitosas recetas. Para mi gusto, no lo son.
Porque si hay algo que caracteriza a la cocina norteamericana y / o a los blogs y recetarios en papel de ese país, son ciertos detalles que me crispan:
– Cocinar es un sinónimo de abrir paquetes, mezclarlos y meterlos al horno.
– Cocinar es mezclar sin razón ingredientes que distan mucho de ser sabrosos o que se complementen bien en el paladar.
– Cocinar es ponerle peanut butter a todo.
Hay honrosas excepciones, claro, pero son las menos.
Lo que sí me gusta muchísimo de los blogs y libros de recetas americanos y que los diferencia mucho del resto, es el diseño y los colores. Yo suelo comprarme libros o recetarios americanos por eso, por la estética y luego busco en blogs europeos o argentinos una receta digerible pero sigo la estética americana. 
Cuando puedo… y cuando me sale!
Así fue como en este navegar, me topé muchas veces con la Red Velvet Cake y sus muchas variantes y recetas. Me intrigaba el nombre y noté que esta torta no se encontraba frecuentemente en blogs o recetarios británicos.
Gracias a Wikipedia me enteré de su raison d’être, su historia y que gracias a la película Steel Magnolias, tuvo su resurgimiento.

La Red Velvet Cake dio paso a Red Velvet Cookies (o biscuits, en británico), Red Velvet Whoopies…

Justamente, eso quise hacer yo la otra vez, Red Velvet Whoopies y usé colorante rojo pero me salieron de cualquier color menos rojo, entonces seguí investigando…


Claro! Necesitaba esto!

Acá está la madre del borrego!


Me faltaba esta emulsión que sólo se produce en EEUU pero por suerte acá la importan y la tuve que pedir especialmente por correo.

Así que ahora… A cocinar… y a colorear!

Quise comenzar con unas galletitas para San Valentín; una torta me parecía mucho, no sé, cuando yo imagino hacer una torta, imagino también a quién voy a convidar porque tengo grabado en mi chip que si hay una torta es porque hay una celebración y si hay una celebración, tiene que haber gente.
Como quería cocinarlas YA, entonces busqué una receta de Red Velvet  Cookies que pasaré a llamar Red Velvet Biscuits. Es un shortbread, o sea, una masa que sólo lleva manteca y no huevos, como el shortbread  de las galletitas con lavanda.
Manos a la obra!
Me acordé de unos cortantes que compré en (again!) EEUU, la última vez que estuve. (Este es el shopping que hago, elementos para la cocina!)


Un cortante con forma de corazón que tiene una palanquita que se aprieta para abajo.


Porque cuando apretás para abajo, marcás la galletita con algún mensaje.
 

No es divino?


El set de cortantes venía con mensajes y también con letras sueltas para vos crear el tuyo propio y se encastran masssomenosfácil

Pasemos a la receta.

Ingredientes 

(las medidas de taza, cucharada, etc. son las medidas americanas)

1 1/4 taza harina
1/3 taza de azúcar granulada
2 cucharadas de cacao en polvo
1/4  cucharadita de sal
1/2 taza (113gr) de manteca fría cortada en pedacitos.
1 cucharada de la emulsión Red Velvet

Procedimiento

– Prender el horno a 190°C.

– Mezclar la manteca, la harina, azúcar y sal hasta obtener una consistencia arenosa.

– Mientras tanto, aparte, mezclar las dos cucharadas de cacao con la emulsión.

Usé el muy apropiado y americano chocolate Ghirardelli.

Chocolate en polvo y emulsión: Es de una consistencia viscosa.


– Agregar esta mezcla a la anterior y seguir mezclando.

Hasta llegar a esta consistencia.


Sacar del bowl y poner sobre la mesada.


– Con las manos y sumo cuidado juntar, más que amasar, hasta obtener un bollo liso.

El calor de nuestras manos ayudará a que la masa tome forma.


Con amor y cuidado, amasar.

Cortar las galletitas.


Poner en una asadera.


Llevar al horno por unos 15 minutos, empiecen a fijarse a eso de los 10-12 minutos, todo depende de qué tan grandes o pequeñas sean las galles.

Listas!


Como todo shortbread, tiene un aroma rico y no les puedo contar lo deliciosas que son pero cuidado! Porque son adictivas y uno debería comer a lo sumo dos. El shortbread engaña, parece liviano pero no lo es!

Panza llena, corazón contento!
Feliz Día de los Enamorados!