42 Años De Sui Generis

Es larga la carretera
Cuando uno mira atrás.
Vas cruzando las fronteras

Sin darte cuenta quizás.
(Canción Para Mi Muerte – Sui Generis)
 
 Charly y Nito. (Sí, niños, ese de anteojos es Charly García!!!)

Tenía 6 años, mi hermana 5, Sergio 4 e Ileana 2. Éramos vecinos y nos veíamos todos los días. Era muy raro que jugáramos juntos los cuatro porque nos repartíamos: Generalmente en casa jugábamos Ile y yo y al lado, Mari con Sergio. Tal vez me pasaba al lado cuando tenía que ir a buscar a Mari y de paso “devolvía” a Ile. 
Habrá sido en esa ocasión que justo estaba Loli (el papá) con la guitarra y, siempre tan didáctico, decidió cantarnos una canción?
“Llamó a su esposa y le dijo:
 ‘Mamá está muerta en el ropero’ “
Recuerdo que los cuatro nos quedamos firmes escuchándolo:

“Ella puso mal la mesa, 
le hundí un hacha en la cabeza…”
Cuántas carcajadas nos producía, sobre todo imaginar un hachazo partiendo la cabeza de alguien como si fuese un dibujito animado! 
“Se comían los pajaritos
Los perros y los gatitos
Y otros bichos que vagaban por ahí.”
Más carcajadas! Imaginaba chicos como nosotros correteando animales por el patio, comiendo cualquier cosa, sobre todo bichos, qué asco pero qué gracioso!
“Yo no sé por qué el sargento
Me llevó al destacamento
Si somos una familia muy normal.” 
Y más risas nos daba escuchar que, a pesar de todo, se trataba de una familia normal.
Nos gustó tanto esta canción que tenía tanto contenido parecido a lo que veíamos en la tele que una y otra vez le pedimos a Loli que volviera a cantarla. Y cada vez que veíamos a Loli con su guitarra, le rogábamos que cantara “la canción rapidita”, porque así sonaba para nosotros ese rock, rapidito.
6 años y primera vez que había escuchado a Sui Generis sin saberlo…

Más adelante en el tiempo recuerdo una propaganda de un disco-compilado de canciones, musicalizada con una de ellas.Y qué tendría yo, 11 años? Ya me sentía un poco  incómoda al escuchar sobre ciertas cosas a una edad en que todo empieza a darte pudor…

“Te encontraré una mañana 
dentro de mi habitación
y preparás la cama para dos.”
Al estar en Córdoba de viaje de egresados con 13 años recién cumplidos, gracias a una compañera, Fernanda, aprendí la letra de Canción Para Mi Muerte (no sabía que así se llamaba). Ella me la escribió en una hoja con su letra chiquitita y me contó que Charly la había escrito para una novia que tenía y se había muerto.
Lo que yo no entendía es por qué cantaba que quería que la novia le preparara la cama si ya estaba muerta… Le estaría cantando a su fantasma?
Empecé el secundario en marzo del ’83 con los últimos cartuchos de la dictadura, y estallaban todo a nuestro alrededor lo que se conocía como Rock Nacional. Yo tenía un cuaderno donde me anotaba las letras de todas las canciones que lograba aprenderme al grabarlas en un cassette de la radio. Me encantaba, me sabía un montón y trataba de estar al día.
Loli ya no tocaba la canción rapidita pero sí me grababa cassettes de sus long plays y como me gustaba mucho Charly García, pues tenía casi todo: Serú Girán, Sui Generis, su etapa solista…
Todas las canciones de Charly me encantaban y particularmente las de Sui Generis eran ideales para poder entender y conocer la adolescencia, ese período que es un torbellino de emociones encontradas.
“Apoyo mis espaldas y espero que me abraces
atravesando el muro de mis días. “
“Quizás porque soy un mal negociante
No pido nada a cambio de darte
Lo poco que tengo, mi vida y mis sueños.”

“Y que me quiera cuando estoy
cuando me voy, cuando me fui
y que sepa servir el té, besarme después
y echar a reir.”

También eran jugadas, decían esas cosas que nos parecían TAN CIERTAS y que tal vez no podríamos nunca expresar por nosotros mismos.

“Y tuve muchos maestros de qué aprender,
Solo conocían su ciencia y el deber,
Nadie se animó a decir una verdad,
Siempre el miedo fue tonto.”

Hasta podrían exacerbar tu rebeldía, no? Si algo que vos pensás aparece expresado en una canción, quiere decir entonces, que tu pensamiento es legítimo y por lo tanto lo tenés que hacer saber como sea!


“siempre fue igual mi profesor
siempre tuvo él la razón.”

Sui Generis ya se había disuelto hace rato, Charly era solista consagrado desde que sacó el disco No Bombardeen Buenos Aires y Nito Mestre estaba por ahí olvidado.

Sin embargo, su arte trascendió a los  grises ’70 y fue el compañero de todo adolescente que creció en los coloridos ’80; unas canciones que expresaban todas tus emociones, pensamientos y pesares porque eran canciones que te reflejaban y te entendían, compuestas por unos chicos tan soñadores, rebeldes y problemáticos como vos, como yo, como todos.